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Los anillos del Liceo, en ‘stand by’

Cultura ve creativa la intervención artística de Amat y considera que es reversible

Foto montaje del Liceo con la intervención artística de Frederic Amat.
Foto montaje del Liceo con la intervención artística de Frederic Amat.

El proyecto artístico ideado por Frederic Amat para la fachada del Liceo queda, de momento, en stand by a la espera de que entreguen más documentación técnica sobre los anclajes de los 170 anillos de cerámica que se quieren colocar en las fachadas de La Rambla y de Sant Pau. La propuesta es bien vista por el consejero de Cultura de la Generalitat, Santi Vila, que tuvo oportunidad de ver la maqueta y tener la explicación de lo que se pretendía el pasado domingo, cuando asistió al concierto de Sopa de Cabra en el teatro barcelonés. Un criterio que parece distante de la postura del Ayuntamiento de Barcelona que emitió un primer dictamen negativo —a la espera de la citada documentación— a la iniciativa de Amat porque no se aviene al Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico y del catálogo de Ciutat Vella por el que las intervenciones del Liceo “han de mantener y conservar las fachadas originales del edificio con su composición arquitectónica y tratamiento”.

El Ayuntamiento deberá constituir el Consell d'Art Públic para que valore la idoneidad de la propuesta del artista. Un consejo, integrado por técnicos de patrimonio y urbanismo y por expertos, que se formará en dos semanas, según el consistorio.

A la espera de que el Ayuntamiento fije su criterio —el proyecto se ha explicado en sesiones informativas en el Liceo a la delegada de Cultura, Berta Sureda, al teniente de alcalde Jaume Asens, y a la concejal de Ciutat Vella, Gala Pin— el departamento de Cultura, lo tiene bastante claro y ha manifestado que la intervención propuesta es “innovadora y creativa” en palabras del consejero Vila. Y, además, reversible, una condición con la que ha trabajado desde el principio Amat. Porque los 170 círculos —de un diámetro de un metro—se pueden poner y quitar. Aunque este último aspecto es, precisamente, lo que deben concretar los informes que todavía tiene que entregar el Liceo.

Para la Generalitat, la colocación de los círculos de cerámica a lo largo de las fachadas no contraviene la Ley de Patrimonio Cultural Catalán en el artículo 35, que regula los criterios de la intervención en los monumentos o edificios de interés nacional, como es el caso del Liceo. En uno de sus apartados dice: “La conservación, recuperación, restauración, la mejora y la utilización del bien debe respetar los valores que motivaron la declaración, sin perjuicio que puedan autorizarse el uso de elementos, técnicas y materiales contemporáneos para la mejor adaptación del bien a su uso y para valorar determinados elementos o épocas”. La consideración que hace Cultura de ese artículo es que se pueden introducir las piezas que plantea Amat porque son “elementos contemporáneos”. Asimismo, entienden que tampoco se contraviene otro apartado que condiciona las intervenciones a que “se conserven las características tipológicas de ordenación espacial, volumétricas y morfológicas más remarcables del bien”.

De momento, la comisión mixta de patrimonio, de técnicos municipales y de la Generalitat, informó ayer favorablemente a la rehabilitación integral de la fachada, mientras que no se pronunciaba sobre la propuesta artística. “Las obras en la fachada empezarán en febrero y confiamos en tener la luz verde definitiva para el proyecto de Amat porque estamos convencidos de que es brillante”, destacaba el director del Liceo, Roger Guasch.