Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Artur Mas intenta insuflar “moral de victoria” a 200 altos cargos de su Gobierno

Junqueras advierte a CiU que “si alguien duda, le ayudaremos a no hacerlo”

Artur Mas, el lunes, durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional de Convergència Democràtica de Catalunya.
Artur Mas, el lunes, durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional de Convergència Democràtica de Catalunya.

El primer día de un mes trascendental para la política catalana, Artur Mas reunió a 200 altos cargos de su Gobierno en el Palau de la Generalitat para transmitirles un mensaje claro de optimismo y de “moral de victoria” ante el desafío político que se avecina.

En un tono cargado de épica, el president recordó los cuatro años que ha pasado al frente de la Generalitat, los recortes que ha tenido que afrontar, el desgaste personal y político que les ha supuesto y vino a decir que todo eso ha valido la pena y justifica la convocatoria del referéndum soberanista del próximo 9 de noviembre. Ese es, al menos, el relato que hizo de la reunión el consejero de la Presidencia y portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, pues la reunión fue a puerta cerrada.

Por segundo año consecutivo, Mas optó por reunir a sus consejeros y altos cargos al inicio del curso político, aunque el encuentro de este año tiene una especial relevancia, al haberse iniciado ya la cuenta atrás definitiva para la consulta.

Como ya hiciera el sábado ante el Consejo Nacional de CiU, Mas insistió en un mensaje de firmeza y de que no cederá, pese a todas las advertencias del Gobierno de Mariano Rajoy. Por ello, reiteró que convocará la consulta y apeló en diversas ocasiones al momento “histórico y trascendental” que vive Cataluña. En este sentido, hizo un llamamiento a sus altos cargos a que se impliquen sin reservas en el proceso político actual y que “no sean espectadores, sino protagonistas”.

Mas no tiene ninguna duda de que debe cumplir su compromiso con los partidos del bloque soberanista, pero sigue sin explicitar en público qué hará cuando el Tribunal Constitucional suspenda la consulta al estimar el recurso del Gobierno. El pasado sábado tampoco se quiso pronunciar sobre qué camino tomará y lo zanjó anunciando que esperaría “a ver cómo evoluciona todo”.

En privado, sin embargo, Mas ha transmitido su voluntad de no sacar las urnas a la calle si se suspende la consulta. Este escenario altera a Esquerra Republicana, su socio parlamentario. El presidente del partido, Oriol Junqueras, reiteró ayer en una entrevista en el canal de televisión 8TV que defiende el desacato al Constitucional y animó a Mas a seguir esa senda.

“Si alguien duda, ya le ayudaremos a disipar las dudas y le animaremos”, dijo el líder de ERC en alusión a que la consulta debe celebrarse. En otro momento recordó que cuando los partidos del bloque soberanista pactaron la fecha y la pregunta en diciembre de 2013, “nadie pensó que nos lo iba a regalar el Gobierno español”.

Mientras Mas insiste en completar su órdago, la cúpula del PP desembarcará el próximo sábado en Cataluña, a cinco días de la Diada. El motivo será una conferencia política que se celebrará en Badalona, tercera ciudad de Cataluña en habitantes y el mayor feudo que tiene el partido, con el polémico Xavier García Albiol como alcalde.

El encuentro lo inaugurará la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y lo clausurará la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. También participarán, entre otros, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

La dirigente del PP catalán, Alicia Sánchez, explicó ayer que la conferencia girará en torno a cuatro ejes. Uno será “la acción de gobierno de los alcaldes y cabezas de lista del PP, comprometidos con los verdaderos problemas de los vecinos y no con la estelada”, la bandera independentista catalana.

El PP catalán también considera que “hay vida más allá del 9-N”, y dice que pretende poner en evidencia “los engaños de CiU y sus socios respecto al referéndum ilegal”. Del mismo modo, el partido exhibirá las reformas del Gobierno de Mariano Rajoy “frente a la parálisis del Gobierno de la Generalitat”, así como la demanda de regeneración política.

A la espera del desenlace sobre el proceso soberanista, los socialistas y CiU celebraron ayer el primero de los tres encuentros de esta semana para explorar un escenario alternativo al fracaso del 9-N. Miquel Iceta, primer secretario del PSC, se entrevistó durante más de una hora en la sede de Unió Democràtica con el líder del partido, Josep Antoni Duran Lleida.

En el encuentro analizaron la situación política que se vive en Cataluña y hubo coincidencia en señalar que la consulta no puede celebrarse si la suspende el Tribunal Constitucional.