La Operación Chamartín trasladará piedra a piedra dos ermitas históricas

La Comisión de Patrimonio aprueba la mudanza de los edificios de los siglos XVI y del XIX

La ermita de San Roque, que data del siglo XVI.
La ermita de San Roque, que data del siglo XVI. Uly Martin

La Comisión Local de Patrimonio Histórico de Madrid, dependiente de la Consejería Regional de Cultura, ha aprobado el traslado de dos ermitas históricas a una nueva ubicación en la que no se interpongan con la ampliación del paseo de la Castellana y la construcción de 17.000 viviendas en el ámbito de la Operación Chamartín, según señala la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

La ermita de San Roque se remonta a finales del siglo XVI, mientras que la de Nuestra Señora de Lourdes es de 1885. Ambas están ubicadas en las inmediaciones del núcleo urbano de Fuencarral, a la vera del antiguo camino de Madrid a Irún y Francia. Distan 570 metros entre sí.

San Roque aparece por primera vez en un mapa en 1865. Dos décadas después, sirvió como hospitalillo para enfermos de cólera. Hace años que no tiene actividad religiosa, aunque se abre el 16 de agosto para una modesta romería organizada por los vecinos que cuidan del edificio. Las imágenes religiosas y cuadros de valor fueron saqueados en la Guerra Civil. Hasta 2014, y durante más de cuarenta años, tuvo anexa una infravivienda ocupada. La ermita de Lourdes, en peor estado de conservación, también carece de actividad religiosa desde hace años.

Ubicadas junto al núcleo urbano de Fuencarral, están muy deterioradas

La Operación Chamartín se ideó en 1993, pero la falta de consenso político paralizó su desarrollo hasta 2011, cuando el Ayuntamiento de Madrid (PP) aprobó al fin el plan urbanístico para extender 3,7 kilómetros hacia el norte el paseo de la Castellana. El Tribunal Superior de Justicia anuló ese plan en junio de 2013. El Tribunal Supremo anuló a su vez, hace unos días, esa sentencia, obligando a motivar un nuevo fallo. El Ayuntamiento ya está tramitando un nuevo plan que sustituya al anulado y solvente las trabas judiciales, pero no estará aprobado de forma definitiva antes de las elecciones municipales de mayo.

La ermita de Lourdes con el techo derruido.
La ermita de Lourdes con el techo derruido.uly martín

Entre los estudios preceptivos para ese plan de parcial reforma interior que tramita el Ayuntamiento se cuenta el de la Comisión Local de Patrimonio, que el 17 de abril informó favorablemente sobre el traslado de las ermitas. El Plan General de Ordenación Urbana de 1997 otorga a esos edificios un nivel de protección 2 con grado estructural, considerándolos así “del mayor interés” y “con valores suficientes para merecer la conservación tanto de su volumetría como de sus elementos arquitectónicos más destacados”.

Para obtener el permiso de la comisión, los promotores de la operación urbanística llevaron a cabo una investigación histórica y documental, así como un análisis arquitectónico, fotogramétrico y topográfico sobre el grado de conservación de los edificios.

Fuente: Plan de reforma de la prolongación de la Castellana.
Fuente: Plan de reforma de la prolongación de la Castellana.EL PAÍS

En ambos casos, esos trabajos concluyeron que no es posible trasladarlas íntegramente “por su deficitario estado de conservación”, pero sí incorporar sus principales elementos constructivos en réplicas reconstruidas a decenas de metros de distancia.

La ermita de Lourdes, propiedad del Arzobispado de Madrid, se trasladará así a una parcela privada de uso dotacional que, una vez concluido el desarrollo urbanístico, quedará rodeada de parque. La ermita de San Roque, propiedad del Ayuntamiento, se llevará a un solar para equipamientos, ahora baldío, en el casco histórico de Fuencarral. Ambos edificios están muy deteriorados; de hecho, a la ermita de Lourdes le falta el techo de zinc. Están ubicadas en descampados rodeados de infraviviendas, y amenazan ruina.

El coste de la mudanza lo asumirá la promotora Distrito Castellana Norte (el 75,5% es del BBVA y el resto, de San José). La operación afecta a otros edificios, pero sólo uno está protegido (el laboratorio Profiden, en la calle isla de Java) y no se moverá. El resto (viviendas, polígonos industriales, instalaciones públicas, etcétera), al no estar calificados como historico-artísticos, no han sido examinado por la Comisión de Patrimonio. El coste total de los traslados será de 179 millones de euros.

El dictamen de la comisión introduce algunas garantías adicionales: en cuanto a San Roque, califica el informe arqueológico de “superficial” y obliga a identificar las partes originales y a realizar “sondeos para determinar la existencia del caserío medieval”. El traslado “deberá contemplar la consolidación previa” de la ermita, su mudanza “por lienzos completos” y la nueva instalación.

Respecto a la de Lourdes, añade las mismas prescripciones para el traslado y ordena realizar sondeos arqueológicos previos.

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