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Un museo de 500 habitantes

Los Encuentros de Arte de Genalguacil celebran su 20º aniversario con su edición más ambiciosa

El artista Eugenio Merino trabajando en su estudio. Ampliar foto
El artista Eugenio Merino trabajando en su estudio.

Para el artista Eugenio Merino (Madrid, 1975), este verano va a ser de contrastes. Hace apenas dos semanas, Merino, que saltó a la fama hace unos años por sus atrevidas propuestas hiperrealistas, como la instalación Stairway to heaven (en la que aparece un musulmán rezando, un católico encima de su espalda y sobre ellos, un rabino) o Always Franco, una caricatura/escultura del dictador congelado e introducido en una nevera de Coca-Cola, disfrutaba del éxito de su exposición Always Shameless en pleno centro de Nueva York, donde ha exhibido su ruidoso proyecto con las neveras, en las que ha congelado a dirigentes como el ruso Vladimir Putin, al estadounidense George W. Bush o al norcoreano Kim il Jong, entre otros.

Sin embargo, desde este jueves día 31, Merino cambiará la bulliciosa Nueva York por un pequeño pueblo situado a más de 5.892 kilómetros, Genalguacil, una villa de apenas 500 habitantes al sur de la comarca de Ronda, en el Bajo Genal.

Para su edición más ambiciosa, la coordinación de la cita recae en manos del artista Fernando Bayona

Merino es uno de la docena de artistas que desde el 31 de julio y hasta el 14 de agosto residirán en Genalguacil, donde participarán en los Encuentros de Arte, cita que este año celebra su 20º aniversario.

Los Encuentros de Arte de Genalguacil han convertido este pequeño pueblo blanco a los pies de Sierra Bermeja en un auténtico museo al aire libre. Por sus calles empinadas y encaladas se reparten 78 de las 132 obras de arte creadas por los artistas que han participado en esta cita cultural desde 1994. Las obras restantes se exhiben en el museo de arte contemporáneo de la villa, que esta edición acogerá además una colección de 18 xilografías realizadas por Pablo Ruiz Picasso entre 1925 y 1955. Estas obras, cedidas por la Fundación Remedios Medina y el CAC de Mijas, serán expuestas por primera vez en España.

La dinámica de los Encuentros de Arte es sencilla. Los artistas realizan su obra durante los 15 días en plena calle para que los vecinos y visitantes puedan ir observando la evolución de la pieza e incluso ayuden o interactúen con ellas.

El Ayuntamiento se encarga de costear el alojamiento, la manutención y el material necesario para realizar los proyectos de los artistas que han sido seleccionados. Además, en esta edición, como novedad, los creadores recibirán una remuneración de mil euros.

El Ayuntamiento de Genalguacil casi ha duplicado para esta edición el presupuesto destinado a este evento internacional, que rondará los 120.000 euros. La Diputación de Málaga, que solía aportar unos 18.000 euros, ha destinado 80.000 euros. También cuentan con la colaboración de la Junta de Andalucía, Unicaja y Vodafone para la promoción del evento.

Lo hablamos Juan Francisco Casas y yo y nos apetecía mucho participar y hacer algo de forma conjunta

Eugenio Merino, artista

“Es un proyecto que se ha convertido en el motor económico del municipio”, destaca el alcalde de Genalguacil, Miguel Ángel Herrera.

Para su edición más ambiciosa, la coordinación de la cita recae en manos del artista Fernando Bayona, que resalta la nómina de creadores participantes y en la que figuran firmas de relumbrón en el ámbito nacional e internacional, como Eugenio Merino y Juan Francisco Casas, que firmarán en Genalguacil su primer proyecto compartido.

Con ellos trabajarán José Luis Serzo, Daniel Silvo, Juan Zamora, Antonio Montalvo, Tamara Feijoo, Félix Fernández, Nekane Marique y las malagueñas María Bueno, Alba Moreno y Eva Grau.

“No conocía directamente los Encuentros de Arte de Genalguacil, pero sí que me habían hablado de ellos porque conocía gente que había participado otros años”, cuenta Merino desde Madrid días antes de viajar hasta el pueblo.

“Lo hablamos Juan Francisco Casas y yo y nos apetecía mucho participar y hacer algo de forma conjunta. Tenemos varias ideas, pero decidiremos sobre el terreno, en función de la que mejor se adapte al sitio”, añade Merino, quien ríe ante la pregunta de cómo se lleva eso de estar hace pocos días en pleno corazón de Nueva York a pasar a enclaustrarse dos semanas en un pueblecito serrano de apenas medio millar de habitantes. “El arte te lleva por muchos y distintos sitios y cada uno tiene su interés”, afirma Merino.