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La oposición acusa a Forcadell de no ser neutral

Los cuatro grupos opinan que la presidenta del Parlament es una correa de transmisión de Junts pel Sí

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell.
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

Los cuatro grupos de la oposición en el Parlament acusaron ayer a la presidenta de la cámara, Carme Forcadell, de actuar con falta de neutralidad y de ser una correa de transmisión de Junts pel Sí por el posicionamiento que ha mantenido desde hace semanas en la tramitación de la moción de la CUP que reclama desobedecer al Tribunal Constitucional. En el pleno de ayer se sucedió un agrio debate que continuará este jueves, cuando se admita el debate y votación de la moción que han pactado las dos fuerzas independentistas.

Ciudadanos, PSC, Catalunya sí que es Pot y el PP cargaron ayer, con diferente argumentario, contra la actuación de Forcadell y cuestionaron el papel de imparcialidad que debería desempeñar. El desencadenante de la crítica fue la negativa de la Mesa a excluir la moción del orden del día la moción de la CUP, un texto que toda la oposición critica por entender que ratifica la moción independentista del 9 de noviembre que anuló el Tribunal Constitucional.

“No queremos que las instituciones catalanas se sitúen fuera de la legalidad y los servicios jurídicos del Parlament ya advirtieron que eso es lo que ocurrirá si se vota la moción”, explicó Miquel Iceta, primer secretario del PSC. Los socialistas reclamaron por la mañana que los letrados de la cámara informasen de las consecuencias de votar la moción, pero la Mesa desestimó horas después que se hiciera un nuevo informe. “Si te sales de la ley te estás poniendo en situación de peligro y el Parlament se enroca en aprobar lo que ya ha anulado el Constitucional”, insistió el líder socialista.

Más contundente se mostró Carlos Carrizosa, portavoz de Ciudadanos. “Forcadell y la mayoría de la Mesa del Parlament actúan como una prolongación del Gobierno y de Junts pel Sí. Están amparando el plan independentista y a menudo parece que Forcadell sigue siendo la presidenta de la ANC, no del Parlament”, dijo. Ciudadanos y el PP volverán a reclamar hoy que se retire del orden del día la votación, pero todo indica que no sucederá. “Si se admite y se vota, el Parlament ya habrá iniciado la desobediencia al Constitucional”, opina Carrizosa.

La moción de la CUP pactada con Junts pel Sí proclama que el Parlament está dispuesto a llevar a cabo las acciones necesarias para culminar la independencia ante “las actuaciones del Estado, a través del Tribunal Constitucional, la Audiencia Nacional y la fiscalía” y muestra su apoyo a los ayuntamientos “criminalizados” por aprobar mociones en favor de la declaración independentista.

También se pide que los Mossos d'Esquadra desoigan las peticiones que le lleguen de la Audiencia Nacional en los procesos abiertos contra esos ayuntamientos y, por tanto, no actúen como policía judicial, un punto que Junts pel Sí no votará, pese a haber pactado la moción con la CUP. El consejero de Interior, Jordi Jané, insistió ayer en que no dará órdenes a la policía autonómica para que desoigan los requerimientos que reciban de los juzgados.

Degradación institucional

Por su parte, Joan Coscubiela, portavoz de Catalunya sí que es Pot, reclamó a Forcadell “que no contribuya más a la degradación de la cámara”, y la presidenta le conminó a que “se abstenga de hacer esas consideraciones”. Los 11 diputados de esa formación no participarán en la votación de la moción en señal de protesta y hoy expresarán de manera visible su denuncia por el comportamiento de la presidenta. “Se deja llevar por los intereses de Junts pel Sí y la CUP, en lugar de desempeñar el papel institucional que le toca”, dijo Coscubiela.

Enric Millo, portavoz del PP, reiteró el argumento de que “Forcadell actúa en representación de una parte del Parlament en lugar de moderar el debate político”. En su opinión, la presidenta de la cámara “esta muy alejada del perfil que requiere ese cargo”.

La coalición de la que forma parte Convergència i Esquerra defiende la actuación de Forcadell. “La moción es asumible con los cambios introducidos y hemos de valorar la aproximación de posiciones con la CUP”, explican fuentes de Junts pel Sí. En esa formación se da por hecho que hoy se volverá a reproducir el agrio debate y que, con toda probabilidad, se suspenderá el pleno para escuchar a la Junta de portavoces. “Ya sabíamos que el debate de la moción iba a provocar esta tensión”, aseguran desde el grupo mayoritario del Parlament.