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Los servicios mínimos de Madrid Río trabajan con escolta policial

La empresa denuncia que los piquetes impiden salir a 36 de los 48 operarios

Campamento de protesta de los trabajadores de Madrid Río, el pasado lunes. Ampliar foto
Campamento de protesta de los trabajadores de Madrid Río, el pasado lunes.

Madrid Río fue escenario ayer de los primeros incidentes de la huelga indefinida de los trabajadores de mantenimiento del parque. La nueva concesionaria municipal asegura que los piquetes “impidieron la salida de 36 de los 48 operarios” previstos como servicios mínimos. Un portavoz de la UTE Parques Singulares afirma que “solo pudieron trabajar 12 empleados y dos camiones ligeros durante dos horas y media”, y con escolta policial. El resto “tuvieron que retirarse después de ser apedreados”. Los sindicatos responden que fue “uno de los encargados de la empresa” el que inició la trifulca insultándolos y provocándolos desde el otro lado de la verja del cantón que tiene la compañía en el camino de Perales, uno de los sitios donde se situaron los piquetes desde primera hora de la mañana.

El comité de empresa, integrado por CC OO y UGT, convocó el paro indefinido para protestar contra el expediente de regulación de empleo anunciado por la nueva concesionaria municipal, la UTE Parques Singulares. Los trabajadores temían por sus puestos de trabajo desde que trascendió que la empresa que sustituía a Urbaser en el mantenimiento integral de los llamados parques singulares de la capital —Juan Pablo II, Juan Carlos I y el parque lineal del Manzanares, entre otros— se había adjudicado el concurso público con una rebaja del 27% sobre el precio de licitación, que el Ayuntamiento ya había reducido un 9% respecto a la cantidad que pagaba a la anterior concesionaria. Los peores presagios se confirmaron el pasado 2 de diciembre, un día después de entrar en vigor el contrato. La UTE Parques Singulares, compuesta por las compañías Grupo Raga y Nitlux, presentó una lista de 127 trabajadores —más de la mitad de la plantilla—, con nombres y apellidos, afectados por el plan de reestructuración. La empresa matizó el lunes que “esa cifra no coincide necesariamente con el número de puestos de trabajo a extinguir”. El número definitivo “dependerá de la adscripción voluntaria de los trabajadores a las diferentes medidas del plan de empleo que la empresa pretende acordar con la representación social a lo largo del periodo de consultas”.

En la primera reunión de negociación, que se celebró ayer, no se llegó a ningún acuerdo. Los sindicatos argumentaron, según la empresa, que no habían “examinado toda la documentación presentada por la UTE”, por lo que no se llegó a hablar sobre “las medidas ofertadas por la empresa”.

Entre las alternativas que baraja la compañía están las bajas por incapacidad, prejubilaciones, recolocaciones y la conversión de algunos de los 250 trabajadores fijos de la plantilla en fijos discontinuos. Esta medida recuerda el pacto alcanzado por los barrenderos el año pasado contra el despido de 1.134 empleados anunciado por las concesionarias que habían obtenido el contrato con una rebaja de precio superior al 30%. Después de dos semanas sin servicio y la ciudad cubierta por toneladas de residuos, forzaron un acuerdo que incluía una bajada de salario y expedientes de regulación de empleo de 45 días anuales, pero ningún despido.

“De momento no hemos empezado a negociar porque no hay ninguna medida que compense que echen a la calle a más de la mitad de la plantilla”, apunta el responsable de Jardinería y Limpieza de CC OO, Félix Carrión, quien asegura que van a continuar con la huelga “todo el tiempo que haga falta” y que no van a consentir “ni un solo despido”. Los sindicatos no están de acuerdo con los servicios mínimos establecidos. “48 personas son casi la mitad de la plantilla con la que quieren quedarse después del ERE”, señala el responsable de Jardinería de CC OO.

Los trabajadores se reunieron ayer por la tarde para coordinar “una serie de movilizaciones” que comenzarán a primera hora de hoy en las oficinas de la concesionaria. Continuarán con asambleas informativas y terminarán con marchas desde diversos puntos de Madrid Río. “Estamos luchando por sobrevivir”, señala Sales. “Si mandan a 127 personas al paro, condenan a 127 familias a la precariedad. Todo por el mal negocio que ha hecho la señora Botella”. Algunos miembros de la oposición, como Raquel López, de IU, y Antonio Miguel Carmona, del PSOE, han manifestado su apoyo a la huelga y su compromiso de remunicipalizar los servicios de jardinería y limpieza. El Ayuntamiento espera una “rápida solución” del conflicto con “el menor impacto en el personal” y “sobre todo en la calidad del servicio que se presta a los ciudadanos”.

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