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Antoni Miralda abre una parada permanente en la Boquería

El artista, conocido por sus proyectos entorno a la alimentación, invita el público a llevar sus ofrendas a Sant Stomak

El artista Antonio Miralda en su nueva parada de la Boquería donde se podrán hacer ofrendas a Sant Stomak. Ampliar foto
El artista Antonio Miralda en su nueva parada de la Boquería donde se podrán hacer ofrendas a Sant Stomak.

Desde el viernes también la Boquería, la joya de la corona de los mercados de Barcelona, tiene su patrón. Es Sant Stomak, atípico beato entre sacro y pagano, protector del equilibrio metabólico, la agro biodiversidad, creado por el artista Antoni Miralda, conocido por sus proyectos sobre las manifestaciones artísticas y culturales vinculadas a la alimentación. Sant Stomak, que forma parte del proyecto FoodCultura, irradia sus buenos deseos desde la parada 437, del lado de plaza Gardunya. Allí se encuentra la reproducción ampliada de un antiguo ex voto napolitano, en forma de torso humano, que Miralda ha convertido en un “armario-archivador de ofrendas”, donde después de una hora ya había dones muy dispares: un dibujo, granos de arroz y un bote de bicarbonato.

“FoodCultura Satélite Boquería es una ventana, un lugar de encuentro e intercambio y sobretodo un espacio de información sobre la cultura de la alimentación”, explica Miralda, que ha contado con Coralie Mercader para los vídeos y el estudio Bendita Gloria para la gráfica. Como un amable hechicero, el artista iba repartiendo a turistas desconfiados y autóctonos atareados, unas manzanas acompañadas de la estampita de Sant Stomak, que como toda la que se precie lleva su rezo especial: “haznos reflexionar delante de las contradicciones sobre la comida en la sociedad contemporánea, la agro cultura devorada por el consumismo, la naturaleza artificial y la deforestación. Protégenos de la inseguridad alimentaria, el fast food y la obesidad”.

El montaje incluye también una pantalla de LED con la cronología de acciones llevadas a cabo por la Fundación FoodCultura en los últimos cinco años y un televisor con el vídeo Viajes del Sabor, que Miralda creó para el Pabellón de España en la Expo Universal dedicada a la comida, que se clausura en Milán a final de mes. “Tenemos un acuerdo con la Escuela Massana, para que sus alumnos realicen un trabajo a partir de esta experiencia y a la vez mantengan abierta la parada. De todos modos el cierre metálico permite ver el interior, así que si por algún motivo no hay personas para atenderla es suficiente encender el vídeo, que se puede ver desde la malla. Luego pensaremos en intervenciones artísticas y poéticas para un espacio tan pequeño”, indica Miralda. El artista, que creó Sant Stomak en 2010 para celebrar del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora en 150 países cada 16 de octubre desde 1945 (pese a que Google –aficionado a celebrar todas las efemérides– lo haya olvidado), eligió este día para inaugurar oficialmente la parada de la Boquería. El Mercado la ha cedido por un año, pero la idea es que se convierta en un espacio permanente, siendo la primera fundación de arte con sede en un mercado alimentar.

“Esta parada llevaba cerrada mucho tiempo, estoy encantada que vuelva a estar abierta. Además son muy atentos y respetuosos”, indica su vecina de la tocinería José y Mari. Los comerciantes parecen satisfechos con la novedad. “Todo lo que genera afluencia es bueno. La polémica sobre la excesiva presencia de turistas no tiene sentido, porque aunque a mi como carnicero no me compren, comen en hoteles y restaurantes y esos sí que compran”, asegura Ferran Soler Capella, de la carnicería homónima. Están contentos también Hugo, uno de los guardias y Adrian, un joven francés que lleva la parada de vinos en frente de FoodCultura, su única preocupación es que mirando el vídeo la gente se apoye en los impecables cristales de su escaparate, “de todos modos me gusta porque da animación al pasillo”, concluye.