Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cañizares pide perdón por sus acusaciones contra los refugiados

El arzobispo de Valencia ha tardado tres días en retractarse de sus afirmaciones: “¿Esta invasión de emigrantes y de refugiados es todo trigo limpio? ¿Dónde quedará Europa dentro de unos años?”

El cardenal dice que ha sido protagonista de un linchamiento

El cardenal y arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Ampliar foto
El cardenal y arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares.

Antonio Cañizares, el cardenal y arzobispo de Valencia se ha retractado de las crueles y duras afirmaciones que realizó el pasado miércoles, en el desayuno informativo de Fórum Europa, contra los refugiados e inmigrantes, a los que acusó de estar invadiendo Europa y de no ser trigo limpio.

Pero lo ha hecho a su manera, como dice la canción. Cañizares, que ha tardado tres días en lamentar sus declaraciones, ha indicado, a través de un comunicado, que se siente víctima de un linchamiento y que sus palabras se han manipulado.

El cardenal pide perdón al mismo tiempo que niega sus declaraciones y denuncia que han sido manipuladas. "Siempre tendrán en mí a un hermano que los acoge y los defiende, que comparte su tragedia, y no voy a disminuir para nada ni mi ayuda personal, ni la ayuda institucional de la diócesis", ha indicado Cañizares. Para a continuación insistir en que sus palabras sobre la invasión de inmigrantes y de refugiados, y de si son o no son trigo limpio, no son suyas, y acusar a los medios de comunicación de manipular su pensamiento, sus palabras y su corazón.  El arzobispo de Valencia no se anda con tonterías y asegura que ha sido protagonista de un linchamiento.

"¿Se puede decir en verdad, por ejemplo, que soy un xenófobo, que soy un racista, que soy de la extrema derecha, o que mantengo una posición o actitud contraria a la de la Conferencia Episcopal Española o a la del papa Francisco? Puedo asegurar con toda firmeza y verdad que me encuentro en comunión plenísima con el papa Francisco, desde el primer momento de ser elegido, y aún antes de ser elegido papa, y garantizar con absoluta sinceridad que me hallo en total comunión y sintonía con la Conferencia Episcopal", argumenta Cañizares.

El arzobispo de Valencia justifica sus palabras diciendo que fueron malinterpretadas y apela en el comunicado al alcalde de Valencia, al consejero "correspondiente" del Gobierno valenciano y al propio presidente del Ejecutivo, para que confirmen su buena disposición y colaboración con los refugiados y desmientan la imagen de él que ha trascendido estos días. El cardenal se despide indicando que lo olvida todo y que no tendrá en cuenta lo que ha sucedido. Y reclama prudencia aunque no dice para qué. "Insisto en pedir prudencia, espero reciprocidad y lealtad, y suplico, humildemente, que recen por mí", ha señalado Cañizares.