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El copago de Bienestar ligado al patrimonio ya afecta a 2.700 personas

El departamento revisará los bienes de los 125.300 beneficiarios actuales

La Generalitat prevé aplicar el nuevo sistema de forma escalonada

Hace cinco meses que entró en vigor la nueva manera de calcular el copago para los servicios no gratuitos de la Cartera de Servicios Sociales y de la ley de Dependencia. La novedad es que computa el patrimonio del beneficiario. El cambio solo afecta, de momento, a aquellos que han ingresado al sistema desde mayo, unas 2.686 personas según los datos oficiales. Desde Bienestar aseguran que aún no hay fecha para que el total de 125.300 perceptores de los servicios se integren al nuevo cálculo. La implementación se hará de manera escalonada.

Antes, el importe del copago se calculaba solo teniendo en cuenta la renta. Aunque la modificación incluye el patrimonio y los bienes, hace una serie de reducciones por cargas familiares. Por ejemplo, la vivienda habitual no cuenta si en ella vive alguna persona que se encuentre a cargo del beneficiario. Tampoco se tendrá en cuenta si su valor catastral es inferior a los 300.000 euros.

“La medida no busca recaudar dinero, busca hacer el sistema socialmente más justo”, dice la Generalitat

La implementación se ha hecho a dos niveles. A las 2.868 personas que han recibido su Programa individual de atención a partir del 1 de mayo se les ha realizado el nuevo cálculo de manera automática. La dificultad de la implantación de la orden comienza a la hora de evaluar a los antiguos beneficiarios, un total de 125.300. Carmela Fortuny, directora general del Instituto Catalán de Asistencia y Servicios Sociales (ICASS), explica que la prueba piloto se está realizando con 427 expedientes de personas con discapacidad (un 15% del total de este servicio), que antes del final de septiembre han de entregar una declaración de responsabilidad donde reportan su patrimonio y las posibles reducciones. “Aunque usamos muchas bases de datos hay información del usuario que no podemos tener, como ingresos recientes al paro, el valor del alquiler o si se tienen personas a cargo”, agrega Fortuny. La idea es llegar a algo parecido al borrador de la renta, en la que el beneficiario pueda confirmar o añadir la información.

La directora del ICASS acepta que no hay una fecha para completar el universo de usuarios pero espera que a medida que se vayan sistematizando los grupos aumentará la velocidad de la implementación. “La Generalitat ha hecho cursos de formación para asesorar del cambio a los beneficiarios. No es sencillo para los usuarios”, critica Encarna Torres, de la Comisión de Dependencia del Colegio de Trabajo Social.

“La medida no busca recaudar dinero, busca hacer el sistema socialmente más justo”, argumenta Fortuny ante las críticas de algunas entidades del tercer sector que creen que los usuarios terminarán pagando más por los servicios. “La orden catalana es más flexible que la estatal a la hora de garantizar más dinero de bolsillo de los beneficiarios”, agrega la directora del ICASS.

Fortuny dice que es imposible ahora cuantificar cuánto dinero ingresará por el copago pues se desconoce el patrimonio de los usuarios. Una idea la dará las primeras comparaciones entre los antiguos beneficiarios. O la diferencia de recaudación entre ambos años. Un 3,5% del total de receptores no paga nada por su situación económica.