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Mas-Colell llama a negociar para no dejar “colgado” al Estado

El propio Artur Mas, durante un mitin en Lleida, apuntó que Junts pel Sí quiere llegar a un acuerdo para repartir “los activos, los pasivos, y los riesgos”

Andreu Mas-Colell.
Andreu Mas-Colell.

El independentismo está intentando calibrar hasta qué punto puede afectar a sus bases el alud de advertencias contra la secesión que los sectores económicos vienen haciendo desde hace una semana. Ante el temor de que cundan las dudas, básicamente entre los pensionistas, el Gobierno de Artur Mas se movilizó ayer. Su consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, aseguró que ante una eventual independencia primará la negociación con el Estado: “no les dejaremos colgados”, dijo. Mas también aseguró que quiere llegar a “un acuerdo”.

Mas-Colell compareció en conferencia de prensa tras la reunión semanal del Gobierno catalán dispuesto a responder, dijo “a todas las preguntas”. No era un ofrecimiento cualquiera, especialmente después de una semana en la que han cuestionado la viabilidad de una Cataluña independiente y de su sistema financiero desde la patronal bancaria hasta el gobernador del Banco de España pasando por algunos de los grandes patrones catalanes. El consejero de Economía ofreció una retahíla de mensajes tranquilizadores y aseguró que está “absolutamente convencido” de la viabilidad económica no solo de la Generalitat, sino también de los servicios públicos y de las pensiones.

“Las pensiones son un compromiso jurídico entre una persona y un Estado al que ha hecho sus contribuciones y quien tiene obligación de pagar es el Reino de España”, dijo. O sea, que la Seguridad Social española debería seguir haciéndose cargo de las pensiones de los ciudadanos de una Cataluña independiente. Para que ello sea posible, dijo, habrá que negociar. “En determinadas circunstancias el Reino de España puede tener problemas [para pagar] si le fallan las bases fiscales de Cataluña. Lo que yo les digo es que, estén tranquilos, que todo esto debe negociarse y que no les dejaremos colgados. Negociemos y así asumiremos la parte de la deuda que corresponda”, dijo.

Mas-Colell también restó trascendencia a las advertencias de la patronal bancaria. Aunque dice no haber hablado con los bancos catalanes sí negó que haya detectado preocupación por la independencia. “Lo que preocupa a los bancos son las presiones desmedidas del Gobierno central para politizar la banca o para politizar el Banco de España; es evidente que esto les preocupa, no necesito preguntárselo”, dijo. Al mismo tiempo, criticó las advertencias del regulador sobre un posible corralito en Cataluña. “El súmmum de esta situación es que el responsable de fomentar la tranquilidad monetaria hable de intranquilidad monetaria”, dijo.

No solo Mas-Colell intentó ayer neutralizar las advertencias de bancos, empresas y organismos. El propio Artur Mas, durante un mitin en Lleida, apuntó que Junts pel Sí quiere llegar a un acuerdo para repartir “los activos, los pasivos, y los riesgos”. El presidente de la Generalitat quiso desmentir así que su intención fuera amenazar al Gobierno cuando habló de no pagar la deuda: “Llevamos meses y meses escuchando amenazas. Y nosotros vamos de buen rollo, nos queremos entender, queremos hablar de todo, queremos llegar a acuerdos, es lo que hemos intentado siempre”.

 

 

 

 

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