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Un pesquero recupera el fuselaje de un caza francés accidentado en 2009

Las coordenadas donde han localizado los restos y el material del avión indican que se trataría de uno de los dos Dassault Rafale que chocaron a 30 kilómetros de Perpiñán

Un pescador observa los restos del avión localizado cerca de Roses.
Un pescador observa los restos del avión localizado cerca de Roses.

Restos del fuselaje de un avión han sido recuperados por un pesquero de Roses (Girona). A la espera de confirmación oficial por parte de las autoridades francesas, toda apunta a que se trata de uno de los dos cazas Dassault Rafale del portaviones francés Charles de Gaulle, que colisionaron en el aire durante unas maniobras el 24 de septiembre de 2009 a unos 30 kilómetros de Perpiñán. Luego cayeron al mar. Sólo uno de los pilotos consiguió salir de la aeronave y sobrevivir.

Sobre las nueve y media de este lunes, el Catalina Godo faenaba a unas 25 millas de Roses y a 16 de Port-vendres (Francia), a unas 7 millas de la frontera española, cuando se percataron que habían cogido algo en su arte de pesca, a unos 100 metros de profundidad. Al subir la red se dieron cuenta de que se trataba de unos 12 metros cuadrados de fuselaje de un avión, que todavía conservaba una rueda del tren de aterrizaje. Como no pasaba por la compuerta de popa, lo arrastraron hasta Roses y con una gran grúa lo desembarcaron en el puerto.

La Guardia Civil, alertada del hallazgo, realizó una primera inspección ocular el mismo lunes y localizó una placa con el número de bastidor. Este martes los investigadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) del Instituto Armado, con base en l’Estartit, han vuelto a analizar los restos.

En un primer momento han barajado la posibilidad de que se tratase de un Airbus A320 en pruebas, que el 27 de noviembre de 2008 salió del aeropuerto de Perpiñán con siete tripulantes a bordo y se estrelló poco después a 5 kilómetros de la costa de Canet-Plage. Sin embargo, una vez valorados todos los indicios, la hipótesis del caza Rafale es la que toma más fuerza, porque las coordenadas donde chocaron los dos cazas coinciden con las del lugar donde el pesquero ha localizado parte del fuselaje. La pequeña diferencia podría estar en que "otras embarcaciones lo habrían arrastrado con sus artes de pesca", según Fernando Aguirre, jefe del GEAS.

Media docena de redes de diferentes colores y tamaños plagadas de centenares de ostras rodean los restos localizados por el pesquero este lunes. Además, una vez realizadas comparaciones detalladas, "la rueda que forma parte de los restos encontrados coincide con la trasera del tren de aterrizaje del ala derecha de un caza Rafale”, ha añadido Aguirre.

Este caza bimotor, diseñado y construido en Francia por la compañía Dassault Aviation, cuenta con dos ruedas traseras, una en cada ala, y dos de más pequeñas juntas, en el tren delantero. Se trata del caza más moderno fabricado en este país, entró en servicio a finales del año 2000 en el Ejército del Aire francés y posteriormente en la Aviación Naval francesa.

Aunque la investigación sigue abierta, los indicios que relacionan el hallazgo con el siniestro de los cazas son también el acero y aluminio que forman parte de la construcción del aparato, sus remaches y cableado, o la maquinaria hidráulica del tren de aterrizaje, además del tipo de colonización geológica adherida al fuselaje, que en caso de tratarse de un pecio anterior, sería mucho mayor.

Los Rafale han protagonizado otros accidentes desde su puesta en funcionamiento. Uno de ellos tuvo lugar el 6 de diciembre del 2007 durante un vuelo de entrenamiento desde la base de Saint Dizier, en el que murió el único tripulante. El 22 de mayo de 2008 otro caza se salió de la pista de la Base Aérea Naval Lann-Bihoué, cerca de Loirent, pero en esta ocasión el piloto logró salvarse.