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INFORME DEL ARARTEKO EN EL PARLAMENTO

Lamarca pide más compromiso contra la pobreza en su despedida

Recuerda a Maroto, aunque sin citarlo, que le "gustaría que nadie dijera que en Euskadi no se cumple o no se quiere cumplir el artículo 1 de la Declaración de Derechos Humanos"

El ararteko, durante su intervención de despedida en el Parlamento.
El ararteko, durante su intervención de despedida en el Parlamento.

El Ararteko, Iñigo Lamarca se ha  despedido esta mañana de los parlamentarios vascos, después de diez años en el cargo, pidiendo a sus señorías un mayor compromiso con las situaciones de pobreza que se están incrementando en Euskadi debido a la crisis que no acaba de remitir desde 2007. Aunque Lamarca, que el 15 de octubre ya estará en funciones, no se ha referido de manera específica a las polémicas declaraciones del alcalde de Vitoria, Javier Maroto, que apuntó a los inmigrantes magrebíes por instalarse en las ayudas sociales y vivir de ellas sin trabajar, sí ha lanzado una demanda genérica a los diputados vascos para que vayan más allá si es posible en la protección de todas las personas los que se han quedado sin protección social por desempleo, asi como en el cuidado de los colectivos que más sufren con una crisis que les está dejando desprotegidos.

En su informe anual, que presentó en marzo, y hoy se debate en pleno, describe que los ciudadanos presentaron 9.610 quejas, un 15% más que el año anterior. Más la mitad de los expedientes de queja tramitados tienen relación con los derechos sociales referidos a la educación, la sanidad, inclusión social y vivienda, entre otros aspectos. El 45% de los expedientes del Ararteko en los que había menores involucrados en 2013 tienen relación con situaciones de pobreza. El defensor no observa un “agravamiento importante” de la pobreza infantil, ante la falta de indicios en los servicios sociales, sanitarios o educativos, que niegan haber encontrado un “incremento sustancial y alarmante” de este tipo de casos. Pero resalta que es necesario mantener la “alerta” ante la tendencia ascendente de los indicadores empujados por la crisis.

Consenso en la designación

Iñigo Lamarca ha presentado hoy ante el pleno del Parlamento Vasco su último informe anual como Ararteko, ya que a partir del día 16 de octubre entra en funciones al haber agotado su segundo mandato. A partir de ese día, los partidos tienen seis meses para consensuar un sustituto y lograr las tres quintas partes de apoyos en el Parlamento y, en el caso de no lograrlo, la adjunta al Defensor del Pueblo vasco pasaría a desempeñar el cargo sin fecha límite.

Lamarca fue designado por primera vez Ararteko en junio de 2004 con el apoyo de todos los grupos, excepto Sozialista Abertzaleak, la sustituta de Batasuna. Fue reelegido el 8 de octubre de 2009 para otros cinco años como Defensor del Pueblo en Euskadi, con lo que fue el primer caso en el que una misma persona repetía en el cargo. Contó con un amplio consenso, ya que le apoyaron todos los grupos excepto Aralar, que votó en blanco, y EA, que no participó en las votaciones, ya que no está permitido votar en contra. Hasta su primera designación, el cargo estuvo desempeñado en interinidad durante cuatro años por Mertxe Agúndez, la adjunta del anterior Ararteko elegido, Xabier Markiegi, ya que los partidos vascos no lograron acordar al final de su mandato un sustituto con el apoyo necesario.

Este periodo de cuatro años tuvo un paréntesis con la elección el 27 de marzo de 2002 del abogado guipuzcoano Joaquín Oquiñena como Ararteko, aunque no llegó a tomar posesión de su cargo porque el 9 de abril siguiente presentó su renuncia, después de que surgiera un fuerte enfrentamiento entre el PSE-EE y el PNV cuando el primer grupo propuso como adjunto al entonces alcalde de Irun (Gipuzkoa), Alberto Buen. El anterior titular del puesto, Markiegi, desarrolló su mandato entre 1995 y el año 2000. Con anterioridad, el cargo fue desempeñado entre 1989 y 1994 por Juan San Martín, el primer Ararteko. Por ley, Lamarca no puede ser reelegido para un tercer mandato por lo que el de hoy es su último informe anual como Ararteko.

"Me gustaría que nadie pudiera decir que en Euskadi no se cumple o no se quiere cumplir lo dispuesto por el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos" y para ello, ha recordado, "hay que proteger debidamente la dignidad de todas y cada una de las personas que viven" en Euskadi, ha dicho. Una herramienta fundamental a juicio de Lamarca para garantizar esa cohesión social es la Renta de Garantía de Ingresos, que contribuye a mantener las tasas de pobreza y exclusión de la Comunidad Autónoma por debajo de la media de la Unión Europea. Ha reconocido que el año pasado se han producido "mejoras notables" en la gestión de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y de la Prestación Complementaria de Vivienda, aunque ha advertido de que quedan cuestiones pendientes y urgentes para su resolución.

Entre ellas, ha citado la necesidad de que se amplíen los recursos materiales y humanos en todas las oficinas de Lanbide, así como el desarrollo reglamentario de la Ley de Garantía de Ingresos y para la Inclusión Social. En el funcionamiento del sistema ha apuntado una crítica relativa a las "denegaciones injustificadas de inscripción en el padrón" de personas de etnia gitana. Lamarca ha concluido que es "ineludible" superar estas situaciones ya que el empadronamiento constituye un requisito indispensable para el acceso a los sistemas de protección social, sanitario y educativo; en definitiva, para la garantía de los derechos sociales. Los grupos políticos le han agradecido su dedicación durante este tiempo.