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Prometedor debut tardío

La única novedad del primer concierto de Ibercàmera estaba en el solista del concierto, Christian Blackshaw, debutante en España, un músico de quien nadie sabía nada

El pianista Christian Blackshaw. Ampliar foto
El pianista Christian Blackshaw.

En el ámbito de “la clásica”, que un concierto transcurra sin sobresaltos y exactamente como estaba previsto produce, en unos, una confortable sensación de seguridad y de que el mundo sigue en orden y, en otros, una incómoda sensación de aburrimiento, estancamiento y repetición. A otros, finalmente, nos produce una inquietante mezcla de los dos sentimientos.

Ibercámera inauguró su 32 temporada de conciertos en el Auditori. Ningún riesgo en un programa, archiconocido, archirepetido, archiamado: La Obertura “Egmont” de Beethoven, el Concierto para piano núm. 20 de Mozart y, en la segunda parte, la Sexta sinfonía “Pastoral” de Beethoven. Tres piezas fundamentales de la educación básica del melómano.

Ningún riesgo en la orquesta, la Sinfónica de Bamberg, un solvente y aquilatado conjunto alemán, no el mejor pero si uno de los buenos, que está tan equilibrado en todos los aspectos, que hasta en la edad de los músicos, con una acertada mezcla de jóvenes impetuosos y viejos sabios, está equilibrado.

Ningún riesgo en la dirección. Jonathan Nott, titular del conjunto, con más de 600 conciertos dirigidos ante esa misma orquesta, es un director capaz, formado en la gran tradición germánica según la cual nada, ni dinámicas, ni contrastes, ni dibujo de fraseo debe ser puesto demasiado claramente en evidencia; todo debe ser sugerido y matizado y hay que dejar que la experiencia, la educación y la formación del oyente completen, en cada uno, el misterio y el milagro de la música.

La única novedad estaba en el solista del concierto, Christian Blackshaw, debutante en España, un músico de quien nadie sabía nada. Esperábamos un joven fogoso y salió a tocar un hombre mayor, canoso, que tocó con gran elegancia, sabiduría, equilibrio, profundo conocimiento de la pieza y algún mínimo error técnico. ¿Un debutante de tercera edad? Christian Blackshaw, nacido en 1949, abandonó su carrera de solista en 1990, tras la muerte de su esposa. Padre de tres hijas menores, se dedicó a ellas y a su educación. Completado el trabajo, ha vuelto a los escenarios. Su tardío debut resulta muy prometedor. Este concierto se repitió ayer el Auditorio Nacional de Madrid.