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El CGAI se niega a proyectar una película contra la reforma de la ley del aborto

El centro dependiente de la Xunta rechaza el permiso para exhibir 'Yo decido', un documental de 80 mujeres cineastas

Foto de unos andamios enviada por el director del CGAI para explicar la negativa del permiso.
Foto de unos andamios enviada por el director del CGAI para explicar la negativa del permiso.

Yo decido es un documental realizado de forma altruista por 80 mujeres cineastas, entre ellas Ángeles González-Sinde, Isabel Coixet, Gracia Querejeta e Icíar Bollaín, sobre la inmensa movilización contra la reforma de la ley del aborto que tuvo lugar en toda España el pasado 1 de febrero. Se estrenará hoy simultáneamente en 100 salas de España, 15 de ellas gallegas. Entre ellas no estará el Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI) en A Coruña, la filmoteca pública de Galicia, como estaba previsto. El director del CGAI, Guillermo Escrigas, argumentó primero que la negativa en que la sala iba a estar en obras, y ahora, que nunca hubo tal petición.

Las integrantes de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), que fue la entidad de la que surgió la idea, se pusieron en contacto con los programadores del CGAI a finales de junio para solicitarles la sala. “No hubo ningún problema, como nunca lo hay para nadie cuando las fechas están libres”, asegura Chelo Loureiro, la delegada en Galicia. Sin embargo, el día 1 de julio reciben un mail del director del CGAI, Guillermo Escrigas, en el que les indican que “para cualquier préstamo de la sala necesitamos una petición formal por escrito donde conste la película y la fecha para la proyección. La petición deberá dirigirse a D. Guillermo Escrigas, director del CGAI. Una vez recibida la petición, se les contestará oportunamente. Un saludo, Guillermo Escrigas”.

Hecha la petición, dos días después el director contesta denegando la solicitud porque “se están realizando obras de revisión, reparación y renovación de toda la instalación eléctrica así como su ecualización”. “Nos sonó a excusa, pero nos buscamos otra sala en A Coruña, en concreto la de Afundación [la antigua Fundación CaixaGalicia]. Hasta que ayer [el pasado martes] nos llama el proyeccionista del CGAI para pedirnos la película para hacer pruebas. Parece ser que el proyeccionista no se enteró que la sala donde trabaja está en obras”, dice Loureiro.

Obras no se sabe, pero andamios sí, al menos en las fotos que el director del CGAI se apresuró a enviar ayer a las 8.25 a Jacobo Sutil, gerente de Agadic, organismo del que depende el CGAI. Ayer, la versión oficial ofrecida por el CGAI a este periódico es que nunca hubo negación de la sala porque nunca hubo solicitud oficial. “No es una cuestión política, es una cuestión de derechos cívicos, como el de uso de centros públicos”, asegura Chelo Loureiro. “En algunos ayuntamientos nos han denegado también instalaciones, y cuando nos han ofrecido sedes de partidos, nos hemos negado. También hay que decir que nos han cedido locales ayuntamientos de todos los colores políticos”. A partir del viernes, la película, que no tendrá distribución comercial, será de libre acceso en esa gran sala abierta que es internet.