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Nuevos actos vandálicos en las piscinas

El recinto del distrito de San Blas amanece con las piletas llenas de objetos lanzados durante la noche

Objetos lanzados en la piscina municipal de San Blas. Ampliar foto
Objetos lanzados en la piscina municipal de San Blas.

El polideportivo municipal del distrito de San Blas amaneció ayer con las piscinas llenas de objetos lanzados durante la noche. Vallas, sombrillas y bancos estaban repartidos por el agua a la llegada del personal, según informaron a este periódico algunos empleados. Estos llevan sufriendo desde hace tiempo los ataques y amenazas por parte de algunos usuarios, que se dedican a bañarse vestidos o intentar quedarse más allá de la hora de cierre.

Los trabajadores de la piscina sufrieron una de las peores agresiones de este verano el pasado lunes cuando una mujer se metió al agua con pantalones. El socorrista le dijo que tenía que salir. Las normas prohíben utilizar esas prendas para bañarse. En ese preciso instante, el trabajador municipal fue rodeado por una veintena de personas que le acorralaron e intentaron acuchillarlo. De hecho, le pusieron un arma blanca en el estómago. Al final tuvo que intervenir la policía y se llevó detenidos a dos hermanos de 24 y 27 años, que cuentan con antecedentes policiales.

La concejal del distrito se reunió con los trabajadores de la piscina y pidió, incluso, al comisario de policía del distrito que reforzara la vigilancia. Durante todo el martes hubo un coche patrulla de la Policía Municipal en la puerta de la instalación. Sin embargo, ese día no fue ninguno de los supuestos atacantes.

Bancos y marquesinas, dentro de una pileta de San Blas. ampliar foto
Bancos y marquesinas, dentro de una pileta de San Blas.

La sorpresa llegó ayer por la mañana cuando los empleados se encontraron con las piletas llenas de objetos, que habían sido lanzados durante la noche. “Han tirado todo lo que pillaron a su alcance como bancos, vallas, cubos de basura o carteles de información, entre otras cosas. Solo pedimos que anclen todo al suelo como ya se ha hecho en otras instalaciones para que así no puedan tirarlo”, se quejaba una de las empleadas. “Ya hay una compañera lesionada en la espalda de hacer tantos esfuerzos cada día y no queremos que haya nadie más”, añadía a renglón seguido.

Otro problema con el que se encuentran los empleados es que por la noche roban las escaleras de la piscina. “Tenemos que guardarlas cada día para evitarlo. De tanto moverlas, se rompen constantemente por lo que faltan dos desde el año pasado y los usuarios nos agreden verbalmente porque nos culpan de la falta de escaleras”, añade otro empleado. El lanzamiento de objetos a la piscina también está provocando desperfectos en los azulejos que rodean la instalación, por lo que tienen que ser repuestos de forma constante.

El Ayuntamiento está manteniendo reuniones entre los responsables de diversas direcciones generales y la Policía Municipal para estudiar qué medidas se adoptan para evitar las agresiones a los trabajadores y los actos vandálicos. Se estudia hablar con los líderes de ciertas comunidades para que busquen soluciones.

La delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, recordó ayer durante un acto con motivo de sus 100 días al frente de este organismo que la vigilancia de las piscinas es una competencia municipal y que hasta ahora solo se tratan de “problemas de convivencia”. “Si pasa a ser un problema de orden público, entonces ya intervendría la Policía Nacional”, concluyó Dancausa.

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