Cáritas atiende a medio millón de catalanes en situación de pobreza

El responsable episcopal, Lluís Martínez Sistach, eleva la situación a “problema de Estado”

Centro de Cáritas de Urgell.
Centro de Cáritas de Urgell.M. Minocri

Cáritas acudió en 2014 a la ayuda de más de medio millón de catalanes —571.211 asistencias—, en situación de necesidad. Así lo desvela el primer informe conjunto de las diez diócesis de la entidad, que describe una pobreza “más profunda, más extensiva, más intensiva y más autóctona” en el territorio. El cardenal y responsable episcopal, Lluís Martínez Sistach, elevó este martes la situación a “problema de Estado” en la presentación de la memoria social de 2014. Los representantes de las diez sedes estuvieron de acuerdo en que, en cada una de ellas, el número de actuaciones se ha mantenido con respecto al año anterior. No obstante, la organización advierte de que no hace comparaciones con otros años porque es la primera vez que contabiliza su trabajo de forma conjunta.

La crisis económica ha cronificado la pobreza en Cataluña. La evolución de las cifras no es tanto cuantitativa como cualitativa.“Es cada vez más extensiva porque afecta a más personas, más, más intensiva porque se necesitan más recursos y más autóctona porque las desigualdades han llegado a la gente del país”, afirmó Sistach.

Cáritas advierte de que la situación se agrava porque la gente que necesita ayudas es cada vez más reincidente, sobretodo en el caso de familias monoparentales y de los parados. Del documento se deduce que el ámbito al que la entidad dedicó más esfuerzos fue la cobertura de las necesidades básicas, con más de nueve millones de euros destinados a 139.954 beneficiarios. “Mientras no se afronte con propuestas reales el combate contra las desigualdades sociales y la gran diferencia de riqueza entre los más ricos y los más pobres, no será posible reducir el umbral de pobreza”, dice la entidad. Cáritas acude al INDESCAT para recordar que la tasa está ahora en el 26%. Ante esto, la organización se afanó en reclamar un “pacto de Estado” que incluya a todos los agentes posibles: Gobiernos, partidos, patronal y sindicatos para “repartir los recortes de más proporcionada mente que ahora”, dijo Sistach.

El problema es que la reducción del desempleo no está ayudando a mejorar la situación. La entidad constata en su día a día la idea de que la recuperación no llega a las familias. El cardenal deploró ayer que cada vez hay más personas con trabajo que se encuentran por debajo del umbral de pobreza —hasta un 14%—. La solución, por tanto, es promover “puestos de trabajo protegidos”, ya que el mercado por si solo no los creará, dijo. Además, en un análisis de los datos, se observa que la creación de ocupación neta no ha llegado a la franja de los más jóvenes —20-34 años—, que incluso ha bajado en un -2%.

Esta línea de trabajo es uno de los apartados más importantes de la organización. Las ayudas de inserción sociolaboral fueron las segundas en las que Cáritas más invirtió en 2014. Algo más de ocho millones de euros que sirvieron para atender a 15.516 personas. El tercer monto más numeroso, más de siete millones de euros, fue para programas de acogida y acompañamiento. En total, el presupuesto dedel año pasado ascendió hasta los 40.845.242 euros. El 76% del dinero llegó por aportaciones privadas y un 24% de ayudas públicas. El panorama, según Sistach, debería intercambiarse porque “los particulares ya participan a través de la declaración de la renta”, añadió. La colaboración desinteresada, dijo el cardenal, fue esencial para llevar a cabo la tarea: Sólo 449 personas que intervinieron en estas actuaciones estaban contratadas por la entidad. El resto de los 12.013 del total fueron voluntarios, según el anuario. Como resumen de la siutación, Sistach hizo suya una cita del Papa Francisco: “Mientras no se renuncie a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera, no se resolverán los problemas del mundo”.

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