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LA POLÉMICA REFORMA DEL ESTADIO

El concurso de Anoeta queda anulado por trato de favor a la Real

El órgano de resolución de contratos estima el recurso y obliga a redactar unas nuevas bases para ampliar y explotar el estadio donostiarra

El presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, en las pistas de atletismo del estadio de Anoeta.
El presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, en las pistas de atletismo del estadio de Anoeta.

El plan diseñado por el Ayuntamiento de San Sebastián para contratar la reforma del estadio de Anoeta no tiene pase legal. El Órgano Administrativo de Recursos Contractuales (OARC), dependiente del Gobierno vasco, dictó ayer nulo el concurso público para la ampliación y explotación del campo, al considerar que es “totalmente contrario al principio de igualdad de trato” y supone una “cualificada ventaja” para la Real Sociedad.

El OARC ha estimado en una resolución firmada ayer los principales argumentos del recurso interpuesto por la empresa madrileña Óptima Media Sport contra los pliegos aprobados por todos los partidos políticos (Bildu, PSE, PP y PNV) en la sociedad municipal Anoeta Kiroldegia. Para defender que el concurso supone un quebranto del principio de libre concurrencia, el fallo indica que “resulta imposible admitir que la Real Sociedad está en el mismo punto de partida que cualquier otro posible licitador”.

Los pliegos del concurso obligaban al adjudicatario a respetar un convenio firmado en 1993 por el Ayuntamiento y el club, en virtud del cual la Real hace uso de las instalaciones sin pagar ningún alquiler hasta el año 2033, además de disfrutar de la explotación de la publicidad del estadio, los bares, los palcos... “El convenio en liza configura una situación en la que la mayor parte de la explotación del estadio está blindada en favor de la Real Sociedad, sin que ninguna otra empresa pueda acceder a ese negocio”, dice la resolución.

En los términos en que Anoeta Kiroldegia planteó las bases, “el adjudicatario no podría hacer uso durante aproximadamente los primeros 18 años de vigencia de la concesión de una parte amplísimamente mayoritaria” de la explotación del campo, “con todo lo que eso supone para el equilibrio económico y la rentabilidad del negocio”.

Además, el órgano considera que Anoeta Kiroldegia solo recoge en los pliegos los aspectos que benefician a la Real y omite las obligaciones del club, porque “deja indemnes los derechos de uso reconocidos en el convenio” y no menciona “otras estipulaciones del mismo”, como “la obligación [de la Real] de financiar el 25% de las grandes reparaciones del estadio o la totalidad de las reformas”, como es el caso.

En este punto, el firmante de la resolución, Francisco Javier Elola, se extraña del “esquema contractual” elegido y sugiere al Ayuntamiento cuál hubiese sido la adecuada: “Anoeta Kiroldegia podía haber optado, por ejemplo, por un contrato de obras [...] para tramitar después la concesión de la explotación del servicio. En lugar de eso, se ha preferido una modalidad que favorece de salida a la Real Sociedad”.

Otro de las impugnaciones que ha sido aceptada se refiere a la exigencia, recogida en los pliegos, de que el adjudicatario presente una modificación del Plan General referido a Anoeta. El órgano de resolución de contratos del Gobierno —de carácter unipersonal, independiente y sin superior jerárquico— considera “claramente abusivo” que el Ayuntamiento tenga la potestad de rechazar ese cambio urbanístico sin indemnizar, como se recoge en los pliegos, a la empresa adjudicataria “por los cuantiosos daños que, con toda certeza, le ocasionaría la ruptura del contrato”.

El órgano desestima otras alegaciones contenidas en el recurso, como el escaso plazo de 52 días para presentar un proyecto o la referida al “estrecho vínculo” entre uno de los miembros del comité de evaluación del concurso y la arquitecta redactora del proyecto de la Real Sociedad.

Contra la decisión del OARC solo cabe recurso ante el Tribunal Superior vasco. El Ayuntamiento, que hoy valorará la resolución y anunciará los pasos que dará, ha insistido en las últimas fechas en la “plena legalidad” de los pliegos y el aval favorable otorgado por “varios informes jurídicos”. Ahora, debe optar entre la vía judicial o redactar unas nuevas bases sin privilegios para la Real Sociedad. En todo caso, los plazos para iniciar las obras de ampliación del estadio, previstas por el club para el otoño próximo, volverán a retrasarse.

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