Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ‘trencadís’ del Palau de les Arts cayó por el mal uso del adhesivo

Los informes técnicos revelan fallos en la preparación y experiencia constructiva

El Palau de les Arts de Valencia rodeado de andamios para las obras de recolocación de las teselas de mosaico cerámico
El Palau de les Arts de Valencia rodeado de andamios para las obras de recolocación de las teselas de mosaico cerámico

Los lienzos de trencadís del Palau de les Arts de Valencia cayeron a finales del 2013 porque, durante su instalación hace 10 años, el material adhesivo se dejaba demasiado tiempo a merced de las condiciones meteorológicas y se secaba. De modo que perdía buena parte de sus propiedades justo antes de colocarse las teselas de mosaicos cerámicos que debían estar pegadas a la cúpula metálica de la ópera. Esta es una de las razones que explican el desprendimiento del trencadís, según los informes técnicos consultados por la diputada de Compromís, Mònica Oltra.

Los análisis de los errores detectados se están tiendo en cuenta en la reinstalación que se están practicando de esas teselas blancas que cubrirán el gigantesco Palau de les Arts que costó 478 millones de euros. El arquitecto Santiago Calatrava, que asegura haber empleado sin problemas materiales y técnicas similares en la ópera de Tenerife, realiza ahora una supervisión más estricta de la colocación del trencadís, junto con las empresas constructoras, que se han responsabilizado del coste de la reparación. La Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA), complejo arquitectónico donde se enclava la ópera, amenazó con demandar a Calatrava y a la unión temporal de empresas (UTE), formada por Acciona y Dragados, si no se asumían sus condiciones.

Los informes oficiales señalan, además, que la inexperiencia del contratista, que colocó las teselas blancas, tuvo bastante que ver con lo que pudo ser una tragedia personal y un completo colapso constructivo. Según los informes elaborados por los institutos especializados en materiales y construcción Aidico e Intemac (encargado de las pruebas de revestimiento por la UTE), la preparación de la cúpula metálica no fue la adecuada por varias razones: la superficie no era homogénea, se limpió de manera insuficiente y las capas de imprimación y de adhesivo se dejaron expuestas a las condiciones meteorológicas demasiado tiempo.

La instalación de las teselas fue todavía más deficiente. La superficie estaba húmeda en algunos tramos de la cubierta, mientras que en otros la capa de adhesivo ya se había secado, era demasiado fina o no había alcanzado los bordes de los azulejos. Para los técnicos de Aidico, “la falta de adhesivo convirtió el rejuntado en una cáscara rígida empeorando la capacidad de absorción del movimiento”. El informe de Intemac no difiere mucho: “La combinación de la insuficiente preparación de la superficie, la variedad de espesor del adhesivo y la rigidez del rejuntado es lo que ha ocasionado el fallo en el sistema”.

La diputada de Compromís alertó con meses de antelación de los desperfectos existentes en la cubierta del Palau de les Arts. Sin embargo, no fue hasta que se produjeron los desprendimientos en diciembre de 2013, pese a que CACSA, las constructoras adjudicatarias y el despacho de Calatrava ya habían abordado la cuestión en marzo del año pasado, que el Consell se movilizó.

La Consejería de Economía, Industria y Turismo, de quien depende CACSA, mantuvo el secreto sobre las empresas que habían instalado el primer trencadís. Solo confirmó que una de ellas era la firma Cimbra y Enconfrado, SA, sin apenas experiencia, como publicó este diario. Se ha negado a dar más nombres. El pasado 24 de noviembre, el secretario autonómico, Daniel Marco, justificó el acuerdo para reponer el trencadís: “Lo conseguido excede lo que marca la ley”. A partir de ahora será CACSA la que se preocupe del mantenimiento de las teselas una vez colocadas de nuevo.