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Detenidos 11 yihadistas que iban a atentar en Cataluña

El líder terrorista es un peluquero de Sabadell de origen español convertido al islam tras superar su alcoholismo

Agentes de los Mossos d'Esquadra custodian a uno de los detenidos.

Los Mossos d’Esquadra desarticularon este miércoles una célula yihadista que pretendía atentar en los próximos días en Cataluña. Los agentes de la policía autonómica detuvieron a los 11 integrantes de la organización y dieron por cerrada la operación, bautizada como Caronte, cuya investigación comenzó hace 13 meses.

Los presuntos terroristas tienen entre 17 y 45 años y son diez hombres y una mujer. Cinco de ellos son marroquíes, cinco son españoles convertidos al islam y uno es de origen paraguayo y también nuevo converso. Los detenidos supuestamente captaban jóvenes y los enviaban a Siria y a Irak para combatir en las filas del Estado Islámico o DAESH. Además, constituían “una célula operativa con voluntad de atentar en Cataluña”, según explicó ayer el consejero de Interior, Ramón Espadaler.

Los registros comenzaron poco después de las cuatro de la madrugada. La operación dirigida por Santiago Pedraz, titular del Juzgado Central número 1 de la Audiencia Nacional, es la continuación de la que se llevó a cabo el pasado diciembre cuando tres jóvenes fueron detenidos en Bulgaria al intentar trasladarse a Siria para alistarse en las filas del Estado Islámico. La policía búlgara consiguió entonces coartar los planes de Taufik M., un vecino de Ca n’Anglada, un barrio de la localidad barcelonesa de Terrassa, y dos de sus compañeros. Aquellas detenciones fueron el origen de la redada que la policía catalana dio ayer por finalizada.

En la Operación Caronte, que recibe el nombre del barquero mitológico griego que guiaba a los difuntos hasta el reino de Hades, participaron ayer 360 agentes y, además de las 11 detenciones, se realizaron 16 entradas y registros —11 de ellas en las viviendas de los detenidos y cinco en locales—. La intervención se llevó a cabo en las poblaciones barcelonesas de Terrassa, Sabadell, Barcelona y Sant Quirze del Vallès y en Valls (Tarragona).

En los registros, los agentes decomisaron documentación diversa y algunos ordenadores. El caso permanece bajo secreto de sumario por lo que el consejero de Interior no quiso informar sobre si se habían encontrado armas o explosivos en los registros. Fuentes cercanas al caso aseguraban que entre la documentación requisada se localizaron fotografías y croquis de edificios emblemáticos barceloneses e instituciones públicas donde, supuestamente, planeaban atentar en nombre del Estado Islámico y conseguir una repercusión a escala mundial muy similar a la alcanzada el pasado enero tras los actos terroristas de París.

En Terrassa se practicaron siete registros, la mayoría en Ca n’Anglada —el barrio de Taufik—, y en Sabadell, el municipio colindante, se realizaron cuatro, entre ellos en el piso del supuesto líder de la organización situado en el barrio de Can Llong.

Problemas con el alcohol


El supuesto líder de la célula yihadista es un nuevo converso que dirigía, supuestamente, la organización desde una vivienda de alquiler social en la calle de Plini el Vell de Sabadell. El cabecilla es Antonio S. M. un peluquero de unos 40 años, nacido en Granada pero que lleva toda su vida en la localidad barcelonesa.

Antonio tenía un centro estético junto con otro socio. Fuentes cercanas al detenido aseguran que el líder yihadista era conocedor de técnicas de defensa personal y hace años tenía problemas con el alcohol. La combinación de ambas variables le convertía en una persona violenta “que acumulaba problemas cada fin de semana”.

Fruto de esa espiral abandonó el negocio que tenía con su socio en una peluquería y, hace tres años, se refugió en la religión islámica. “Visitaba continuamente la mezquita de Terrassa para rezar, se dejó una barba larguísima y se rapó el pelo”, informaba ayer su vecino, Abdeslam Charkoui. Antonio solicitó entonces a sus conocidos que empezaran a llamarle Alí y se casó, hace dos años, con una joven marroquí una década menor que él.

Josep Lluis Trapero, comisario de los Mossos d’Esquadra, aseguraba ayer que al contrario que en otras ocasiones la célula desarticulada no utilizaba demasiado Internet ni las mezquitas para llevar a cabo el reclutamiento de terroristas y lo hacía mediante reuniones. Fuentes cercanas al caso aseguraban ayer que Antonio reclutaba a los terroristas en sesiones de alguna manera “satélites” de la mezquita de Terrassa. El pasado martes por la noche tuvo lugar en el domicilio del acusado una de las últimas. “Vi a tres tipos con barbas largas y capuchas entrar en el edificio y me entró el miedo en el cuerpo”, ataba cabos ayer uno de los vecinos de los bajos del mismo inmueble que el nuevo converso reconvertido en líder yihadista.

Por el momento se desconoce cuál era el objeto de esas reuniones, aunque Espadaler aseguraba ayer que la célula tenía intención de perpetrar “acciones concretas”.

El grupo sí que había conseguido enviar a Irak a un combatiente que está incorporado en las filas del Estado Islámico-DAESH y tiene una orden de busca y captura internacional.

Hasta el próximo viernes no se trasladará a Antonio y el resto de los detenidos hasta la Audiencia Nacional. Por el momento se acusa a ocho de ellos de pertenencia a organización criminal con fines terroristas, captación y adoctrinamiento de otras personas para ser enviadas a luchar a zonas de conflicto o para incorporarse a la célula desarticulada. A algunos de estos ocho detenidos se les acusa también de preparación para cometer estragos con finalidad terrorista. Por su parte, los otros tres arrestados, entre ellos una mujer, están acusados de encubrimiento, incitación al delito de terrorismo y colaboración con organización criminal con finalidades terroristas.

Antonio abandonó ayer su piso esposado y escoltado por los mossos.Vestía pantalones tejanos y cubrió su rostro con una capucha. No realizó ningún tipo de proclama.

 

Salafismo catalán

  • El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró ayer que de las 1.264 mezquitas que hay en España, 98 siguen la línea más radical del islam: el salafismo. De estas, la mitad está en Cataluña, ubicadas en municipios como Salt, Vilanova i la Geltrú, Reus o Torredembarra, entre otros, según detalló el ministro.
  •  La comunidad musulmana de Reus congregada ayer en la mezquita de As-Sunnah tildó de "propaganda electoralista" el hecho de que Fernández Díaz catalogara el oratorio como merecedor de especial seguimiento. Farid Khattouti, miembro de la junta que gestiona el centro de culto, indicó que "colaboramos siempre con los cuerpos de seguridad y las autoridades competentes para combatir el terror", informa Marc Rovira.
  • El alcalde de Salt, Jaume Torramadè, aseguró ayer haber escuchado con "decepción e indignación" las afirmaciones de Fernández Díaz donde señalaba a la mezquita de su municipio. "En Salt no ha habido ninguna detención vinculada al yihadismo, y comentarios como los del ministro destrozan la cohesión del municipio", informa Marta Rodríguez.
  •  El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart (Partido Socialista de Cataluña), dijo ayer que el yihadismo no forma parte de la realidad social de la ciudad, y felicitó a los policías por la detención de los terroristas.

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