Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Duran logra un ajustado apoyo para condicionar el plan de Mas

El 50,9% de la militancia de Unió respalda el plan de Duran en un partido dividido

Las juventudes de CDC piden la ruptura con los democristianos

Duran i Lleida, frente a la sede de su partido.

Unió Democràtica de Catalunya (UDC), el socio minoritario de la federación CiU, vivió este domingo en sus propias carnes el ambiente de división que genera en Cataluña el debate sobre la independencia. La consulta interna del partido para posicionarse sobre el plan soberanista otorgó al líder, Josep Antoni Duran Lleida, una ajustada victoria por menos de cinco puntos que aprovechará para intentar suavizar el plan trazado por Convergència Democràtica y Esquerra. Con todo, el resultado deja a Unió partida en dos. El sector independentista sigue reivindicando sumarse a la “hoja de ruta” de Convergència y Esquerra.

El sí, posición que defendía el sector de Duran Lleida, ganó con el 50,9% de los votos, frente al 46,1% del no que patrocinaba el sector independentista del partido. En una formación de apenas 4.000 militantes y con una participación del 65 % solo 125 votos separaron una opción de la otra. Esto deja a Unió literalmente dividida entre los partidarios y los detractores de sumarse al plan de Artur Mas y de Oriol Junqueras de proclamar la independencia de Cataluña si el soberanismo gana las elecciones del 27 de septiembre. Unió, un partido basado en el liderazgo de Josep Antoni Duran Lleida, nunca había vivido una situación parecida los últimos treinta años. Duran no compareció para hacer balance de los resultados. Delegó en su número dos, Ramon Espadaler, secretario general del partido, que también fue el responsable de redactar la pregunta que se ha sometido a votación.

Espadaler negó que el resultado vaya a provocar una fractura. “La pregunta no ha dividido el partido, el partido tenía sensibilidades distintas", afirmó Espadaler, que aseguró que se siente “satisfecho” con el aval que la militancia dio a su propuesta.

El también consejero de Interior de la Generalitat acotó hasta dónde está dispuesto a apoyar el plan independentista. “Unió sigue comprometida con el proceso para aspirar a la plena soberanía en los términos explicitados en la pregunta”, dijo. Esto se traduce en potenciar la llamada “tercera vía” que evite cualquier decisión unilateral sobre la independencia, respetar el marco legal y rehuir decisiones que puedan dejar a Cataluña fuera de la Unión Europea.

Espadaler añadió un aspecto que también le separa de forma clara de la hoja de ruta de Convergència y Esquerra. "Las decisiones deben tomarse en votaciones donde primen los votos sobre los escaños", dijo. En la práctica esto es negar el carácter de plebiscito sobre la independencia a los comicios del 27 de septiembre como defienden Artur Mas y Oriol Junqueras. Ambos dirigentes coinciden en que el plan soberanista pueda seguir adelante si hay una mayoría de escaños independentistas en esos comicios independientemente de si hay o no mayoría absoluta de votos.

Si Convergència no cede en sus ambiciones difícilmente se podrá mantener la federación CiU. De hecho, anoche, nada más conocerse los resultados, las juventudes de CDC pidieron la ruptura con los democristianos. “No podemos permitir que Unió desacelere nuestro camino”, dijeron en un comunicado. Y es que el plan de Artur Mas y Oriol Junqueras prevé que se pueda comenzar a redactar una Constitución catalana si el soberanismo gana las elecciones de septiembre en número de escaños. Espadaler aseguró ayer que a partir de hoy hablarán con la dirección de Convergència para intentar buscar un encaje.

Ni Artur Mas ni Josep Antoni Duran Lleida, han hablado públicamente de un escenario de ruptura de la federación. En las segundas filas de ambos partidos, sin embargo, este debate es más vivo que nunca hasta el punto que Convergència ya ha tentado a dirigentes independentistas de Unió con un puesto en la lista que Artur Mas prepara para presentarse a las elecciones.

Los independentistas de UDC ven “pírrica” la ventaja del ‘sí’

M.N.

El sector independentista de Unió no consiguió ganar la consulta pero ha salido reforzado de la consulta al haber logrado un apoyo del 46% a su propuesta, un porcentaje mucho más amplio que las cuotas de poder que ha logrado en congresos y otras votaciones internas. Basándose en esto, el líder de este sector, Antoni Castellà, compareció eufórico anoche en la sede de Unió para exigir al núcleo de Josep Antoni Duran Lleida que “interprete” los resultados de lo que consideró una “pírrica” victoria.

Castellà anunció que en la reunión del Comité de Gobierno de Unió, donde los independentistas son minoría, pedirá que la formación se incorpore “inmediatamente” a la hoja de ruta independentista que en marzo pactaron Esquerra y Convergència. “Tenemos que estar dentro para hacer nuestras propias aportaciones al proceso”, defendió. “Tenemos que hacer piña con los que apuestan por la libertad de nuestro pueblo”, defendió.

El sector independentista, que había planteado la consulta interna como un plebiscito sobre la figura de Josep Antoni Duran Lleida, rehuyó anoche definirse sobre si debe o no haber un congreso extraordinario en el partido. Consideran que lo importante ahora es conseguir que Unió no se descuelgue completamente del proceso soberanista.