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El PSC quiere pactar con ERC y gobernar con Colau pese a Sánchez

Miquel Iceta está decidido a aumentar la presencia institucional del partido

Sánchez e Iceta en un mitin en Barcelona el 18 de mayo de este año.
Sánchez e Iceta en un mitin en Barcelona el 18 de mayo de este año.

El Partit dels Socialistes de Catalunya está decidido a aumentar su presencia institucional mediante pactos con otras formaciones incluyendo no solo a las marcas afines a Podemos, sino también a los independentistas de ERC. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha abogado este jueves por que su partido se incorpore al equipo de Gobierno de la capital catalana para reforzar la mayoría de izquierdas de Ada Colau (Barcelona en Comú). El PSC es partidario de que a este pacto se sume también ERC pese a las reticencias que ello despierta en el PSOE.

Con solo 11 concejales de un total de 41 el equipo de Gobierno de Colau espera poder cerrar acuerdos con otras formaciones después de las elecciones catalanas. Iceta espera que su partido forme parte de esta operación. “No se puede gobernar con 11 concejales”, ha dicho el dirigente socialista, quien se ha mostrado partidario de que el PSC se incorpore a esta mayoría con sus cuatro concejales. También ha expresado su deseo de que ERC aporte sus cinco concejales al acuerdo pese a que entre las condiciones de los republicanos figura que el Ayuntamiento de Barcelona se incorpore a la Asociación de Municipios por la Independencia. Según palabras de Iceta a EL PAÍS, “a Barcelona le ha ido mucho mejor cuando ha estado gobernada por la izquierda”.

Aunque el tripartito de la izquierda gobernó Barcelona durante 30 años, el hecho de que ahora esté encabezado por Barcelona en Comú —con participación de Podemos— y tenga un mayor peso Esquerra Republicana puede plantear problemas para los socialistas. El PSOE es contrario, salvo excepciones, a pactos municipales con Podemos. En el caso de Madrid, Antonio Miguel Carmona tuvo que acatar esta decisión del Comité Federal y abstenerse de formar parte del equipo de Gobierno de la alcaldesa Manuela Carmena. En Cataluña el PSC hace valer su condición de partido autónomo para tomar sus propias decisiones. “Cada municipio es un mundo”, sostiene Iceta.

Sin embargo, ello no impide que las relaciones de los socialistas catalanes con el PSOE vuelvan a atravesar un mal momento a cuenta, de nuevo, del proceso soberanista y del posicionamiento de algunos concejales del PSC. Con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina, la dirección de Ferraz ha expresado a Miquel Iceta su enorme malestar por las votaciones que se registraron semanas atrás en los municipios barceloneses de Castelldefels y Terrassa, donde la mayoría de los ediles socialistas secundaron la adhesión de sus Ayuntamientos a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI).

Tensión

La tensión entre el PSOE y el PSC por esta votación se trasladó a la ejecutiva federal, en la que el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, mostró su profundo malestar con la dirección que lidera Miquel Iceta, al que días antes había reclamado la expulsión del partido de los concejales que apoyaron las mociones. A menos de dos meses para las elecciones del 27-S, la lectura del PSOE es que el PSC ha de transmitir un mensaje claro sobre su oposición a la independencia y que estas votaciones lo dificultan. “A mí también me parecen mal esas votaciones y me molestaron, pero no le veo arreglo”, ha explicado a EL PAÍS Miquel Iceta. “Hay casos que tienen solución disciplinaria y otros solución política, pero el PSC no expulsará a nadie por esas votaciones”, ha agregado. Iceta ha recordado que, antes de las elecciones del 24 de mayo, más de 200 candidatos de las listas del PSC se comprometieron a sumarse a la AMI si eran elegidos. Sin embargo, en municipios como Granollers (Barcelona) el PSC ha rechazado esta misma semana sumarse a la entidad independentista y en Lleida se ha cerrado un pacto con Ciudadanos. La dirección de los socialistas catalanes llama a considerar el conjunto de los pactos y no solo los que dan cobertura al independentismo.

Renuncia a la consulta

“Es verdad que en el PSOE están molestos, pero yo también, y no es bueno alimentar más esta polémica para dar munición a nuestros adversarios”, dice Iceta. La dirección del socialismo español, por su parte, considera que las votaciones representan un nuevo paso atrás del PSC en la articulación de su discurso coincidente con el PSOE a favor de la reforma federal, después de que renunciasen en su programa electoral a la consulta legal y acordada para decidir el futuro político de Cataluña, la mayor diferencia mostrada en los últimos meses entre ambos partidos.

El distanciamiento por votaciones como la de Castelldefels acaba con la buena sintonía que habían mostrado Pedro Sánchez y Miquel Iceta en los últimos meses para poner orden interno a sus respectivos partidos. Ahora, el líder del PSOE aparece más consolidado que el del PSC y con unas expectativas electorales muy superiores a las de los socialistas catalanes, que según algunas encuestas podrían perder buena parte de los actuales 20 diputados en el Parlament.