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El Parlament condena los “actos delictivos” reconocidos por Pujol

La Cámara insta a la Generalitat a personarse en la causa contra el expresidente catalán

Sánchez-Camacho abandona el pleno mientras otros diputados aplauden la resolución sobre la consulta.
Sánchez-Camacho abandona el pleno mientras otros diputados aplauden la resolución sobre la consulta.

CiU evidenció ayer su soledad en el Parlamento catalán en el caso Pujol.Y fue en la última sesión del debate de política general. Excepto los convergentes, todos los demás partidos —desde el PP hasta la CUP, pasando por los socialistas— hicieron frente común para reprobar y condenar “los actos delictivos” reconocidos por el expresidente Jordi Pujol. A propuesta de Iniciativa per Catalunya y con el apoyo de los republicanos, la Cámara condenó el fraude confeso de Pujol. Por 83 votos contra 49, la resolución pide al Ejecutivo catalán que se persone como acusación en las causas donde la Generalitat resulte perjudicada, incluida la de Pujol; que este no utilice tácticas dilatorias con Hacienda y la justicia y que no se presione al Gobierno de Andorra para que no facilite información sobre el caso. Además, tacha de "ilegítimo" que los personados en el caso utilicen el proceso soberanista en beneficio propio.

Toda la Cámara, salvo CiU,  ha reprobado al expresidente catalán

La Cámara, además, esta vez por unanimidad al sumarse CiU, aprobó, a instancias de partidos tan dispares como Ciutadans y la CUP, aprobó otra resolución para que la Generalitat se persone contra todos los cargos públicos que se hayan enriquecido. La reprobación de Pujol fue la  sorpresa. El resto de la sesión siguió el guion previsto. Así, la Cámara rechazó, por 105 votos a favor —el bloque soberanista y el PSC— y 28 en contra, una propuesta del Partido Popular, en la que le instaba a acatar y cumplir de manera inmediata todas las resoluciones del Tribunal Constitucional sobre la ley de consultas y el decreto de convocatoria del referéndum del 9 de noviembre. Al tradicional bloque soberanista, formado por CiU, Esquerra, Iniciativa y la CUP, se sumaron esta vez los socialistas. El PSC no brindará ningún apoyo porque le considera el culpable original del conflicto: desde el Estatuto hasta el atasco actual.

El Parlament, paralelamente, aprobó en medio de aplausos instar a Artur Mas a convocar la consulta, con 89 votos a favor y 44 en contra. La resolución, que cristaliza la unidad implorada estos días por Mas, fue apoyada por el bloque soberanista más las diputadas socialistas Marina Geli y Núria Ventura (esta no serán sancionadas por la dirección de su partido) y Joan Ignasi Elena, que ha abandonado el PSC y que es diputado no adscrito. PP, PSC y Ciutadans votaron en contra. El texto aprobado insta al presidente de la Generalitat y a su Gobierno a continuar con la vía del consenso y a destinar todos los medios técnicos y humanos posibles para celebrar la consulta con todas las “garantías democráticas” y de máxima participación. No hace la menor alusión a la posible desobediencia civil a la que apelaba Oriol Junqueras. Y, de hecho, una propuesta de la CUP instando a esa desobediencia fue rechazada por la Cámara y mereció la abstención de Esquerra.

El PP abandonó la Cámara airado ante la doble derrota que sufrió en el hemiciclo: por un lado, solo Ciutadans le dio apoyo en su deseo de que la Cámara acate las decisiones del Constitucional; y, por otro, pidió que la resolución soberanista no se votara porque apela a la Declaración que el Constitucional suspendió y que se votó el 23 de enero de 2013. Fue la que sostuvo que Cataluña es un sujeto soberano político y jurídico. “El suyo es un camino enloquecido que les lleva al fracaso y hacia la ilegalidad. Quieren convertir este Parlamento en una farsa. Ustedes no quieren votar: ya lo tienen todo decidido”, señaló enérgicamente el popular Enric Millo..

La presidenta del Parlamento, la democristiana Núria de Gispert, atendió la petición del PP de suspender la sesión para que la propuesta fuera rechazada. La Mesa de la Cámara y la Junta de Portavoces se reunieron 20 minutos y dieron por válido el texto. Ya en el pleno, el PP quiso que se leyera en voz alta la propuesta que apelaba a la Cámara a cumplir la legalidad y las disposiciones del Constitucional sobre la consulta.