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Iceta hace un guiño a los críticos del PSC al nombrar presidente a un soberanista

El alcalde de Lleida, Àngel Ros, discrepó de Navarro con el derecho a decidir

Miquel Iceta (izquierda) conversa el 16 de junio con Àngel Ros en Barcelona.
Miquel Iceta (izquierda) conversa el 16 de junio con Àngel Ros en Barcelona.

Al día siguiente de ser elegido nuevo líder del PSC por el 85% de los militantes, Miquel Iceta empezó a mover ficha para para confeccionar su nueva ejecutiva con un gesto hacia el sector catalanista del partido: nombró Àngel Ros, alcalde de Lleida, nuevo presidente del PSC.

El cargo estaba vacante desde el último congreso que entronizó a Pere Navarro, celebrado en diciembre de 2011, lo que da aún mayor simbolismo al nombramiento. De paso, Iceta empieza a concretar su promesa de formar una ejecutiva plural, más que de integración. Con todo, el nuevo líder socialista no se privó ayer de recordar que su antecesor al frente del partido también intentó esa simbiosis de todas las almas del PSC y al final la ejecutiva acabó convertida en una “jaula de grillos”.

Y es que una cuarta parte de los más de 40 miembros de la ejecutiva que nombró Navarro han dimitido de esa función en estos dos años y medio por discrepancias con la dirección, decisiones disciplinarias de la dirección o imputaciones judiciales. Iceta pretende evitar que se repita esa situación, y por eso ha reclamado desde el primer día “lealtad” al proyecto socialista, no a su persona.

El nombramiento del nuevo presidente del partido ha sido muy bien acogido este lunes por los sectores catalanistas y allana el camino para que puedan sentirse cómodos en la nueva etapa que se abre. Hasta que dimitió Navarro, el pasado 11 de junio, la hoja de ruta de los catalanistas era crear un nuevo partido político. De momento han orillado esa idea y dan un voto de confianza a Iceta. Una parte de ellos trabajan en el escenario de formar candidaturas al margen del PSC para las elecciones municipales de 2015. Otra parte poco representativa, liderada por el aún diputado Joan Ignasi Elena, ya se ha ido del PSC por discrepancias con la dirección en la línea política con el derecho a decidir.

Àngel Ros es el dirigente con mayor influencia entre el sector crítico y nunca ha escondido sus planteamientos catalanistas. Nacido en Lleida hace 62 años, Ros es alcalde de Lleida desde enero de 2004 y ahora gobierna con mayoría absoluta. En su día se postuló para disputar el liderazgo a Pere Navarro en el último congreso, aunque al final tiró la toalla y reclamó el voto para Joan Ignasi Elena, que cosechó un 25% de apoyo entre los delegados.

Ros fue también uno de los cuatro diputados díscolos del PSC que el pasado mes de enero se enfrentaron a la dirección, y defendió que los socialistas debían votar a favor de pedir al Gobierno el traspaso de la competencia para organizar el referéndum soberanista. Solo Ros no consumó la disidencia y renunció al acta de diputado horas antes de la votación en el Parlamento catalán para no romper la disciplina de voto.

Los otros tres diputados (Joan Ignasi Elena, Marina Geli y Núria Ventura) sí lo hicieron y votaron en contra de sus compañeros de grupo. Por ese motivo fueron expedientados por la comisión de garantías y destituidos de todas sus funciones orgánicas. El expediente está aún por resolver, aunque en el caso de Elena no hará falta, porque ya ha anunciado que se va del partido, aunque conserva el escaño. En septiembre decidirá si pasa al grupo mixto o entrega su acta, según ha anunciado él mismo.

Antes de aceptar el nombramiento, Ros e Iceta mantuvieron una larga conversación en la que el alcalde de Lleida reclamó la restitución de los diputados en sus funciones. El nuevo líder del PSC se comprometió a ello, según fuentes socialistas, una vez que sea nombrado presidente del grupo parlamentario.

La nueva ejecutiva que plantea Iceta será más reducida que la actual. “Quiere que la gente que esté se ponga a trabajar y no ejerza funciones de representación”, aseguraron ayer fuentes socialistas. Tras el nombramiento de Ros, le quedan por cubrir diversos cargos de trascendencia para el funcionamiento del partido. Seguramente ninguno de ellos tan importantes como el de secretario de organización y el de secretario de política municipal, especialmente en un año preelectoral en el que se han de elaborarse las listas municipales. El PSC tampoco dispone en la actualidad de un portavoz.

La nueva ejecutiva será ratificada en el congreso extraordinario que celebrará el PSC el próximo sábado en L’Hospitalet de Llobregat. El lunes, día 21, celebrará su primera reunión y seguramente sugerirá los cambios en el grupo parlamentario. Iceta ya ha anunciado que no dejará para septiembre lo que pueda hacer en julio, aunque sea la última semana, de manera que en el pleno del Parlamento catalán del día 23 ya será él quien pregunte a Artur Mas en la sesión de control al Gobierno catalán.

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