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Sombras tras la verbena

La empresa que acapara el negocio de las fiestas populares en Galicia choca con varios ayuntamientos, que la acusan de prácticas monopolísticas

La orquesta Panorama, en una reciente actuación en Meira (Lugo)
La orquesta Panorama, en una reciente actuación en Meira (Lugo)

En el más anodino pleno municipal puede saltar la chispa de un incendio. El del pasado 28 de julio en Monforte de Lemos discurría entre críticas de la oposición a los presupuestos del gobierno del BNG cuando, en una digresión, el portavoz del PSdeG acusó al alcalde, Severino Rodríguez, de haber perdido la oportunidad de contratar para las fiestas patronales de agosto a la orquesta Panorama por 9.000 euros, la mitad de su caché en esas fechas. “Mire, no lo había dicho, pero ya que saca el tema, le voy a explicar qué pasó”, contestó Rodríguez. La explicación originó una polémica de potencia similar a la que despliega la propia orquesta, y arrojó los mismos vatios de luz sobre determinadas prácticas de contratación: “La Panorama no viene porque su representante dijo que, si no organizaba todas las fiestas, no venía, y a mí eso me parece un chantaje. Les guste o no, aquí las cosas se hacen con transparencia”.

 Según el alcalde, en septiembre de 2013, en una actuación de la orquesta en una fiesta empresarial, había apalabrado con su agencia de contratación, Representaciones Lito, una actuación para el 12 de agosto, aunque el precio era el oficial, 18.000 euros más IVA. El pasado junio, la concejal de Cultura, Pilar López, se puso en contacto con el administrador de la agencia, Ángel Martínez Pérez, Lito¸ confirmándole que la noche del 12 estaba reservada para Panorama y que otras tres saldrían a concurso público. El 9 de julio, Pilar López comunicó a Lito que la oferta de la agencia local Espectáculos Espín había obtenido mejor valoración que la suya. Lito contestó que la política de la empresa era que sus orquestas no compartiesen cartel con las de otras agencias, y que en ese caso, Panorama no actuaría. Y sucesivas reuniones no solucionaron nada. “Si me dijeran que había esa condición, hubiéramos contratado a otra, o no hubiésemos hecho un concurso público. Si me dicen que tuvimos un exceso de confianza, yo les digo que ellos no tienen palabra”, afirma ahora el alcalde nacionalista.

Hasta la pregunta en el pleno, el asunto no salió a la luz. Entonces, se supo también que Lito ofreció la actuación de la Panorama para ese día a los cercanos ayuntamientos de Sober, Chantada y Sarria, por 9.000 euros y una barra de bar en los dos primeros casos, y por 6.000 y la barra a Sarria. “A mí me telefoneó un empresario de Monforte para decirme que Lito estaba interesado en que tocara la Panorama aquí, y si podía llamarme. Me llamó, y me ofreció la actuación primero por 15.000 euros y después por 9.000 y una barra. Le dije que no, porque nosotros ese día no tenemos verbena, y tampoco están los tiempos para inventarse una”, asegura el alcalde de Sober, Luís Fernández Guitián. También Chantada y Sarria declinaron la oferta.

Curiosamente, en un extenso comunicado que finalizaba con una exigencia de rectificación pública, Lito confirmaba su exigencia de, o todas, o ninguna. “Les expresé mi desconfianza en cuanto a la transparencia en la adjudicación de las fiestas, ya que daba la impresión de que esa licitación se la querían otorgar a otra empresa, pero al mismo tiempo no querían perder la actuación de nuestra orquesta”, señala, pese a lo cual presentó una oferta, “recalcando que la contratación de Panorama quedaba supeditada al resultado de la adjudicación del resto de las fiestas” a su orquesta.

Martínez Pérez justificaba también haber ofrecido la Panorama a otros ayuntamientos, “pero no solo a los limítrofes, sino en toda Galicia, a fin de no perder una fecha tan importante”. “Prueba de ello”, aseguraba, “es que finalmente la orquesta actuará ese día en Sanxenxo”. En Sanxenxo el 12 no hay ninguna fiesta. La actuación, para grata sorpresa de vecinos y veraneantes, se realizó con la excusa de grabar un videoclip. Pero cuando no está la diplomacia escrita de Lito para explicar las programaciones paralelas, salen a los focos actuaciones menos justificadas. Por ejemplo, las fiestas paralelas que montó en el barrio compostelano de O Eixo un representante de Lito, José Fandiño, coincidiendo con las de la Ascensión de Santiago. Fandiño no se anduvo por las ramas e invocó públicamente la capacidad de convocatoria de sus orquestas para indicarle al Ayuntamiento a quién tenía que contratar, después de que Representaciones Lito —que además de Panorama tiene también la París de Noia y el Combo Dominicano— redujera a la mitad su facturación en las verbenas santiaguesas, donde su cuota de mercado era del 80%. Fandiño exigió que contrataran a sus representados, pero desmintió la admitida política de la empresa de que impusiera un cartel monocolor.

Pepe Ferreiro representa a Olympus, la cuarta orquesta más grande de Galicia, que hasta hace poco más de un año formaba parte de las aproximadamente 70 formaciones de Lito. Ahora es de las 28 agrupadas en Galicia Espectáculo. “Nos marchamos por la forma prepotente de llevar las cosas. Quien tiene que decidir a quién lleva son las comisiones de fiestas”, dice Ferreiro, que afirma que podría hablar “largo y tendido”, pero se limita a un ejemplo: “Este año en O Burgo, en Culleredo, teníamos un contrato firmado y nos lo echaron abajo por presiones. No lo denunciamos por armar lío y por no hundir económicamente a una comisión de fiestas”. Lo cierto es que en las fiestas de Santiago de O Burgo este año actuaron todas las de Representaciones Lito.

“En cierta forma entiendo esa política de empresa, para proteger a las demás orquestas nuestras”, asegura un representante comarcal de Lito —tiene unos 50 por toda Galicia, que contratan y hacen de road managers por el 10% del caché—, quien reconoce esa práctica de presionar la exclusividad: “No es que lo justifique, pero es así”.

 

Hacienda reclama 20 millones

Además de Representaciones Lito y Galicia Espectáculo, está Espectáculos Sito Mariño, que representa a una veintena de formaciones, entre ellas clásicas como Los Satélites —en la que Mariño triunfó como cantante — Los Trovadores, Los Player o la Orquesta Mallo, fundada en 1930. Una docena de oficinas, que tienen dos o tres representados, llevan a las demás bandas. “Nos llevamos bien, nos prestamos orquestas los unos a los otros”, dice el empresario Alberto Gallardo, Espín.

Hasta ahora había sitio para todas, las agencias y las 295 orquestas y grupos gallegos que actuaron en 2010, según el estudio Do palco ao escenario elaborado en 2012 por un equipo de la Universidad de Santiago y que cuantificó 2.387 fiestas con verbena y 5.743 actuaciones. También estimaba en 4.000 el número de personas que empleaba el sector, y en 25 millones de euros la facturación anual. La Agencia Tributaria debe de haber echado esas cuentas, porque calcula en 20 millones lo que Lito no ha declarado a Hacienda en los últimos cuatro años. Los ayuntamientos pagan con factura. “Pero a las comisiones de fiesta les doy un recibí y andando”, dice un agente de Lito que ya ha declarado ante el juez.

De todas formas, la crisis también afecta al mundo de la verbena. Los cachés se mantienen (25.000 euros la Panorama y 22.000 París de Noia el 15 o el 16 de agosto), pero este mes las dos han tenido alguna fecha libre. Los que no se hacen de oro son los que están encima del escenario. Según Alberto Espín, “los músicos ganan para vivir, y hay como en todo, unos cobran más y otros menos”. Pero otras fuentes más precisas confiesan que un músico de Panorama puede percibir unos 1.600 euros, y uno de las menos conocidas, alrededor de 1.000. Claro que un cantante puede llegar a los 60.000 anuales. Lo malo es que cotizan por galas. “Llevo 21 años trabajando y solo tengo cotizados cuatro”, se queja el líder de un grupo.