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La resolución independentista firmada con CUP abre grietas en CDC

El 'president' de la Generalitat evita la discusión del acuerdo en la Ejecutiva de su partido

Neus Munté
Neus Munte, vicepresidenta del gobierno junto al presidente catalan, Artur Mas, durante la reunion. Reunion del consejo ejecutivo del gobierno catalan. Barcelona, 20 de octubre de 2015 [ALBERT GARCIA] EL PAÍS

El Gobierno de Mariano Rajoy o el Tribunal Constitucional no son los únicos rivales de Artur Mas en su camino para declarar la independencia de Cataluña. El presidente de la Generalitat se está encontrando con serias resistencias dentro de su propio partido para aplicar la hoja de ruta independentista que esta semana ha acordado con la izquierda anticapitalista de la CUP. Media docena de sus consejeros le expresaron en la reunión del Gobierno del pasado martes importantes reticencias ante la propuesta de resolución que Mas ha pactado con la CUP para proclamar la república catalana y hacer caso omiso a las leyes españolas.

Los consejeros críticos creen que el Gobierno catalán y Convergència no pueden dejarse arrastrar hacia los postulados de la CUP, un partido que aboga no solo por la independencia unilateral sino también por salir de la Unión Europea, del Euro y que se declara abiertamente anticapitalista. Consejeros como el de Economía, Andreu Mas-Colell, expresaron en la reunión del gobierno del pasado martes su preocupación por el acuerdo con la CUP según ha informado hoy La Vanguardia.

Además de Mas-Colell, fue el consejero de Interior, Jordi Jané, quien se mostró también contrario al contenido de la resolución, críticas a las que se sumó el consejero de Territorio, Santi Vila, que hizo constar su desacuerdo con algunos aspectos del primer discurso pronunciado por Carme Forcadell ante el pleno del Parlament tras ser elegida presidenta de la cámara, intervención que concluyó con un "Viva la república catalana".

La consejera de Enseñanza, Irene Rigau, y el titular de Empresa, Felip Puig, advirtieron de que carecía de sentido acordar con la CUP una resolución que recoge en buena medida los planteamientos de la izquierda independentista antisistema y no dejar atada la investidura de Mas, a la que se siguen oponiendo los diez diputados de la CUP. También el consejero de Justicia, Germà Gordó, se desmarcó de la resolución pactada entre Junts pel Sí y la CUP, mientras que la portavoz y vicepresidenta del Govern, Neus Munté, se abstuvo de intervenir.

Ante esta serie de intervenciones críticas, Mas alegó que una aproximación a la CUP era la única manera de poder formar Gobierno y dejar de tener un ejecutivo en funciones a la espera de un acuerdo de investidura.

Mas alertó de que un eventual fracaso negociador con la CUP sumiría a Cataluña en un periodo de interinidad de seis meses, hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones en marzo forzadas por la imposibilidad de investir al presidente de la nueva legislatura: "Entonces, ¿qué me estáis pidiendo? ¿Que haya elecciones?", planteó el presidente de la Generalitat a sus consejeros.

La discusión sobre la propuesta de resolución se hizo durante la reunión del Gobierno porque Artur Mas quiso evitarla en los órganos de decisión del partido. El presidente catalán decidió que la resolución solo se abordara en el comité de dirección del partido, un núcleo muy reducido que se reunió discretamente la noche del domingo y del que no forman parte la mayor parte de sus consejeros.

El comité de dirección de CDC avaló la propuesta de resolución sin voces críticas, según fuentes del partido, pero se ha descartado llevarlo a discusión o votación tanto en la Ejecutivo como en el Consejo Nacional, órganos mucho más amplios y de los que sí que forman parte los consejeros críticos. Los únicos consejeros que forman parte del comité de dirección son los más afines al presidente catalán: Francesc Homs (Presidencia), Neus Munté (vicepresidenta), Meritxell Borràs (Gobernación) e Irene Rigau (Enseñanza). Esta última no se quejó del acuerdo dentro del consejo de dirección del partido, aunque sí en la posterior reunión del Gobierno.

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