Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Maestranza abre el año operístico con ‘Norma’, “la cúspide del ‘bel canto”

La soprano Daniela Schillaci afronta "sin miedo" el rol que antes encarnaron Callas y Caballé porque aportará una interpretación del siglo XXI

Un momento de la producción de 'Norma' que llega a Sevilla. Ampliar foto
Un momento de la producción de 'Norma' que llega a Sevilla.

Enfrentarse a Norma, la ópera de Bellini, es hacerlo a un mito. "La cúspide del bel canto", como la ha definido este martes en Sevilla el director Maurizio Benini, quien estará al frente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) en el primer título operístico que el Teatro de la Maestranza ofrece este año. Norma, en una producción del Teatro Regio de Turín con dirección de escena del desaparecido Alberto Fassini repuesta por Vittorio Borrelli, podrá verse en la capital andaluza los días 6, 9, 11 y 14 de febrero con la soprano Daniela Schillaci, el tenor Sergio Escobar, la mezzosoprano Sonia Ganassi y el bajo Rubén Amoretti en los principales papeles.

"Es la expresión máxima del virtuosismo de la voz y del repertorio belcantístico. En Norma, la función de la orquesta no es solo de acompañamiento, sino que también contribuye a subrayar las emociones que transmite la voz", apunta el maestro Benini, quien tras los ensayos con la ROSS destacó la versatilidad de los músicos para adaptarse a un repertorio que no ejecutan con frecuencia. El Teatro de la Maestranza puso en escena el mismo título en 2000.

Maurizio Benini dirige a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla en esta ópera de Bellini

El terrible drama que protagonizan la gran sacerdotisa gala Norma y Pollione, un procónsul durante la ocupación romana de la Galia, revivirá en el escenario sevillano gracias a las voces de Daniela Schillaci y Sergio Escobar, un cantante de toledano que, tras su debú en Módena (Italia) hace dos años, se presenta por primera vez en España con este difícil rol.

"Mi papel es particularmente difícil desde el punto de vista vocal, por su gran extensión y necesidad de virtuosismo en la ejecución. Pero lo que lo hace aún más complicado es la necesidad de mostrar pasiones contrarias", explica la soprano, quien además confesó que siente una emoción particular al interpretar Norma porque ella, como Bellini, nació en Catania y ambos comparten no solo la tierra, sino los mismos sentimientos que deberá expresar en escena.

"Norma o Turandot, de Puccini, son óperas que dan miedo porque se han mitificado. Las han interpretado grandes cantantes del siglo XX como Maria Callas o Montserrat Caballé que son únicas. Todo el bel canto es difícil, es tan puro que técnicamente está al límite de las posibilidades vocales. Pero, ¿qué hacemos? ¿después de la Callas y la Caballé nos vamos a casa? Nosotros aportaremos nuestra interpretación de 2015. Somos artistas de hoy con el gusto y la experiencia del público actual", explica el director de orquesta.