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Chivatos contra las muertes de invierno

Los bomberos de Castellón instalan detectores de humo gratuitos en viviendas

116 personas perdieron la vida en 2014 en incendios ocurridos en los meses de frío

Los bomberos de Castellón durante la instalación del detector de incendios Ampliar foto
Los bomberos de Castellón durante la instalación del detector de incendios.

“Buenos días, somos los bomberos, venimos a instalar la alarma”. Al otro lado del portero automático está Josefina. Tiene 81 años, es viuda desde hace uno y vive sola en Benicàssim (Castellón). Josefina tiene una casa con chimenea. Pero prefiere la calefacción central de gasoil con radiadores aunque en la salita, donde hace vida, enchufa una estufa eléctrica. En un santiamén tiene a tres bomberos en casa. Suben con una escalera, un taladro y un detector de humo. “Yo estoy muy bien para vivir sola”, asegura Josefina, “tengo muchos sobrinos que me visitan, pero con el fuego hay que tener cuidado”.

Sólo en la provincia de Castellón, desde 2014 los bomberos del consorcio tienen registrados 334 incendios en vivienda, sin contar con la capital, donde actúan los bomberos municipales. En ellos fallecieron cinco personas y 18 resultaron heridas. Los fuegos se concentraron en los meses más fríos, entre noviembre y marzo. Según el jefe de operaciones del Consorcio de Bomberos de Castellón, Andrés Balfagó, se debe sobre todo, al “uso de chimeneas, que generalmente no tienen un bien mantenimiento, y a la sobrecarga en la red eléctrica de la vivienda, si se conectan más radiadores.

Los tres bomberos le preguntan a Josefina dónde duerme y qué puertas suele dejar cerradas durante la noche. Esto les da pistas para localizar una buena ubicación para el detector. Instalan un detector, aunque por la configuración de la casa le recomiendan que se ponga dos más. Es una pequeña cajita de plástico que se atornilla al techo. Su misión es pitar de forma estridente cuando detecta humo. Es importante sobre todo por las noches, cuando los habitantes de la casa duermen. “Una gran parte de las víctimas mortales en un incendio de vivienda no están quemadas”, explica Balfagó, “se asfixian con el humo si el incendio empieza de noche, cuando están durmiendo, por eso es vital descubrirlo cuanto antes”.

En España, durante el pasado año, murieron 116 personas por sucesos similares. La mayoría mayores de 65 años y en los meses de invierno. Por este motivo los bomberos de Castellón han activado una campaña en la que instalan estas alarmas de forma gratuita para personas mayores de 70 años, vivan solas o acompañadas. El detector se puede solicitar en los ayuntamientos o a través de la web del Consorcio de Bomberos. Según el jefe de operaciones “es importante para los municipios de interior, donde el invierno es más duro y hay más costumbre de calentar la casa con chimenea”. De momento, ya se han instalado 183 unidades.

Los tres bomberos se van. Josefina se queda de nuevo sola, pero con su detector. "Ojalá no tengamos que volver a esta casa pero si nos toca volver, al menos Josefina estará avisada a tiempo, y fuera de peligro”.

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