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La bandera arcoíris ondea en el Ayuntamiento de Valencia

El nuevo Gobierno Local abre la corporación a los colectivos de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales y cuelga en su balcón la enseña multicolor por el día del Orgullo

Fani Boronat, del colectivo Lambda, aplaude junto al alcalde Joan Ribó en el balcón.
Fani Boronat, del colectivo Lambda, aplaude junto al alcalde Joan Ribó en el balcón.

Al ritmo de la canción Over the rainbow, el Ayuntamiento de Valencia ha vivido este viernes un auténtico estallido de emoción, alegría y color. La bandera arcoíris, símbolo del movimiento de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (LGTB), cuelga desde media tarde de la fachada del Consistorio, algo prácticamente inédito en la capital valenciana.

Joan Ribó, nuevo alcalde de la capital, y el resto de la corporación -estaban presentes todos los grupos políticos- han abierto las puertas del Ayuntamiento a estos colectivos coincidiendo con el fin de semana que se celebra el día del Orgullo LGTB. "La bandera LGTB que hoy hago propia de toda la ciudad es un símbolo de alegría que recorre nuestras calles. Valencia da así la bienvenida a la diversidad", ha dicho el regidor en un acto emotivo por "histórico" al que estaban invitados una decena de asociaciones de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales.

Fani Boronat, coordinadora general de Lambda, ha iniciado su intervención equiparando la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, que se ha conocido hoy y que legaliza el matrimonio gay, con la ilegalización en 1954 de la segregación racial en las escuelas públicas. "Comenzamos a escribir una nueva historia gracias a toda la gente que ha luchado por la diversidad", ha declarado.

Después del acto más formal, donde todos se han fotografiado ante la bandera multicolor, políticos e invitados se han dirigido al balcón y han descolgado una bandera multicolor de cuatro metros de largo, que ondará todo el fin de semana para reivindicar el derecho a la igualdad de los ciudadanos sea cual sea su orientación sexual o identidad de género. Aplausos, baile y muestras de alegría por doquier. "Esta casa es de todos los valencianos. Nadie debe sentirse excluido", habían dicho por la mañana los portavoces del nuevo Gobierno local Joan Calabuig y Jordi Peris.

Ana, simpatizante del movimiento, saltaba en el balcón contenta de que un acto así se normalice por fin. Gritaba: . "A los policías se nos había vetado vestir el uniforme en actos de este tipo, y ahora he podido hacerlo. Continuaremos en la lucha por nuestros derechos y libertades", ha dicho Ernest, de 43 años. 

El movimiento organiza este sábado una performance para denunciar los ataques verbales y físicos que sufren en pleno siglo XXI, a la que seguirá la manifestación lúdico-reivindicativa del día del Orgullo, que discurre desde los jardines de El Parterre a la plaza del Ayuntamiento.

"El cambio de Gobierno es muy reciente y habíamos pedido y obtenido todos los permisos para los actos del sábado. El año que viene haremos cambios porque esta vez no nos ha dado tiempo", ha precisado Fani Boronat, coordinadora general del colectivo Lambda.

Durante siete días se exhibirán además dos banderas arcoiris más que penderán de las torretas laterales de la fachada municipal. El objetivo es dar "visibilidad" a la diversidad en la ciudad, a "las distintas orientaciones sexuales e identidades de género". "Todo ello desde la premisa del respeto y la convivencia como valores que sustentan la normalidad ciudadana y el compromiso con la defensa de la libertad", ha declarado el Consistorio.

El Gobierno local tripartito -Compromís, PSPV-PSOE y València en Comú- ha invitado al acto institucional a los grupos políticos municipales, a Esquerra Unida -sin representación municipal- y a las secciones sindicales del Ayuntamiento. El PP, que ha gobernado el Consistorio durante 24 años, ha autorizado todos estos años las celebraciones del día del Orgullo pero con algunas reticencias. Solo permitió colgar la enseña de LGTB del edificio municipal en mayo pasado en el Día Internacional contra la Homofobia. Lo autorizó en campaña electoral y después de tres años de constantes demandas del colectivo gay.