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Los niños de colegios con peor calidad de aire desarrollan menos la memoria

La contaminación ralentiza la capacidad cerebral, según un estudio realizado en varios colegios de Barcelona

Una nube de polución cubre Barcelona. Ampliar foto
Una nube de polución cubre Barcelona.

Una mayor contaminación del aire debida al tráfico se asocia a un menor desarrollo cognitivo en los niños. Lo advierte un estudio realizado entre casi 3.000 alumnos de primaria de Barcelona, en el que se muestra que los niños de colegios con mayor contaminación en sus aulas tienen un desarrollo de la memoria más lento que los que estudian en centros más alejados del tráfico y cuyo aire está más limpio. Según el trabajo, publicado ayer en la revista médica PLoS Medicine, los alumnos más afectados desarrollan la memoria de trabajo hasta un 13% menos que los que estudian en colegios con menos polución.

La Organización Mundial de la Salud ya alertó de que la contaminación atmosférica mata a unos siete millones de personas cada año. Estudios en animales ya habían apuntado a que la contaminación del tráfico tiene un efecto neurotóxico. Pero a pesar del gran número de colegios que hay cerca de zonas con mucho tráfico, apenas ningún estudio había analizado este problema.

“La contaminación debida al tráfico es perjudicial para la salud y este estudio abunda en ello mostrando los efectos en los niños y en algo tan preciado como su aprendizaje”, resume el médico Jordi Sunyer, coordinador del estudio y miembro del Consorcio de Investigación Biomédica de Epidemiología y Salud Pública. Los resultados del informe, resalta, “son totalmente extrapolables a otras ciudades”.

El equipo ha analizado los niveles de contaminación en 39 colegios de primaria de Barcelona durante un año. Un total de 2.715 alumnos de entre siete y 10 años se sometieron a pruebas trimestrales en las que se medía su memoria de trabajo, su capacidad de atención y otros indicadores del desarrollo cognitivo. En todas las escuelas se midieron también los niveles de contaminación dentro de las clases y en el patio. El trabajo se ha centrado en tres compuestos nocivos que producen los motores de combustión: el carbón negro (asociado a los motores diésel), el dióxido de nitrógeno y las partículas ultrafinas.

Los colegios del

Eixample son los que

tienen el aire

más contaminado

El mapa de los colegios analizados revela que los centros con mejor aire están en la parte alta de la ciudad, mientras que los más afectados se encuentran en el barrio del Eixample. Las conclusiones apuntan a “pruebas fuertes” de que la contaminación del aire tienen un efecto neurotóxico. Esto no quiere decir que la polución dañe la capacidad cerebral de los chavales, sino que esta parece progresar menos allí donde el nivel de contaminación es mayor. Por ejemplo, mientras que el aumento de la memoria de trabajo entre los alumnos es de un 11,5% en centros poco contaminados, el aumento es del 7,4% en los que peor calidad del aire registran.

El estudio destaca cómo la intensidad y cercanía del tráfico rodado son factores importantes para determinar la contaminación dentro y fuera del colegio, pero no el único. Por ejemplo, las zonas verdes cercanas mejoran significativamente la calidad del aire, explica Xavier Querol, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios el Agua y coautor del estudio. “Este es el primer estudio de este tipo en el mundo”, dice Querol y añade que esto deberían servir para que se tengan en cuenta la calidad del aire a la hora de construir nuevos colegios y también para reducir los niveles de polución en torno a centros ya existentes.