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La Sinfónica de Euskadi reserva sus atriles a solistas de renombre

El violinista Zukerman y las hermanas pianistas Labèque participarán con la orquesta vasca

El director general de la Sinfónica de Euskadi, Oriol Roch (izquierda), y el viceconsejero de Cultura, Josena Muñoz, en la presentación de la temporada de abono de la orquesta vasca.
El director general de la Sinfónica de Euskadi, Oriol Roch (izquierda), y el viceconsejero de Cultura, Josena Muñoz, en la presentación de la temporada de abono de la orquesta vasca.

El banquete musical que la Orquesta Sinfónica de Euskadi (OSE) ofrecerá en su próxima temporada de abono comenzará sin entremeses, lo hará con un plato fuerte. El día 3 de octubre arrancará la nueva programación con la interpretación de la cantata escénica Carmina Burana, la pieza más célebre del compositor alemán Carl Orff, a cargo de la orquesta vasca y el Orfeón Donostiarra. Será el primer hito de un catálogo musical en el que intervendrán solistas de renombre mundial, como el pianista Pinchas Zukerman o las hermanas pianistas Katia y Marielle Labèque.

El recorrido musical que la OSE realizará en la campaña 2016-2017, entre el 3 de octubre y el 22 de junio del próximo año, estará aderezado de obras sinfónico-corales magistrales, piezas imprescindibles para orquesta, otras clave en la literatura solística, algunas que sonarán por primera vez en los atriles de esta agrupación que ya acumula 35 años en los escenarios desde su creación en 1982. La temporada entrante contara, aseguran sus responsables, la mayor constelación de estrellas musicales de los últimos años.

La apertura coral con Carmina Burana, de la mano del Orfeón Donostiarra y los intérpretes Susanne Elmark, Carlos Mena y Peter Schöne, dará paso en noviembre a un programa de corte inglés que dirigirá la batuta de Ari Rasilainen. Un mes después, un repertorio francés que incluye Images, de Debussy, con las pianistas Labèque y el director titular de la orquesta, Jun Markl.  En marzo llegará el turno de Zukerman que desgranará los 40 minutos del Concierto para violín, biolonchelo y orquesta de Elgar. El programa sinfónico incluye obras de Schumann (Sinfonía nº 2), la cuarta de Tchaikovsky, la cuarta de Brahms o los Romeo y Julieta de Prokofiev y Tchaikovsky.

Oriol Roch, director general de la Sinfónica de Euskadi, ha explicado que será una temporada para "revisitar" obras de gran calado, entre las que ha destacado la "relectura" que José Ramón Encinar ha preparado de la ópera Gernika que compuso el maestro Francisco Escudero, y que se representará el 26 de abril de 2017 en Bilbao, coincidiendo con el 80 aniversario del bombardeo de la localidad vizcaína.

"En el difícil arte de programar se ha buscado que los solistas se presenten con sus obras más emblemáticas, las que les han encumbrado o les expliquen como los artistas que son, como una manera de mostrar su esencia", ha comentado Roch.

Durante la temporada, la OSE, que cuenta con unos 7.000 abonados, estará dirigida por ocho batutas diferentes. Además de los citados Markl, Rasilainen y Encinar, esta vez el director principal invitado será Andrey Boreyko, y también se subirán al podio Ainars Rubikis, Cristoph König, Hans Graf (vuelve tras ser el titular entre 1994 y 1996) y Paul Daniel, director de la Orquesta Nacional Burdeos-Aquitania, agrupación con la que se realizará un intercambio para cerrar la temporada en junio de 2017.

La Orquesta de Euskadi dedicará un apartado especial a dos compositores, uno de perfil muy clásico, como es Sáint-Saëns, y otro más contemporáneo, como el japonés Tashio Hosokawa, uno de los referentes de la creación musical actual. En ambos casos se abordarán sendas grabaciones discográficas con la prestigiosa casa Naxos.