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Los Mossos niegan que usaran pelotas de goma donde fue herida Quintana

La defensa intenta sembrar la duda y atribuir los disparos a siete antidisturbios expedientados por ocultar que realizaron una salva sin munición

Ester Quintana
Caso Ester Quintana.  Los dos mossos imputados, en el banquillo de los acusados.

El juicio contra los dos Mossos d’Esquadra acusados de mutilar a Ester Quintana durante una manifestación el 14 de noviembre de 2012 ha proseguido este martes con la declaración de ocho agentes. La defensa de los acusados han sembrado la duda sobre la autoría de las lesiones al preguntar por la acción de los siete agentes que iban en la furgoneta Drago 414, los mismos que fueron expedientados en 2013 por ocultar que realizaron un disparo sin proyectil en el lugar donde la mujer fue herida. Todos han negado que se dispararan pelotas de goma. Solo, dicen, realizaron salvas sin munición o dispararon proyectiles de precisión (viscolásticos). 

Minutos antes de que Quintana perdiera un ojo, tres furgonetas de antidisturbios (Drago 40, Drago 403 y Drago 414) daban vueltas a la fuente en la confluencia entre el paseo de Gràcia y la Gran Via. Los acusados –el subinspector, Eduard C., y el escopetero Llorenç B,- iban en la Drago 40. Durante la instrucción de la causa el subinspector admitió que ordenó que se efectuarán dos salvas sin munición en la zona para dispersar a varios manifestantes. Los mossos de la Drago 414 aseguraron que no habían efectuado ninguna detonación. Posteriormente, un vídeo desveló que se escucharon tres detonaciones. El subinspector había ordenado dos. La tercera es un misterio. En julio de 2013 Interior apartó de la unidad de antidisturbios a los siete agentes de la Drago 414 acusados de ocultar un disparo sin proyectil en la zona. Pero sigue sin aclararse quién efectuó la tercera detonación.

Durante la sesión han declarado ocho agentes de las tres furgonetas. Todos aseguran que la intervención fue muy rápida, que escucharon diversas detonaciones pero también que no sabían si se habían producido en el lugar de los hechos o en otras calles. Algunos incluso han admitido que el ruido no les permitía distinguir entre “disparos, petardos…”. El cabo de la Drago 414 ha manifestado que “no recuerdo detonaciones en el lugar de los hechos”, que el escopetero ni siquiera bajó la escopeta “porque le dolía la espalda” y que los agentes a su cargo realizaron dos salvas sin proyectil y lanzaron ocho proyectiles viscolásticos, uno de ellos cerca de la Bolsa. Pero ha negado que se disparasen pelotas de goma.

Preguntados los agentes de la Drago 414 sobre el expediente sancionador, no han querido detallar el correctivo que les ha impuesto el cuerpo. El cabo es el único que lo ha valorado: “Todavía no sé por qué me han expedientado y enviado a un destino a 63 kilómetros de mi casa”. Cuatro agentes declararán mañana por los mismos hechos.

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