El PP, abocado a buscar socios por primera vez en las urbes

Las encuestas solo otorgan opciones de mayoría a Caballero y Lores en el arranque de la campaña municipal

Los pactos políticos en Galicia han sido patrimonio de la izquierda desde hace un cuarto de siglo, pero todo indica que ese paisaje cambiará radicalmente a partir del próximo 24 de mayo. La concentración del voto de centro derecha en el PP, después de que Manuel Fraga engullese el galleguismo moderado que había sobrevivido desde la transición hasta finales de los años 80, obligó a la izquierda —en su versión estatal o nacionalista— a alcanzar acuerdos para gobernar municipios, diputaciones o la propia Xunta. La campaña que arrancó la pasada noche llega precedida de encuestas que anuncian un nuevo paisaje caracterizado por la fuerte fragmentación política y que sitúan al PP con escasas posibilidades de lograr mayorías absolutas en las ciudades.

 Solo el socialista Abel Caballero en Vigo y el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores en Pontevedra comparecen con opciones serias de obtener de las urnas el refrendo suficiente para gobernar sin depender de nadie. Los populares, por tanto, parecen abocados a buscar esos acuerdos políticos que tanto han denostado cuando permitieron a sus rivales apartarlos del poder. Sería una novedad en las ciudades de Galicia, aunque no tanto en el conjunto del mapa municipal porque el partido de Feijóo, pese a su discurso oficial, ya lleva años gobernando en localidades menores con el apoyo de pequeños partidos o grupos independientes.

El CIS divulgó ayer encuestas sobre las elecciones del próximo 24 en toda España que en el caso de Galicia solo incluyen a Santiago. El estudio demoscópico subraya las tendencias que vienen apuntándose desde hace meses: retroceso de la fuerzas tradicionales —no solo PP y PSdeG, sino también el BNG— y eclosión de las plataformas de izquierda alternativa y colectivos sociales así como de Ciudadanos. Este es el panorama que se presenta en las principales ciudades de Galicia.

»El reino de Caballero. Feijóo se decantó para la pegada de carteles de anoche por Vigo, la primera ciudad de Galicia, pero también uno de los enclaves donde el PP tiene peores perspectivas. Horas antes, durante la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, el presidente había aprovechado para atacar por todos los flancos al alcalde vigués, el socialista Abel Caballero, que en los últimos cuatro años se ha erigido en una especie de archirrival del líder del PP gallego. Los populares van a esforzarse por mejorar sus alicaídas expectarivas electorales en la ciudad, no solo para impedir la mayoría absoluta a la que aspira el PSdeG sino para evitar un descalabro que incluso podía poner en riesgo la Diputacíón de Pontevedra. De momento, todo parece a favor de Caballero: el escaso conocimiento de la candidata del PP, la exconselleira de Facenda Elena Muñoz; la ausencia de una coalición amplia por su izquierda y la debilidad del BNG.

»Ciudadanos puede salvar a Negreira. El PP alcanzó hace cuatro años por vez primera la alcaldía coruñesa con una ajustada mayoría absoluta que le será muy difícil repetir el 24-M. La salvación para el alcalde, Carlos Negreira, podría venir de la mano de Ciudadanos, al que las encuestas predicen una irrupción destacada en el Ayuntamiento con un exmiembro de UPyD como candidato. Por la izquierda se dirime otro pulso entre el PSdeG, que encabeza la veterana concejal Mar Barcón, y Marea Atlántica, la primera agrupación de base ciudadana que se creó en Galicia y a la que luego se han sumado las fuerzas de la izquierda rupturista y Podemos, con el profesor de Derecho Xulio Ferreiro al frente.

»Un exconselleiro contra un imputado. En Ourense todos los pronósticos coinciden en que el candidato del PP, el exconselleiro de Educación Jesús Vázquez, saldrá como la fuerza más votada el 24-M. Ausente Ciudadanos, su único socio podría ser Democracia Ourensana, un pequeño partido local de comportamiento imprevisible. Los problemas del BNG y la ausencia de una alternativa fuerte por la izquierda habían levantado en las últimas semanas las expectativas del PSdeG que, sin embargo, acaba de sufrir un nuevo revés: la imputacíón judicial de su candidato y miembro del actual gobierno local, José Ángel Vázquez Barquero.

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»La izquierda acaricia el gobierno de la capital. La encuesta del CIS sitúa al popular Agustín Hernández, la última esperanza de Feijóo para salvar Santiago tras cuatro años de escándalos judiciales, lejos de la mayoría absoluta. Ni siquiera la aparición de Ciudadanos, que podría entrar con dos ediles y presenta de candidato a un exdestacado miembro del PP, garantizaría el gobierno a los populares. Con el BNG a la baja, el primer puesto de la posible alternativa a Hernández se dirimirá entre los socialistas y la plataforma Compostela Aberta, que aspira a lograr la alcaldía con el actual regidor de Teo, Martiño Noriega.

»De Orozco a la ciudad que siempre cambia. Tras 16 años en el cargo, el socialista Xosé López Orzoco, todavía imputado por el caso Pokémon, sueña con un quinto mandato en Lugo. Le favorece la falta de un competidor robusto por la izquierda y el desgaste de un PP que en 2011 rozó la mayoría absoluta. En Ferrol, el popular José Manuel Rey Varela sí la logró hace cuatro años, pero por un margen estrecho que se antoja difícil de mantener en una ciudad en la que ningún regidor ha logrado revalidar su cargo. Por la izquierda, el PSdeG también afronta el empuje de Ferrol en Común, nucleado por EU. Mientras, en Pontevedra, la única incógnita que se adivina es si el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores logrará la mayoría.

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Sobre la firma

Xosé Hermida

Es corresponsal parlamentario de EL PAÍS. Anteriormente ejerció como redactor jefe de España y delegado en Brasil y Galicia. Ha pasado también por las secciones de Deportes, Reportajes y El País Semanal. Sus primeros trabajos fueron en el diario El Correo Gallego y en la emisora Radio Galega.

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