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El FROB recurre las sentencias favorables a empresarios gallegos

Dos fallos judiciales ordenan devolver 18,6 millones a inversionistas en NCG

Más empresarios que invirtieron y perdieron (unos 70 millones de euros en total) en el desaparecido Novagalicia Banco (NCG), la entidad nacida de la fusión de las dos cajas de ahorro gallegas y rebautizada ahora como Abanca tras su compra por el venezolano Banesco, han logrado que la justicia les dé la razón en las demandas para recuperar íntegramente su dinero. Al igual que falló en el caso de Gadisa, la titular del Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña condenó a la entidad así como al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) a devolver con intereses a la sociedad de inversiones Inveravante de Manuel Jove, al astillero Metalships y a otros tres empresarios coruñeses la totalidad de los 8,53 millones de euros invertidos en comprar acciones del banco que perdieron tras ser rescatado y nacionalizado por el fondo dependiente del Estado. El FROB anunció que recurrirá las dos sentencias.

 La condena del FROB y de NCG no alberga dudas para la magistrada que firma este fallo. Considera que ambos organismos actuaron con dolo al ocultar información relevante, así como la realización de un reajuste de mil millones de euros, a los empresarios convencidos por el entonces presidente de la entidad, José María Castellano, de poner dinero en la entidad. “El FROB y NCG estaban obligados a advertir de la situación en la que se encontraba la entidad, pero nada hicieron ni dijeron”, señala el fallo judicial.

La razón, según esta sentencia, la segunda en el mismo sentido, es que “la preocupación era vender una imagen de solvencia, viabilidad y continuidad” del banco. De haber tenido todos los datos reales, los empresarios nunca habrían invertido en NCG. La información silenciada “era tan relevante que hubiera generado su huida y negativa” a esa compra de acciones ahora anulada por la justicia.

Jove recuperará los más de seis millones invertidos; Ranebé, una promotora de Bergondo, propiedad del empresario coruñés Ramón Devesa Morandeira, más de dos millones; Metalships unos 100.000, y el editor de La Voz de Galicia, Santiago Rey-Fernández Latorre, así como el exdirectivo de Inditex José Luis Vázquez Mariño, 200.840 cada uno. Quedan pendientes aún otras sentencias sobre las demandas de otras destacadas compañías gallegas que también acudieron a los tribunales para recuperar el dinero perdido en 2011 en aquel fallido proyecto de crear un gran banco autóctono. Con estos dos fallos del Juzgado número 1 de A Coruña, ya son más de 18,6 millones los que debería devolver el FROB del total de 70 que inyectaron los empresarios en la entidad financiera. El organismo público y el banco han sido condenados también a pagar las costas judiciales.

Idénticos argumentos a los esgrimidos por los empresarios que ganaron la restitución de su dinero, como son su confianza en invertir en una entidad que creían solvente y saneada dada la presencia en ella del fondo del Estado y los informes que así lo atestiguaban, son los que utilizaron la cervecera Estrella Galicia, la constructora Copasa, la conservera Jealsa o Inversiones Gallegas del Cable (fundadores de R) en otra demanda, aún pendiente de sentencia. Falta también por celebrarse el juicio planteado por Hierros Añón, el de mayor cuantía al estar en juego una inversión de 25 millones.