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Un sector de la CUP acepta darle a Mas una presidencia “simbólica”

La ANC avisa a la izquierda radical de nuevas elecciones si no hay pacto de investidura

La CUP, el partido de extrema izquierda del que depende el futuro de Artur Mas como presidente de la Generalitat, dará hoy las primeras pistas sobre qué pedirá a cambio de sus votos a la candidatura ganadora en las elecciones catalanas, Junts pel Sí. Varios dirigentes de la CUP ofrecerán hoy, jueves, una conferencia en la que fijarán su posición sobre la situación catalana y en la que no prevén aclarar su posicionamiento sobre la presidencia. Sin embargo, hay muchos movimientos internos en sus asambleas.

Los últimos días ha ganado peso en un sector del partido la idea de que Mas podría lograr sus votos para ser investido presidente a cambio de que delegue buena parte de sus tareas en dos o tres vicepresidentes. Sería una presidencia “simbólica” explican fuentes de la CUP que permitiría salvar la figura de Mas pero dejando claro que el liderazgo del independentismo no puede recaer en una sola persona como defiende la izquierda independentista.

Las asambleas que la CUP ha celebrado la última semana han revelado la existencia de tres grandes bloques. El primero es el que admitiría a Mas como presidente siempre que sus funciones sean muy limitadas. El segundo bloque, el más minoritario, es el que aboga por celebrar unas nuevas elecciones si CDC no renuncia a Artur Mas. El tercer bloque sigue apostando por encontrar “una mujer independiente” dentro de las listas de Junts pel Sí. En caso de no haber acuerdo este grupo también aceptaría que el futuro presidente sea el número uno de la lista, Raül Romeva. Fuentes de la CUP señalan que en las asambleas de los últimos días se están escuchando muchas voces en el sentido de que los 10 diputados de la CUP no pueden “imponer” ni un programa de máximos ni un presidente a Junts pel Sí, que consiguió 62 diputados. Con todo, sí creen que pueden y deben marcar muy de cerca el próximo Gobierno.

Mientras, sigue la presión sobre el partido. El presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), principal entidad privada independentista, abogó ayer por un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP para investir a Artur Mas. “Sería un problema que Artur Mas no fuera presidente”, dijo. Y lanzó otro aviso: “Un no acuerdo significaría nuevas elecciones y poner en riesgo los 1,9 millones de votos a favor de la independencia”.

 

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