Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El niño muerto en una guardería sufrió una descarga eléctrica de una alcantarilla

El juez ordena a los Mossos una prueba para aclarar la causa del accidente en Vinyols i els Arcs

Niños frente a la guardería en Vinyols i els Arcs (Baix Camp).
Niños frente a la guardería en Vinyols i els Arcs (Baix Camp).

La que empezó siendo una alegre mañana de juegos veraniegos en el patio de la guardería de Vinyols i els Arcs (Baix Camp) se tornó en tragedia por la muerte de uno de los escolares. La justicia investiga el deceso de un niño de dos años mientras se encontraba realizando actividades lúdicas en el centro. El suceso ocurrió el pasado lunes 28 de julio. El pequeño Nicolás Daniel Cosma, de nacionalidad rumana, perdió la vida electrocutado, según reveló la autopsia practicada al menor en el hospital Joan XXIII de Tarragona y confirmó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

El Juzgado de Instrucción 3 de Reus (Baix Camp) y los Mossos d'Esquadra investigan las causas del accidente. El pequeño se desvaneció en el patio de la guardería alrededor de las 11.30 horas. Solo unos minutos antes había participado junto a sus compañeros en unos juegos de agua, indicaron fuentes cercanas al caso. Tras desatarse la alarma en el centro escolar, el pequeño fue trasladado por las monitoras hasta el Centro de Atención Primaria (CAP) de la vecina población de Riudoms (Baix Camp), situada a cinco minutos en coche de Vinyols i els Arcs.

El niño recobró allí el conocimiento tras ser reanimado por los facultativos, pero minutos después volvió a desfallecer. A partir de ese momento los médicos no pudieron hacer nada para salvarle la vida, añadieron las mismas fuentes.

El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) incluso había activado un helicóptero para trasladarlo al hospital cuando los médicos certificaron su muerte, relataron desde el Ayuntamiento. La población ha decretado dos días de luto oficial.

<CP8.8><CS8.8><CL10.5>El primer teniente de alcalde, Ferran Serra, y el regidor de Educación, Enric Vidal, arguexplicaron que el objeto que podría haber causado la descarga fue la tapa de una alcantarilla, la cual tenía corriente eléctrica. “Había una reja de una alcantarilla de recogida de aguas que daba corriente y al salir el niño de la piscina debió pisarla y se desmayó”, relató ayer Vidal. La guardería es de titularidad municipal y atendía este mes de julio a unos 25 niños. Pero desde el Consistorio no logran entender los motivos por los que esta tapa metálica tenía corriente eléctrica.

El juzgado ya ha solicitado una prueba pericial a la policía catalana para que realice un informe sobre la instalación eléctrica de la guardería. “Una vez se haya remitido al juzgado, se acordará lo que corresponda”, añadió el TSJC. Ayer por la mañana agentes de la policía científica de los mossos, técnicos de la Generalitat de Cataluña y personal del Ayuntamiento Vinyols i els Arcs inspeccionaron las dependencias de la escuela municipal.

“Estamos esperando que nos confirmen las causas del accidente. No sabemos nada, si ha fallado un aparato electrónico, si ha sido algo técnico... Nada”, agregó Vidal, notablemente angustiado. “Todos los padres estaban contentos de las instalaciones escolares que tenemos, son prácticamente nuevas”, insistió el primer teniente de alcalde.

La tragedia conmocionó a los vecinos de la localidad. Sin embargo, los dos regidores criticaron haber conocido los motivos de la muerte del niño por la familia y que nadie se haya puesto en contacto con ellos de forma oficial para explicarles los resultados de la autopsia.

En este sentido, las versiones de los mossos desde el día del fallecimiento han sido contradictorias. De manera oficial, el lunes 28 de julio, la policía autonómica negó haber abierto ninguna investigación al respecto. Los mossos alegaron que “no habían recibido ninguna denuncia por la muerte” ni “ningún informe medico-forense” sobre el menor. Ayer, en cambio, la policía dio una versión diferente. Los mossos aseguraron que abrireron la investigación rápidamente tras la muerte y que precintaron la escuela.

Ayer viernes, 1 de agosto, era el último día lectivo de la guardería, aunque los niños no pudieron acudir al centro ya que permanece clausurado desde el día del accidente. En el patio aún pueden verse esparcidas piscinas de plástico y juguetes de los niños. También flores y velas depositadas en la valla que rodea la guardería.