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El Govern reprocha a la CUP los “excesos de gesticulación” con el proceso

Mesa atrasa una semana la tramitación de una moción que presiona al Ejecutivo

La consejera de Presidència, Neus Munté.
La consejera de Presidència, Neus Munté.

No hay semana tranquila para la presunta estabilidad de Junts pel Sí y la Candidatura d'Unitat Popular. Al Ejecutivo le disgusta la presión que ejerce la CUP para que reafirme su compromiso con la declaración de ruptura del 9-N con una moción que reclama desobedecer al Constitucional —que anuló la resolución— y presentar un plan de ruptura en un mes.

La consejera de Presidencia, Neus Munté, acusó a la CUP de “gesticulación excesiva” con el proceso soberanista, algo que consideró que perjudica a los intereses de los independentistas porque “no suma”. Pese a que en todo momento evitó concretar que se dirigía a la CUP, la portavoz recetó a los anticapitalistas que el camino a la secesión requiere de “inteligencia y no facilitar las cosas al adversario”.Munté ya mostró su disgusto cuando la CUP le interrogó sobre el tema en el pleno de la semana pasada: “No nos temblarán las piernas”, espetó la consejera.

Pero los anticapitalistas quieren un compromiso claro: “Tenemos prisa y la gente está inquieta por si avanzamos o no”, se defendió en declaraciones a Europa Press el diputado de la CUP Joan Garriga, que cree que la moción “le da la oportunidad al Gobierno de demostrar su compromiso con la hoja de ruta”.

La Mesa del Parlament decidió ayer posponer la tramitación de la moción una semana. Junts pel Sí le restó importancia, alegando que como el próximo pleno es el 6 de abril el aval de la Mesa puede esperar. Otras fuentes del partido agregaron que todavía no ha habido discusión interna sobre el texto.