Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Escopeteros sin balas

Una deuda de 9.000 euros amenaza a la Federación Guipuzcoana de Tiro con la desaparición

Varias personas practican tiro en el campo de San Marcial, en Irún.
Varias personas practican tiro en el campo de San Marcial, en Irún.

La Federación Guipuzcoana de Tiro tiene poco más de 600 miembros, pero entre ellos, un olímpico Juan José Aramburu, campeón además del mundo en Belgrado en 2011 en la modalidad de skeet, “tenemos a cuatro o cinco federados en la élite”, enumera el presidente Andoni Manterola. Pero el orgullo pronto da paso a la desesperación; sobre la organización sobrevuela la amenaza de la desaparición. La Federación tiene contraída una deuda de alrededor de 9.000 euros con la vasca a la que no puede hacer frente. Todo por una mala gestión de la anterior presidencia, según denuncian los actuales responsables. 

“Cuando tú pagas una licencia federativa, un tanto por ciento de la misma se tiene que abonar a la Federación vasca, porque son ellos, por ejemplo, los que se hacen cargo de los seguros. Pues ese tanto por ciento en 2012 no se pagó y generó una deuda de 9.000 euros. Faltaba un dinero que se estaba gastando en otras cosas”, explica Manterola, que señala como principal responsable al expresidente, Esteban Azkue, famoso tirador, campeón mundial de tiro al plato a finales de los 70, y con el que este periódico ha intentado ponerse en contacto sin éxito.

Manterola y otros seis miembros de la Federación, siempre de acuerdo con su relato, presentaron una moción de censura y se hicieron con el control de la organización, pero no han sido capaces de enderezar el rumbo. Con un ajustado presupuesto de alrededor de 40.000 euros, la Federación, detalla, no puede asumir ese agujero de 9.000, “si pagáramos a la Federación Vasca de Tiro Olímpico lo que debemos, tendríamos que dejar de pagar otras cosas, como por ejemplo, a la mujer que se encarga de las oficinas”, resume el presidente. Manterola no percibe ninguna retribución, tampoco en concepto de dietas o de kilometraje, asegura.

Una auditoría de las cuentas reveló que muchas de las partidas gastadas por la anterior presidencia no se justificaron, salidas de dinero sin un destino demostrado. El actual responsable, que junto a su equipo ha presentado su dimisión, augura que la organización “no tiene ningún futuro. Ahora se tienen que convocar elecciones dentro de un mes, probablemente, no se presente nadie, y por tanto, la federación desaparecerá y se tendrá que hacer cargo la vasca”, subraya, sin ocultar su pesadumbre.

Una auditoría reveló gastos sin ningún justificante

El presidente recuerda que el dinero que falta corresponde a todos y cada uno de los federados y aunque la deuda ante determinados ojos pueda parecer que no es gran cosa, Manterola ilustra “nosotros movemos una cuarta parte del remo, la caza, el baloncesto, el fútbol, es una federación pequeña. No es que sea mucho o poco dinero, si no que es el dinero de tal federado, de otro, del mío... A saber cuántos tiradores echaron sin seguro... ¿Y si hubiera pasado alguna desgracia?”.

La Federación, explica su presidente, ha intentado negociar con la Diputación de Gipuzkoa un acuerdo para que la institución se haga cargo de parte de la deuda, sin que hayan recibido ninguna contestación de la misma. “Si hubiésemos tenido alguna respuesta, aunque sea un no por lo menos podríamos buscar otras vías para encontrar una solución”, se queja Manterola, que pide más apoyo por parte de la Administración para las federaciones minoritarias, porque, entre otras cosas, la organización que preside ha dejado de promover “tiradas” para contener los gastos. En 2013 consiguieron cerrar el año con un superávit de 1.500 euros, pero insuficiente para poner las cuentas en orden.

Gipuzkoa, al igual que el resto de diputaciones y el Gobierno vasco otorga una serie de ayudas a las federaciones cada año. El concepto de las subvenciones varía, así como su cuantía, que en el caso de la guipuzcoana es de alrededor de un millón para gastos de funcionamiento, a lo que se suma la cesión de locales de forma gratuita. En el caso de Álava, por ejemplo, el montante asciende a 688.000 euros, principalmente para el fomento del deporte base, mientras que el Ejecutivo tiene reservada en los presupuestos una partida de 2,3 millones para la financiación de los programas deportivos de las federaciones. Euskadi cuenta con un total de 200 federaciones, entre las de nivel autonómico y las territoriales.

“¿Quién no tiene hoy problemas económicos?”, se preguntan desde Asfebedi, la Asociación de Federaciones Deportivas de Bizkaia, que apuntan a que muchas organizaciones, por la crisis o por la falta de miembros, pueden estar teniendo problemas, pero desde luego no al extremo al que ha llegado la Federación Guipuzcoana de Tiro Olímpico.