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El recuerdo a Ordóñez reaviva en el PP su división sobre el tiempo de paz

Sémper replica las acusaciones de San Gil contra la actual línea del partido

El presidente del PP guipuzcoano, Borja Sémper, en una imagen de archivo.
El presidente del PP guipuzcoano, Borja Sémper, en una imagen de archivo.

El recuerdo a Gregorio Ordóñez, concejal del PP en San Sebastián asesinado hace 20 años por ETA, volvió a actualizar este viernes las tensiones entre significadas voces de este partido en Euskadi por sus criterios opuestos sobre el final del terrorismo que ya arrancan desde la llegada de Antonio Basagoiti a la presidencia de los populares vascos. Una vez más, la expresidenta del PP vasco María San Gil, y Ana Iribar, la viuda de Ordóñez, exhibieron sus diferencias con la posición del PP hacia ETA y su entorno, además de la hermana del político asesinado.

“Gregorio sentiría vergüenza hacia los suyos por la falta de voluntad política”, dijo San Gil en Cope, al considerar “increíble” que Bildu gobierne en San Sebastián y en la Diputación de Gipuzkoa. “Salvo honrosas excepciones, el PP ya no es el mismo partido de mi hermano”, dijo Consuelo Ordóñez, presidenta del colectivo de víctimas Covite. Frente a estas imputaciones, el presidente del PP de Gipuzkoa, Borja Sémper, respondió que el discurso de su partido en Euskadi “no puede ser el mismo” que en 1995, cuando fue asesinado Gregorio Ordóñez, porque “la realidad social y política ha cambiado”, aunque “algunos no lo han entendido”.

La cúpula del PP vasco acusa sobremanera estas frecuentes descalificaciones, alentadas además por personas que han perdido su vinculación al partido, porque recuerdan han sido objeto durante muchos años de la amenaza terrorista. Además, son conscientes del eco nacional que alcanzan las consideraciones de San Gil y Ordóñez, principalmente, y en un marco de relación con las asociaciones de víctimas poco propicio para los populares.

A su vez, este clima de tensión latente podría reproducirse durante la ofrenda anunciada para este sábado ante la tumba de Ordóñez en el cementerio donostiarra de Polloe y donde ya se han registrado enfrentamientos desagradables entre las dos sensibilidades que todavía se mantienen en el PP vasco sobre su política ante el nuevo tiempo de paz en Euskadi.

Bilbao recibe el listado de sus 95 vecinos víctimas del terrorismo

Por otra parte, el alcalde de Bilbao, Ibón Areso, recibió este viernes un documento con el listado nominal de las 95 personas, nacidas o vecinas de esta capital, que fueron asesinadas en los últimos 50 años por ETA, grupos terroristas de extrema derecha o en abusos policiales. El documento, denominado Retratos Municipales de las Vulneraciones del derecho a la vida en el caso vasco 1960-2010, ha sido elaborado por la secretaría general para la Paz y la Convivencia del Gobierno vasco, cuyo responsable, Jonan Fernández, dijo que esta publicación incluye “los rostros humanos del sufrimiento de cada víctima injustamente asesinada”.

El documento recoge “todas las vulneraciones del derecho a las víctimas con el nombre de cada una de ellas y, salvo error u omisión involuntaria, no excluye ningún asesinato ni a ninguna víctima”, indicó Fernández.

Este reconocimiento de todo tipo de víctimas forma parte del retrato de la memoria que el Gobierno vasco desplegará en decenas de localidades. De momento, en Bilbao, aparecen 72 víctimas mortales atribuidas a las distintas ramas de ETA (militar y político-militar) y a los Comandos Autónomos Anticapitalistas; nueve atribuidas al GAL y al Batallón Vasco Español y siete atribuidas a actuaciones policiales.

Areso reiteró el compromiso de Bilbao con el reconocimiento a las víctimas, pero esperó a que exista un consenso entre los partidos sobre el deseo de algunos colectivos de víctimas de colocar placas en los lugares donde se produjeron los asesinatos.