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Una mayoría de vascos rechaza la independencia

El Euskobarómetro constata una preferencia por fórmulas más integradoras, como el autonomismo o el federalismo, y un "rechazo frontal y mayoritario" a ETA

Independencia de los vascos pulsa en la foto

El apoyo incondicional a la independencia de Euskadi pierde fuelle y sigue siendo una opción “minoritaria” entre la ciudadanía vasca. Un 30% de la población manifiesta tener “grandes deseos” de alcanzarla, frente al 37% de hace dos años. En cambio, un 55% reconoce tener poco o ningún anhelo rupturista. La mayoría prefiere fórmulas más integradoras dentro del Estado, como el actual autonomismo o el federalismo, según el último Euskobarómetro.

En pleno debate político sobre el cambio del modelo de Estado en España, y a dos meses de unas elecciones catalanas con un claro acento soberanista, en el País Vasco la opción independentista no consigue despuntar. Quienes declaran tener grandes deseos de constituir un estado vasco soberano no llegan a un tercio de la población. Otro 29% no quiere esta opción y un 26% dice tener pocos deseos. En cambio, una gran mayoría de vascos se manifiesta “relativamente satisfecha” con el actual Estatuto de Gernika y se decanta, en todo caso, por reformar y ampliar el autogobierno vasco, según los resultados del Euskobarómetro de la Universidad del País Vasco (UPV), dados ayer a conocer.

El apoyo a la independencia “es un indicador que se mantiene constante en los últimos años, con pequeñas fluctuaciones”, asegura el director del sondeo y profesor de Ciencia Política, Francisco Llera, quien no ve riesgo de que Euskadi siga la senda catalana porque “la posición de mano tendida del PNV es la que mejor resultado le está dando”.

El Euskobarómetro, que suma 20 años realizando estas mediciones, recogió en mayo de 2013 el mayor pico a favor de la independencia. Entonces, un 37% de los vascos mostró grandes deseos de conseguirla, pero desde aquella oleada es una opción que ha ido menguando. Incluso en el estudio realizado en noviembre de 2011, poco después de que Bildu asumiera un notable poder institucional, el anhelo independentista se situó en el 32%.

Un gobierno PNV-PSE es la opción preferida

Identidad. Se mantiene una “división crónica” entre nacionalistas (46%) y no nacionalistas (50%), con un avance de cuatro puntos en un año.

Políticos. El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente de Sortu, Hasier Arraiz, son los líderes mejor valorados, con 5,1 puntos sobre 10. La notoriedad del líder de Podemos, Pablo Iglesias, el mejor visto hace seis meses, cae siete puntos y no llega ahora al aprobado.

Pactos. La fórmula de coalición entre el PNV y los socialistas (PSE) es la preferida de los vascos (24%) y gana 14 puntos, seguida de los gobiernos de izquierda (21%).

Los votantes de la izquierda abertzale son los más entusiastas con la vía secesionista (un 83%), mientras que entre el electorado del PNV se reduce al 27%.

El escenario de una Euskadi independiente genera mucha incertidumbre. Los encuestados se dividen en partes iguales entre quienes creen que se viviría mejor (27%) y los que opinan todo lo contrario (29%). De todas las fórmulas de organización territorial del Estado, se produce una división entre el autonomismo, el federalismo y el independentismo. Ganan quienes prefieren el actual modelo autonómico (35%), frente a un escenario federal, defendido por un 29% de los encuestados.

Una mayoría cualificada de más de dos tercios está relativamente satisfecha con el Estatuto de Gernika, frente a los que se sienten incómodos con esta opción (20%). Si hoy se celebrase un referéndum estatutario, el sí obtendría un 41% de respaldo y quedaría lejos del 53% que votó a favor en la consulta celebrada para su aprobación en 1979. En cambio, si se preguntase por la Constitución, obtendría un 30% de rechazo frente a un 26% de síes.

Rechazo a ETA

Otra de las grandes conclusiones del Euskobarómetro es el “rechazo frontal y mayoritario” de la sociedad vasca a ETA. Un 66% de los encuestados apoyan la desintegración de la banda terrorista, lo que representa un “récord histórico”. Las opiniones de “apoyo remoto” a la banda caen nueve puntos en un año. Es llamativo que desaparece prácticamente el respaldo explícito y total a ETA (el 1%), incluso entre el electorado de EH Bildu (2%).

El 76% de los vascos apoya una eventual negociación entre el Gobierno y ETA. Casi la mitad (42%) apuesta por hacerlo de forma incondicional, pero otro 34% exige que previamente la organización criminal entregue las armas. Con un cambio “significativo” de tendencia en el último semestre, un 50% de la ciudadanía es proclive a facilitar la reinserción de los presos etarras que se arrepientan.

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