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Emilio Cuatrecasas cede a Rafael Fontana la presidencia del bufete de abogados

El hasta ahora consejero delegado sucede al nieto del fundador del despacho internacional

Emilio Cuatrecasas ha dimitido como presidente ejecutivo del despacho de abogados Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, cargo que asume Rafael Fontana, hasta ahora consejero delegado del bufete. Fontana asumió la presidencia de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira durante el consejo de administración celebrado el pasado 23 de julio, aunque no ha sido hasta hoy cuando la dirección del despacho ha hecho pública la noticia al resto de socios y empleados, según ha informado en un comunicado.

Esta decisión se enmarca en el proceso de "sucesión e institucionalización" que la firma inició hace dos años, cuando Emilio Cuatrecasas --nieto del fundador y presidente del bufete durante 34 años--, delegó en Rafael Fontana todas las facultades ejecutivas y se designó un nuevo consejo de administración.

Fontana llegó al despacho catalán en 1983, atraído por Emilio Cuatrecasas. Él fue quien cambió la visión de la compañía ante la necesidad de un cambio organizativo y tecnológico, fundamental para el éxito en el futuro, y quien apostó por la práctica internacional y el talento. Además, el abogado catalán contribuyó a un momento fundamental en la historia de la firma, su expansión, de la que fue parte participante, con la configuración de servicios concretos de asesoría jurídica, la reorganización de áreas, entre ellas la suya propia, y la creación de un 'partnership' moderno.

Cuatrecasas, Gonçalves Pereira es uno de los despachos de abogados de referencia en España y Portugal, aunque está presente en once países de todo el mundo. El bufete, que en 2017 cumplirá cien años, emplea a 1.483 personas, entre ellas 202 socios y 962 abogados, y obtuvo el pasado año unos ingresos de 248 millones de euros.

Emilio Cuatrecasas afronta en la actualidad un proceso judicial tras ser acusado de cometer nueve delitos contra la Hacienda Pública por el supuesto fraude en la declaración del IVA de 2006 a 2009, en el Impuesto de Sociedades de 2006, el IRPF de 2006 a 2008, y del impuesto sobre el patrimonio de 2006 y 2007, lo que suma casi cuatro millones de euros.