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Las entidades piden aplicar sanciones para evitar otro ‘caso Alan’

El Observatorio contra la Homofobia y la CUP exigen desarrollar la ley del colectivo LGTBI aprobada en 2014

El Observatorio contra la Homofobia (OCH) pidió ayer que se apliquen las sanciones previstas en la ley catalana para evitar nuevos casos como el de Alan, el transexual de 17 años que la pasada Nochebuena se suicidó tras sufrir varios episodios de acoso escolar. El presidente del Observatorio, Eugeni Rodríguez, lamentó que no se estén promoviendo las sanciones que contempla la ley catalana contra la homofobia, aprobada el año pasado por el Parlament. “Creemos que quieren descafeinar la ley porque no la consideran del todo suya”, afirmó Rodríguez.

En una rueda de prensa, la diputada de la Candidatura de Unitat Popular (CUP) Eulàlia Reguant insistió en que es de “vital importancia” que la ley para proteger al colectivo LGTBI (lésbico, gay, transexual, bisexual e intersexual) empiece a desarrollarse. Reguant ha exigido al Gobierno catalán en funciones que elabore los reglamentos necesarios para impulsar, en concreto, el régimen sancionador. De esta forma, aseguró, podrían evitarse episodios como el suicidio de Alan. “Nos tenemos que conjurar todos para evitar que algo así vuelva a pasar e implementar las leyes que garantizan los derechos de las personas”, afirmó la diputada.

Rodríguez añadió que, solo este año, el Observatorio ha recibido 110 denuncias por vejaciones y discriminaciones; la última, la del trabajador de un geriátrico de Barcelona al que un familiar de una interna “agredió” por su condición de homosexual. El también portavoz del Frente de Liberación Gay de Cataluña (FAGC) lamentó que la Generalitat renuncie a ejercer su capacidad sancionadora pese a que la ley lleva 14 meses en vigor. Los casos, aseguró, se tramitan solo a través de la Fiscalía o del Síndic de Greuges.

La ley catalana debe servir para “perseguir a los agresores de Alan”, agregó el edil de Ripollet Francisco Sánchez Sierra, que ejerce como concejal de políticas LGTBI.

Alan había padecido varios episodios de acoso por parte de sus compañeros de instituto, lo que le obligó a cambiar de centro escolar. La Administración, la escuela y la familia estaban en contacto para abordar su situación y habían programado una reunión para después de fiestas. El menor había logrado cambiar su nombre en el DNI.