El AVE atlántico tiene señales poco visibles para el maquinista

Renfe señala riesgos en la línea de Adif y pide a sus conductores más atención Adif asegura que ya trabaja para mejorar la situación, que no entraña riesgo

Nueva estación de tren de Vigo.
Nueva estación de tren de Vigo.LALO R. VILLAR

El Eje Atlántico de alta velocidad, en servicio desde hace diez días, tiene varias señales de control del tráfico y seguridad que no son bien visibles para los maquinistas. Así se lo está comunicando la operadora de los trenes, Renfe, a sus conductores, en los que deposita la responsabilidad de “extremar la atención” ante esa “mala visibilidad” que atribuye a la infraestructura, diseñada y gestionada por la empresa pública Adif.

En la nueva línea, entre Santiago y Vigo, Renfe señala a sus maquinistas 11 “puntos singulares”, como denomina a aquellos lugares en los que les pide prestar más atención durante la conducción por diferentes motivos. De ellos, en seis casos la advertencia se debe a la “mala visibilidad” de semáforos que autorizan, restringen o prohíben la circulación de trenes por diversos tramos, en salidas y entradas de estaciones o en bifurcaciones. El riesgo para la seguridad de la línea es limitado, ya que todas esas señales poco visibles llevan asociadas sus correspondientes balizas en la vía que detendrían de forma automática cualquier tren en caso de que el maquinista las ignorase y dejase de actuar como le ordenen en cada momento.

El PSOE pide otro horario

D. R.

El PSdeG ha presentado en el Parlamento de Galicia varias preguntas sobre los horarios y servicios del Eje Atlántico, que considera “claramente insuficientes”. Según criticó ayer la diputada Carmen Gallego, haciéndose eco de las protestas que ya han comenzado realizar los propios usuarios, “entre Vigo y A Coruña no hay ningún tren a las ocho de la mañana, ni rápido ni lento”, al igual que “de ninguno de los dos destinos salen trenes después de las nueve y nueve y media respectivamente”. “Además existen en los nuevos horarios huecos dificilmente justificables”, dice la socialista.

Gallego también critica la “escasez de personal” y servicios en la nueva estación de Vigo-Urzaiz y que los nuevos trenes “no están adaptados para las personas con dificultades de movilidad”. Por todo ello, a través de distintas iniciativas parlamentarias, la socialista pregunta al Gobierno gallego si ha reclamado al central la “mejora” del servicio y que se estudien “posibles modificaciones de horarios y tarifas”.

Uno de los “puntos singulares” señalados por Renfe a sus maquinistas se sitúa en la nueva estación de Vigo-Urzaiz. Allí alerta de cuatro señales, dos que condicionan las maniobras de trenes y otras dos que autorizan la salida de los convoyes de la estación. Las dos primeras “no son visibles desde la cabina de conducción” de un tipo de tren, el S/730, que aún no opera en esa estación. Pero una de las señales que autoriza la salida de cualquier tren por una de las vías “puede ser confundida con la señal de salida” de la vía contigua, “de similares características” y “cuya indicación se percibe más próxima y mejor desde la cabina de conducción”, lo que “puede ocasionar el rebase indebido”.

Otro de los “puntos singulares” de los que alerta Renfe se encuentra entre Vilagarcía y Pontevedra, “dentro del túnel de Lantaño, con curva a la derecha”. En los trenes que se aproximan a un semáforo situado precisamente en la pared derecha del túnel, desde la cabina “solo es posible ver la indicación de la señal de la vía contigua”, la izquierda, lo que “puede inducir a error”. “Mala visibilidad” detecta también Renfe en señales situadas a la salida de la nueva estación de Redondela, en la entrada a la estación de Vigo por una de las dos vías del túnel de As Maceiras y en la entrada a la bifurcación de Angueira, al sur de Santiago.

Un caso similar se da a la entrada de la nueva estación de Redondela, donde una pantalla alfanumérica “no se ve correctamente en las horas de mediodía debido al sol de frente”.

Además de los seis casos de “mala visibilidad” de señales, Renfe alerta a sus maquinistas de otros cinco “puntos singulares”, cuatro de ellos porque la pendiente de la línea en esos lugares puede dificultarles su obligación de circular a una velocidad determinada, ya sea porque en bajada el tren se les acelere o porque en subida se les frene demasiado. Un último “punto singular” se debe a la ubicación de una señal “en la proximidad” de una zona en la que los maquinistas deben atender a varios indicadores y operaciones de conducción, lo que para Renfe genera el “riesgo” de “incumplimiento de la orden de las señales”.

Una fuente técnica de Adif en Galicia conocedora de la infraestructura confirma las deficiencias detectadas por Renfe y las atribuye, al igual que otras denunciadas por los sindicatos, a prisas por inaugurar la línea. Por su parte, entre los maquinistas se considera que Renfe ha querido dejarles constancia por escrito de esos problemas para evitar las dudas que surgieron tras el accidente de Angrois sobre la formación que reciben los conductores, en muchos casos de forma oral, sobre los riesgos de esos “puntos singulares”. Ambas fuentes esperan que estas deficiencias, que consideran que no afectan significativamente a la seguridad de la línea, se resuelvan en las reuniones de coordinación que Adif y Renfe celebran periódicamente. Renfe no ha querido valorar estos documentos mientras que Adif ha informado de que ya está trabajando en coordinación con la primera y con sus maquinistas para mejorar la situación, reiterando que la existencia de balizas automáticas asociadas a cada señal ha permitido garantizar siempre la seguridad de la circulación.

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