Carmena lanza una reforma de la plaza de España

El Ayuntamiento descarta el plan elaborado por Botella, que iba a ser sufragado en un tercio por Wanda

Exterior del edificio España.
Exterior del edificio España. Samuel Sánchez

El concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo, ha anunciado hoy que a principios de octubre convocará un concurso internacional para “la regeneración de la plaza de España y de su entorno, abierto a los estudios de arquitectura e ingeniería más prestigiosos”. El Ayuntamiento de Madrid, que gobierna Manuela Carmena (Ahora Madrid), descarta así llevar a cabo el proyecto de reforma ideado por la anterior alcaldesa, Ana Botella (Partido Popular), y prefiere partir desde cero con este nuevo “concurso de ideas”, que podría incluir no obstante ideas del anterior plan si así lo deciden los arquitectos que participen en la convocatoria.

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“Es un proyecto de varios años”, ha señalado Calvo, que quiere “ponerlo en marcha lo antes posible” porque la plaza “exige una regeneración cercana en el tiempo”. El concejal ha tendido la mano a las empresas de la zona para “obtener más fondos”, en la línea de los “acuerdos informales” alcanzados por Botella con hoteles de la zona para financiar en parte la intervención que tenía planeada. En cualquier caso, el Ayuntamiento ya ha incluido el inicio del proyecto en los presupuestos de 2016 con una partida cuya cuantía no ha desvelado esta mañana el concejal.

Calvo ha asegurado que Botella “lanzó un proyecto pero luego lo descartó” por razones que ha dicho desconocer. En realidad, la reforma de la plaza de España la propuso Alberto Ruiz-Gallardón (PP) antes de las elecciones municipales de 2011. Consciente de que no tendría dinero para llevarla a cabo durante ese mandato, se comprometió únicamente a elaborar el proyecto para llevarlo a cabo a partir de 2015. Botella, que ocupó el lugar de Gallardón en diciembre de 2011, aplazó la reforma durante los peores años de la crisis. En 2014 inició la elaboración del proyecto, pero se quedó sin tiempo antes de las elecciones de mayo de 2015 para llevarlo a cabo. Ahora, es papel mojado.

En octubre de 2014, Botella detalló una propuesta de reforma con el objetivo de ejecutarlo tras las elecciones que se iban a celebrar medio año después, pese a que ella ya había anunciado que no sería candidata; su proyecto dependía pues de que el gobierno municipal emanado de las urnas lo aceptase, algo a lo que ni siquiera la candidata del PP, Esperanza Aguirre, se comprometió. Botella definió un presupuesto de 89 millones de euros de coste de ejecución material, que se cubrirían a partes iguales con la nueva concesión del aparcamiento subterráneo de la plaza, y con las aportaciones de las empresas del entorno.

La anterior alcaldesa mantuvo conversaciones para ello con Metrovacesa (propietaria de la Torre de Madrid), Dalian Wanda (la empresa del magnate chino Wang Jianlin está reformando el Edificio España), VP Hoteles (dueña de los números 3, 4 y 5, donde está construyendo un hotel) y Mutua Madrileña (propietaria del palacete de la Real Compañía Asturiana de Minas). Las empresas aportarían 39 millones. El resto del presupuesto iba a salir de la licitación del aparcamiento público (la concesión concluye en 2016), que se ampliaría (ahora tiene 826 plazas y pasaría a 960) para dar servicio también a los hoteles previstos en la plaza.

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Defensa, “poco honesta” respecto a Campamento

El concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo (Ahora Madrid), ha calificado esta mañana de “poco honesta” las declaraciones esta semana del ministro de Defensa, Pedro Morenés (PP), que responsabilizó al Ayuntamiento de la capital de paralizar la conocida como Operación Campamento al no conceder las licencias correspondientes para desarrollar este ámbito.

Tal y como ha recordado Calvo esta mañana, en los terrenos del Ministerio de Defensa hay un plan urbanístico aprobado desde 2009, de forma que el Gobierno podría desarrollar el ámbito hoy mismo. Para ello tendría que pedir efectivamente las licencias correspondientes al Ayuntamiento, algo que no ha hecho porque, en realidad, Defensa lo que quiere es enajenar esos terrenos. Planea pues convocar una subasta pública (con la que recaudaría al menos 80 millones de euros), que, según fuentes de Defensa, se celebraría a inicios del año que viene. Dado que en diciembre se celebrarán elecciones generales, el proyecto queda supeditado así al resultado de estos comicios.

El grupo chino Dalian Wanda ha mostrado públicamente su interés en comprar esos terrenos, pero la operación debe hacerse por subasta, de forma que tendrá que participar como uno más en el proceso. Así pues, Wanda no ha podido solicitar licencia alguna al Ayuntamiento puesto que ni siquiera es propietaria de los terrenos.

Si queda sin embargo un trámite en manos del Ayuntamiento, que dejó inconcluso el anterior gobierno municipal de Ana Botella (PP). Defensa solicitó en febrero desagregar las parcelas del ámbito dentro del proceso para su enajenación. Ese trámite administrativo se ha ido dilatando, de forma que actualmente todavía faltan por entregar las referencias catastrales de las fincas. Sin embargo, según Calvo podría convocarse una subasta condicionada. “No existe ningún tipo de responsabilidad por parte del Ayuntamiento por la gestión de los terrenos”, ha concluido Calvo.

La mayor parte de la aportación privada provenía supuestamente de Dalian Wanda, con 30 millones de euros. En realidad, este “compromiso tentativo”, tal y como lo calificó el gobierno de Botella, lo alcanzó el anterior propietario del edificio España, el Banco Santander. Wanda compró el inmueble de julio de 2014 con la promesa de mantener ese compromiso, que no está plasmado en ningún acuerdo. El grupo chino está ahora en proceso de rehabilitar el edificio, en el que quiere poner en marcha en 2019 un hotel y centro comercial de lujo. Para ello, ha solicitado al Ayuntamiento permiso para derruir la fachada pese a que está protegida por la Comisión Local de Patrimonio Histórico (tutelada por la Comunidad de Madrid). Calvo se lo ha negado, pero esta mañana ha desvinculado por completo este asunto del proyecto de reforma de la plaza.

Botella abrió su proyecto a consulta ciudadana para que los madrileños aportaran sus ideas. Sólo recibió 70 aportaciones. El plan inicial de Botella preveía crear un espacio sin coches de 41.000 metros cuadrados: a los 36.900 actuales se sumaría el paso elevado de la calle de Bailén, que se convertiría en peatonal. El tráfico se canalizará por túneles: de salida de Princesa y de Gran Vía hacia Bailén y la cuesta de San Vicente, y de entrada de la cuesta de San Vicente en dirección opuesta. El paso elevado entre las calles de Ferraz y de Bailén sería así exclusivamente peatonal. Según el Ayuntamiento, estos cambios mejoraría un 14% la velocidad media de circulación para los coches en hora punta por la mañana y un 11,5% por la tarde.

El plan municipal incluía inicialmente la construcción de un espacio cultural dedicado a Miguel de Cervantes bajo la plaza, en una zona con uso también comercial junto al aparcamiento. Sin embargo, en la presentación de octubre del año pasado apenas se mencionó esa idea. En la actualidad hay una galería comercial (con una tienda, una agencia de viajes y un restaurante). Además, el Ayuntamiento pretendía que el Consorcio Regional de Transportes ampliara el andén de Metro (líneas 3 y 10) para conectarlo con este nuevo área comercial y cultural.

 

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