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“El principio de ordinalidad es de estricta justicia y sentido común”

El dirigente mantiene que la recogida de firmas contra el Estatut fue "en legítima defensa"

El ministro del Interior y candidato del PP en Cataluña, Jorge Fernández Díaz.
El ministro del Interior y candidato del PP en Cataluña, Jorge Fernández Díaz.

Jorge Fernández Díaz (Valladolid, 1950), a la vez ministro del Interior y candidato del PP en Cataluña. Repite como cara visible de los comicios al Congreso en una campaña interrumpida por sus viajes en calidad de máximo responsable de las fuerzas de seguridad del Estado. El dirigente defiende en un cambio del modelo de financiación para Cataluña el principio de ordinalidad, es decir, que se respete el mismo orden de recibir ingresos después de aportar dinero a la caja común, algo que su partido no asume.

Pregunta. Los sondeos dicen que el PP ganará el 20-D pero en Cataluña sigue a la baja.

Respuesta. Sufrimos el mismo porcentaje de retroceso que a nivel nacional. Ha influido la crisis, la corrupción y la gestión del 9-N. Actuamos con firmeza, prudencia, gradualismo y proporcionalidad. No era un referéndum pero la gente vio las urnas y parte nuestros votantes lo interpretaron como una debilidad del Gobierno y se ha abstenido o ido a Ciudadanos. Fallamos en comunicación y pedagogía y entono el mea culpa. Hubiera sido un inmenso error enviar a la Policía a retirar las urnas. Era la foto que buscaba Mas.

P. Ciudadanos dice que se sintieron desamparados.

R. Ellos criticaron que recurriéramos el proceso participativo. No recurrieron, como hizo el PP desde el Parlament, las estructuras de Estado de la Generalitat. Obras son amores y no buenas razones.

P. ¿Qué propone a los dos millones de independentistas?

No veo a Pablo Iglesias queriendo ser presidente y a la vez defendiendo un referéndum"

R. Mas ha perdido su propio plebiscito y lleva dos investiduras fallidas. Y espera a que la CUP le apruebe el 27. Este es el despropósito. No tenemos nada de qué hablar. Está fuera del Estado de Derecho. No vamos a dialogar sobre la soberanía ni sobre cumplir la ley o la igualdad. Fuera de eso, hay mucha vida. Está el nuevo modelo de financiación. Debe haber una nueva en 2016: estamos dispuestos a llegar a un acuerdo.

P. Si el PP no se mueve ¿No alimentará al independentismo?

R. Ha perdido fuelle y se verá el 20-D. La inmensa mayoría no concibe un proyecto liderado por la CUP y me atrevería decir que ni liderado por Esquerra.

P. Sánchez-Camacho presentó su modelo de financiación y Génova lo desestimó.

R. Yo hablo de 2016. Para que una iniciativa sea viable debe serlo en contenido y en el tiempo. Era imposible negociarla en 2012, que fue un año dramático. Ahora estamos en disposición de poner recursos adicionales. Estoy de acuerdo con el principio de ordinalidad. Igual que la caridad, la solidaridad bien entendida empieza por uno mismo y no debe después tener como consecuencia indeseada peor financiación.

P. Su partido no lo defiende

R. No dudo de que lo acabará asumiendo. Es de estricta justicia y de sentido común.

P. ¿Se plantean una reforma constitucional que vaya en la línea de dar más competencias a las comunidades?

R. ¿Qué más competencias? No hay ningún ente subestatal que tenga más competencias que Cataluña.

P. ¿Y menos? ¿Se plantea recentralizar?

R. En absoluto. No está en nuestro programa Y eso que hay gente que lo pide, según las encuestas.

P. Entonces, cuando usted dice que su partido está dispuesto a una reforma constitucional, pero que vaya en el sentido de reforzar la unidad de España, ¿a qué se refiere?

R. A reforzar la cohesión social. Pero recentralizar y asumir consecuencias nosotros no lo hemos asumido nunca aunque una parte de la sociedad lo pide.

P. Mas les acusa de impulsar la recentralización con leyes como la ley Wert. Rajoy dice que los niños no pueden hablar en castellano en los colegios.

Hay fractura social. Conozco casos y no son leyendas urbanas"

R. Quiso decir que el castellano, que hablan 500 millones de personas, no puede recibir tratamiento de lengua extranjera con dos horas de presencia en el sistema educativo. No es bueno para los niños. ¿Eso significa cuestionar la enseñanza en catalán? En absoluto. A nadie se le ocurre semejante barbaridad. Nosotros defendemos que se enseñen tres lenguas: castellano, catalán e inglés.

P. ¿Se arrepiente de la recogida de firmas contra el Estatut?

R. No. Yo mismo recogí. Con toda claridad: El error fue iniciar la elaboración de un nuevo Estatut solo con un 4,2% de demanda y obviando al principal partido de la oposición. Lo que mal empieza, mal acaba. Fue un ejercicio de legítima defensa: no iba contra Cataluña, iba contra ese proceso marginando al PP. Y no nos fue tan mal porque en 2010, poco después de la sentencia del Constitucional, el PP obtuvo los mejores resultados de su historia.

El ministro admite que su puesto le beneficia en campaña electoral

La doble condición de ministro y candidato a las elecciones generales está presente en la campaña del ministro. Aunque su equipo intenta disociar cada papel, Fernández Díaz anunció en un mitin en Cornellà que los servicios de inteligencia ya habían tramitado una serie de denuncias anónimas por yihadismo un día después de que su ministerio pusiera en marcha un nuevo mecanismo online. También desveló en el acto del partido que el Ministerio de Medio Ambiente desbloquearía unas obras en el  paseo marítimo del municipio. Desde entonces, cada vez que tiene que dar una información como ministro intenta hacerlo fuera del mitin. 

"Tiene sus pros y tiene sus contras. Porque evidentemente, tienes más presencia en los medios debido a tu condición de ministro y al mismo tiempo tienes más obligaciones y eso limita tu actividad como candidato. En el saldo, diría que no solo no me perjudica sino que me beneficia", dice Fernández Díaz sobre la cuestión.

P. Dijo en 2014 que las familias no podían reunirse en Navidad por el independentismo. ¿También se reafirma?

R. Nadie lo discute. Hay fractura social. Conozco casos y no son leyendas urbanas: amigos que acuerdan no hablar de política, familias que no se ven en Navidad o San Esteve o vecinos que no se hablan por las banderas que cuelgan en los balcones.

P. Pero en una cena de Navidad también deben discutir simpatizantes del PP y del PSC.

R. Sí, pero como ese debate no existía, ha envenenado la sociedad catalana. El ejemplo es el vídeo que ha sacado Convergència, que dice: ‘Es posible que arruines la cena pero salvas el país'. No tengo más que añadir.

P. ¿Prevén aplicar el artículo 155 de la Constitución o alguna otra medida excepcional?

R. Rajoy ya ha dicho que ojalá la impugnación ante el Constitucional sea la única medida que tengamos que adoptar.

P. ¿Y si no es así?

R. Estamos ante acción-reacción y si alguien vulnera la ley, pues hay que actuar. Ni en una pesadilla se podía pensar que se iba a llegar a ese nivel de despropósito. No es desconexión de España sino de la realidad y del sentido común.

P. Los partidos independentistas han dicho que van a seguir adelante a pesar de las impugnaciones.

R. Lo que hicimos fue hacer cumplir la ilegalidad en 48 horas siguiendo todos los trámites previstos. Eso es lo que hemos hecho y deseamos no tener que actuar más porque se abandone el despropósito y la rauxa.

P. ¿Se reafirma usted en que hay una vinculación entre el yihadismo y el independentismo?

R. Se refiere usted a la fundación Nous Catalans. Conozco muy bien de lo que estoy hablando. Una fundación que se dedica a captar inmigrantes para la independencia hace un mal favor a la política de inmigración. Si llegas a un país como inmigrante económico y lo primero que te plantean es que no estás en ese país sino en otro y tienes que optar por la independencia de ese país, no facilita precisamente la integración. Tuvimos que expulsar del territorio nacional por prácticas contrarias a la seguridad del Estado a un dirigente de esa fundación y habrá visto que después de eso no han vuelto a decir nada. Por algo será.

P. ¿Qué le parece que Iglesias reivindique el referéndum?

R. Yo no veo a Pablo Iglesias pretendiendo ser presidente y al mismo tiempo defendiendo al derecho de autodeterminación. No se puede ser Simón Bolivar en Cataluña y Bismarck en España simultáneamente.