Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
BALONCESTO

La afición del Bilbao Basket salta a la calle

Unos 300 socios se manifiestan para pedir que el equipo se mantenga en la Liga ACB

La afición del Bilbao Basket se manifiesta en Bilbao.

Unos 300 aficionados del Bilbao Basket han tratado este martes de teñir la Gran Vía de negro para llevar al centro de la ciudad el grito de "Somos ACB". Los socios, abonados, peñas como Hirukoa e incluso el autobús oficial Soleto han caminado durante una hora por Bilbao con la esperanza todavía viva por que el club pueda mantener al final su plaza en la Liga Endesa, en la que no pudo formalizar su inscripción por no cubrir la deuda y los fondos de garantía salarias impuestos por la liga profesional.

"Hemos venido a pegar cuatro gritos", comentaba Iñaki Gómez, portavoz de la plataforma AUPA socios BB que convocó la manifestación y que lucha por que los cerca de 1.000 pequeños accionistas puedan superar los 1.800, y así tener un 5% del club y "poder pedir explicaciones de lo ocurrido". Los sonidos de Miribilla se habían trasladado hasta la calle: bocinas, bombos y clásicos cánticos como "que bote Miribilla" y "este partido lo vamos a ganar" se mezclaban con el pulpo en bicicleta que junto a la ilustre amama, pancarta en mano, lideraba la manifestación.

El recorrido ha terminado colocando un mural junto a la Esfera de Oteiza y frente al Ayuntamiento de Bilbao, donde el lunes se manifestaron para reclamar una respuesta mediática a las instituciones volcadas con el Mundial de Baloncesto. Allí, han escrito en post-it sus deseos y esperanzas para el equipo y su afición. "Gracias", han escrito muchos. "El fútbol se lo lleva todo", ha dicho Blanca Aparicio. "Muchos años de sufrimiento luchando, y ¿vamos a tirar ahora todo por la borda?", ha firmado Asier Ruiz emocionado. "Creo que lo llevaré peor cuando llegue octubre y me quede en casa los fines de semana". La pancarta permanecerá en la tienda del Bilbao Basket para que la gente pueda seguir colgando allí sus deseos y experiencias.

"Queremos seguir yendo los domingo al estadio Miribilla con toda la familia", ha comentado Iragartze Balbás, rodeada por dos niños y su suegro. Era una de las muchas participantes acompañada por su prole. "Es una afición de familias". Así lo han confirmado la decena de coches y sillas que han marchado de Moyua al Ayuntamiento y que casi superaban a la veintena de banderas que ondeaban por los aires.

En la calle, sin embargo, no han sido todo alabanzas. Raúl García, que fue uno de los 10.000 abonados del club hasta hace un par de años y que todavía se describe como aficionado, no había querido unirse a las protestas. "No me acaba de convencer la idea de salir a la calle para apoyar a una entidad privada financiada en parte con dinero público", ha asegurado.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >