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Las mareas acarician las alcaldías de A Coruña, Santiago y Ferrol

Aplastante mayoría absoluta de Abel Caballero en Vigo y claro triunfo del nacionalista Lores en Pontevedra

Martiño Noriego, triunfador de las elecciones en Santiago
Martiño Noriego, triunfador de las elecciones en Santiago

El mapa electoral de las ciudades gallegas ha sufrido un enorme vuelco con la irrupción de las mareas ciudadanas, que tienen al alcance de la mano las alcaldías de A Coruña y Santiago, además de situarse con posibilidades de encabezar una alternativa de izquierda en Ferrol. Otro resultado histórico ha sido el de Vigo, una ciudad caracterizada desde siempre por la inestabilidad y la fragmentación política, donde el socialista Abel Caballero logra una mayoría absoluta aplastante, la más importante del PSOE en toda España en los municipios de mayor tamaño. El triunfo de Caballero mitiga el retroceso general de los socialistas, así como el del nacionalista  Miguel Anxo Fernández Lores en Pontevedra alivia las tribulaciones del BNG, que se queda sin representación en Vigo y Ourense. El PP sufre un fuerte retroceso en todas las ciudades, y los pactos por la izquierda podrían dejarle sin ninguna de las alcaldías urbanas excepto en Ourense. Pero incluso en esta última capital el panorama politico se presenta muy complicado por el éxito de Democracia Ourensana, segunda fuerza política a escasa distancia de los populares. Así han sido los resultados en las siete principales ciudades de Galicia.

Vigo. El mayor triunfo de las siete grandes ciudades gallegas se registró en Vigo, donde el socialista Abel Caballero, que se presentaba a los comicios por tercera vez, ha conseguido en esta ocasión una holgada mayoría absoluta, con 17 de los 27 concejales de la Corporación. Caballero ha sumado más de 20.000 nuevos votos a los 50.000 que obtuvo en 2011, pasando así del 34,4% al 52% de los apoyos totales. Frente a ese incremento, el PP, encabezado por la exconselleira Elena Muñoz, se ha dejado la mitad de sus apoyos en la ciudad, pasando de más de 61.000 votos en 2011 a menos de 30.000 en esta ocasión, quedándose con apenas el 20,5% del total y siete concejales. En Vigo una de las principales novedades, y como también sucede en Ourense, es la desaparición de la Corporación del BNG, que llegó a gobernar la ciudad entre 1999 y 2003 con ocho concejales, que llegaba a estos comicios con tres ediles y que ha obtenido menos del 5% de los apoyos totales. En su lugar entra en el Ayuntamiento Marea de Vigo con tres ediles y el 11,5% de los votos totales. Iniciativa Independiente, la candidatura del líder gitano Sinaí Giménez, ha logrado menos de 300 votos, el 0,2%.

A Coruña. Llegaba el alcalde de A Coruña, el popular Carlos Negreira, a estos comicios con una mayoría absoluta de 14 concejales, el 43% de los votos, y se ha dejado cuatro ediles y 13 puntos porcentuales. No es el PP ni siquiera el partido más votado ya que, por pocos votos, ha sido adelantado por Marea Atlántica, la gran sorpresa de la noche en Galicia. Con unos resultados similares a los del PP, el candidato de Marea, Xulio Ferreiro, será probablemente el nuevo alcalde, un resultado impensable hace apenas un par de meses. El PSdeG ha bajado de ocho a seis concejales, dejándose un tercio de sus votantes de 2011, mientras que el BNG ha pasado de cuatro a un edil.

Ourense. La tercera ciudad de Galicia es de momento ingobernable. La lista más votada, el PP, ha alcanzando apenas 10 de los 27 escaños en juego. En este caso, la pérdida de la hegemonía de la izquierda convencional (la suma de PSOE y BNG que, tras un atribulado gobierno bipartito marcado por las imputaciones de corrupción, acabó en divorcio y con los socialistas divididos entre sí) no ha venido de la mano de la marea de la nueva izquierda. Ha sido el minoritario grupo de Democracia Ourensana (DO), que irrumpió con dos concejales en 2011, quien ha arrastrado como un tsunami el voto del descontento hasta multiplicarse por cuatro y situarse ahora con 8 ediles mientras el PSOE se ve reducido a seis escaños, su peor resultado desde 1979. El BNG se queda fuera. Entra, con tres ediles, la marea ciudadana Ourense en Común. Con este panorama, la Democracia Ourensana de Pérez Jácome es la llave. Aunque el líder de la formación ha intentado evitar cualquier definición ideológica para su partido, sí ha dejado claro desde el comienzo de la campaña electoral que pactaría “hasta con el diablo” con la condición de ser él el alcalde.

Santiago. Una de las apuestas personales de Feijóo, la del exconselleiro Agustín Hernández, nombrado alcalde hace menos de un año tras la dimisión de sus dos antecesores y pese a concurrir a las elecciones de 2011 en el último lugar de la lista popular, no solo no ha logrado conservar la mayoría absoluta que el PP obtuvo por unos pocos votos hace cuatro años sino que también ha perdido la primera posición en la nueva Corporación. Ha sido Compostela Aberta, la candidatura encabezada por Martiño Noriega con los apoyos de EU, Anova y Podemos, entre otros, la más votada, con 10 concejales, en otro de los resultados más llamativos de la noche. El PP ha pasado de los 13 de 2011 a nueve, con una pérdida de diez puntos porcentuales, cayendo del 43% al 33% de los apoyos totales. Más aún han perdido PSdeG y BNG, que se han dejado la mitad de los votos que obtuvo cada uno hace cuatro años y han pasado de nueve a cuatro ediles en el caso de los socialistas y de tres a dos en el de los nacionalistas.

Lugo. Pese a bajar del 44% al 32% de los apoyos totales y de 12 a nueve concejales, el PP sigue siendo el más votado en Lugo, donde el actual alcalde, el socialista José Clemente López Orozco se ha dejado también tres ediles, pasando de 11 a ocho. La nueva Corporación lucense será las más fragmentada de Galicia, con un total de seis fuerzas políticas. Junto a populares y socialistas han obtenido también representación Lugo Novo (tres ediles), BNG (dos), Ciudadanos (dos) y Esquerda Unida (uno).

Ferrol. Ferrol ha cumplido fielmente con su maldición de destronar alcaldes. Ningún regidor de ninguna sigla ha logrado repetir cargo en democracia. José Manuel Rey Varela (PP) es el último en seguir la estela y es muy posible que pase banquillo de la oposición si fragua una coalición de izquierdas entre Ferrol en Común, PSOE y BNG. La formación popular perdió dos ediles, de 13 a 11, que le costarán el gobierno local. La gran sorpresa la dio Ferrol en Común, la coalición de EU, Anova e inscritos de Podemos, liderada por Jorge Suárez, un funcionario de Justicia, que se aupó repentinamente como segunda fuerza con seis ediles dando el sorpasso al PSOE de Beatriz Sestayo, al que aventajó en más de un millar de papeletas. Los socialistas pierden fuelle y se quedan con cinco concejales (pierden dos) y el BNG conserva sus dos asientos. La novedad llega con Ciudadanos, que sienta a su representante en el consistorio pero con tan poco peso que deja al PP sin un probable aliado.

Pontevedra. El actual alcalde, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, en el cargo desde 1999, ha vuelto a ganar apoyos pero se ha quedado a las puertas de la mayoría absoluta, pasando de 11 a 12 concejales. El PP, segunda formación, ha sufrido un fuerte retroceso, pasando del 39,5% de los apoyos totales y 11 ediles al 27% y siete concejales, mientras que el PSdeG, aunque pierde votos, se ha estabilizado en los mismos tres ediles que obtuvo en 2011. En la Corporación pontevedresa entran con dos concejales Marea de Pontevedra y con uno Ciudadanos.

A nivel autonómico, el PP se ha dejado diez puntos porcentuales y cerca de 200.000 votos con respecto a sus apoyos de hace cuatro años, pasando de los 709.000 votos de las municipales de 2011(44,84%) a poco más de 520.000 (35,8%). La cifra es similar al apoyo obtenido en las elecciones europeas de hace un año y queda lejos de los resultados obtenidos en las Generales de 2011 (52%) y las autonómicas de 2012 (45%). Por el contrario, y aunque ha perdido unos 25.000 votos con respecto a las municipales de 2011, el PSdeG ha logrado incluso mejorar ligeramente su porcentaje de apoyos totales a nivel autonómico, pasando del 25,9% al 26,4%. Por su parte, el BNG ha caído del 16,5% de apoyos de las municipales de hace cuatro años, pero se ha recuperado con respecto al 7,9% al que cayó en las europeas del año pasado e incluso sobre el 10,16% de las autonómicas de 2012.


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