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RECEPCIÓN DE LA FESTIVIDAD DE SAN IGNACIO

Bizkaia ve “luces” en la crisis y critica al mundo de ETA por restar

Bilbao enmarca su discurso en el horizonte de las próximas elecciones locales

Iñigo Urkullu, por delante del diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, en la recepción de San Ignacio.
Iñigo Urkullu, por delante del diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, en la recepción de San Ignacio.

El diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, ha acotado este lunes en el horizonte de las próximas elecciones locales de 2015 el principio y el final de su tradicional discurso de la festividad de San Ignacio. Ha sido un acto abierto a la sociedad vizcaína y al que asistió el lehendakari, Iñigo Urkullu, entre otras autoridades. En este contexto, Bilbao, alentado por los positivos signos económicos, ha tenido más de una vez la tentación de proyectar con sus palabras un descargo de mandato aparejada de una crítica a sus rivales más directos, precisamente cuando nadie en el PNV ha barajado todavía ningún nombre sobre quién será su próximo candidato a diputado general de este territorio.

Ante todo, Bilbao ha apuntalado con absoluta nitidez —como le es propio— los puntos neurálgicos del dibujo de situación socioeconómica y política de Bizkaia. Con esta claridad ha hablado de que empiezan a verse “luces” en el ámbito de una crisis que mejora con el paso del tiempo y a la que algunos han contribuido sumando, pero otros, “los de las pancartas y las protestas”, restando. Ha sido ahí donde situó la mejora de la recaudación, la aparición de emprendedores que “tiran de orgullo” y los datos “interesantes” de la importación y exportación de las empresas. Bilbao no se ha olvidado de las apuestas exitosas de la Automoción y la Aeronáutica, de las “pequeñas luces” como Virtisú y de sus deseos sobre el futuro de Edesa. En su diagnóstico, “el año 2014 va a ser mejor que el 2013 y el 2015 va a ser mejor que el 2014”. Y lo ha dicho con realismo y cautela, sin olvidarse — como gesto significativo— del “esfuerzo realizado por el Gobierno vasco”, aunque ha destacado mucho más la incidencia que ha tenido “escuchar y hacer caso a la sociedad que nos pedía poner medios para la recuperación económica y la creación y mantenimiento del empleo”.

Menos EH Bildu

Ningún cargo representativo de EH Bildu ha asistido a la recepción ofrecida este lunesr por la Diputación de Bizkaia a la sociedad de este territorio. Quizá se imaginaban lo que podían oír en el discurso de José Luis Bilbao. En cambio han acudido políticos del resto de las formaciones, especialmente del PNV, entre ellos su presidente, Andoni Ortuzar, miembros del EBB, el alcalde de Bilbao, Ibon Areso, la concejala y presidenta de Eudel, Ibone Bengoetxea, y los consejeros Josu Erkoreka, Jon Darpón y Juan Mari Aburto.

De otras formaciones, José Antonio Pastor y Begoña Gil, así como Antón Damborenea por el PP. Quizá se echó en falta en esta ocasión a directivos de empresas vizcaínas, pero entre los asistentes Bilbao citó expresamente en el arranque de su discurso al rector de la UPV/EHU, Iñaki Goirizelaia, y al presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra. La sociedad vizcaína estuvo representada, a su vez, desde sus más variados estamentos por miembros de la cultura, el deporte o la Iglesia.

Ahora bien, en este reparto de méritos “entre quienes nos hemos dedicado a sumar”, Bilbao ha apartado al mundo de ETA a quien culpó de “haber restado” durante los últimos 50 años porque solo han aportado “dolor, miedo, sufrimiento, víctimas y grandes pérdidas económicas”. A partir de ahí, ha pedido a ETA que “desaparezca definitivamente de nuestras vidas”.

En sus palabras de acento electoral, Bilbao ha mostrado su disposición al examen de los vizcaínos desde el convencimiento de que “hemos podido acertar o equivocarnos pero nunca hemos actuado para enriquecernos”. El diputado general ha vuelto a defender la “honradez” de “toda” la clase política vasca en contraposición a los escándalos que se suceden y ha subrayado que esta diferenciación es “apreciada” por una sociedad “que nos reclama acuerdos, diálogo, transparencia, honestidad y eficacia”, a la vez que exige desterrar a “corruptos y delincuentes de guante blanco”, ha añadido.

En su última recepción por la festividad de San Ignacio de esta legislatura, Bilbao ha sido especialmente crítico con la corrupción. De hecho, así como hasta ahora el corte de los discursos de los partidos democráticos excluían a los violentos y a los intolerantes, el diputado general ha incorporado a este grupo de indeseables “en Bizkaia” a “los corruptos”. Como medida profiláctica ha apelado a “fortalecer el mundo de los político para que sea más democrático, cercano, transparente y que responda a las demandas de la sociedad”. Bilbao ha reivindicado la política y a los políticos.

Y también en este escenario, aunque sin citar a nadie, ha vuelto a criticar a quienes se niegan al acuerdo dentro de la política y de los sindicatos, en una referencia expresa al entorno de la izquierda soberanista que mantiene una posición de declarado enfrentamiento con las posiciones del PNV en Bizkaia. Incluso ha advertido de que no vale el recurso fácil de la “judicialización de la política para buscar un titular de prensa e intentar así a corto plazo el desgaste del adversario político”.

Ha sido una manera sutil de proyectar en la perspectiva de las próximas elecciones de 2015 los modelos tan alejados que mantienen los dos partidos mayoritarios y que tanto se juegan.