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La llegada de escindidos de UPyD causa una crisis en Ciudadanos

A Coruña, Ourense y Ferrol se rebelan contra la dirección

Miembros de la candidatura de Ouirense vetada por la dirección
Miembros de la candidatura de Ouirense vetada por la dirección

Ciudadanos hace aguas en media Galicia urbana. El partido de Albert Rivera ha vetado las candidaturas electorales de sus agrupaciones en A Coruña, Ferrol y Ourense, porque sus responsables locales no aceptan a exmiembros de UPyD en puestos de salida de las listas. Y es que, tras la reciente disolución de la formación magenta en la comunidad, los militantes de Ciudadanos de tres de las siete ciudades rechazan “paracaidistas” de última hora. La dirección gallega quería colocar a varios de los desencantados en las candidaturas de las elecciones municipales, por lo que promovió una “negociación consensuada” que sus militantes definen como imposición. La crisis interna se ha enquistado especialmente en Ourense, donde ha provocado una oleada de bajas por “falta de transparencia”, “fraude” o “caciquismo”. Los responsables locales presentaron su proyecto político para el Ayuntamiento. Lo hicieron sin el respaldo de la dirección nacional que, previamente, les había comunicado la paralización de la candidatura en la que llevaban trabajando meses porque “no pueden garantizar unos resultados mínimos”.

 “Aún tenemos esperanzas de que rectifiquen esa decisión”, explicaba Rafa Castro, un joven arquitecto elegido mediante primarias como candidato a la alcaldía. El programa electoral fue arropado, entre loas y aplausos, por decenas de militantes en una sala cedida por la Diputación. “Hay mucho trabajo detrás y gente que se ha sacrificado”, insistió Castro, tras explicar que sus jefes conocían la decisión adoptada por la delegación ourensana. Pero poco después del acto, la dirección de Ciudadanos se apoderó de los perfiles que la agrupación tiene en Twitter y Facebook para borrar fotografías y comentarios que publicitaban la candidatura. No quedó ni rastro del acto público. A partir de ese instante, las acusaciones se sucedieron por todas las vías posibles: “Han querido tirar por tierra nuestra dignidad, nuestro trabajo e ideales”, aseguró una de las candidatas. Otros militantes denunciaron su “gran decepción” porque “son vieja política con imposiciones y cero democracia interna”, culpando de lo sucedido al “oscurantismo y las malas artes de dos personajes de Ciudadanos en Galicia”.

El delegado territorial en la comunidad, Javier Chouza, asegura a este diario que sus compañeros de Ourense “no deberían haber dado ese paso a su libre albedrío” porque no estaban autorizados. “Quien toma decisiones como esa, debe evaluar los efectos”, insiste. El líder gallego de la formación también confirma el incidente ocurrido en las redes sociales: “Cuando se empiezan a verter imágenes que dañan al partido, se piden las claves de las redes sociales y se vacía de contenido”. El comité ejecutivo de Ciudadanos no había tomado anoche ninguna decisión al respecto de lo sucedido, unas horas antes, con la agrupación de la tercera ciudad de Galicia. Chouza reconoce que la intención de la dirección nacional de confluir con exmiembros de UPyD, ha generado importantes “recelos” también en Ferrol y A Coruña, lo que ha frenado la aprobación de las candidaturas en dos de las plazas en las que tenían mejores perspectivas. A pesar de todo, matiza que “aún se está negociando y de aquí al lunes no se sabe qué puede pasar”. Los problemas no son nuevos en A Coruña, donde las disputas internas se suceden desde hace meses, tras ser disuelta la dirección local de forma fulminante. La formación naranja sí concurrirá a los comicios locales en Vigo, Lugo, Santiago, Pontevedra y otros ocho municipios de la comunidad.