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La irrupción de Guanyem Barcelona altera la carrera para la alcaldía

La plataforma de Colau llega en un momento de debilitad de Trias y con cambios en PSC y ERC

El movimiento político que lidera Ada Colau en la ciudad de Barcelona ha sacudido en muy pocos días la dinámica del ayuntamiento de la capital catalana y de buena parte de los partidos. A menos de un año para las elecciones municipales la que fuera la principal cara visible de la Plataforma de Afectados de la Hipoteca ha dado el paso para liderar Guanyem Barcelona, una candidatura que quiere aglutinar movimientos sociales y algunos partidos de la izquierda. El movimiento de Colau ha abierto el abanico de incógnitas en el ayuntamiento de Barcelona, hasta ahora limitadas a si Xavier Trias (CiU) podría revalidar la alcaldía o si la tendría que cederla a Esquerra Republicana.

Hace apenas cinco meses, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, era el que estaba mejor situado para volver a ganar las elecciones, según la última encuesta encargada por el Ayuntamiento. Eso sí, el líder convergente obtenía el peor resultado de los últimos cinco años. La encuesta otorgaba el segundo lugar a ERC (7,5%) y el tercero al ICV-EUiA (6,9%). Detrás venían PSC (5,1%), CUP (3,3%), Ciudadanos (1,9%) y el PP con un sorprendente 1,6%. Pero el sondeo advertía de que el 57% de los encuestados no sabía a quién votaría, no pensaba votar o lo haría en blanco, es decir, que el voto de la gran mayoría de ciudadanos quedaba en el aire.

Pocos meses después, el indeciso y fragmentado mapa político municipal ha seguido complicándose y los expertos no se atreven a pronosticar nada sobre quién puede ganar. “Mucha gente hará muchos números, pero nadie puede tener claro los resultados”, según Jordi Mir, del centro de Estudios de los Movimientos Sociales de la Universitat Pompeu Fabra. Mir asegura que han quedado atrás "las relativas seguridades que tenían los partidos de conocer sus posibilidades" ante unas elecciones. Y es que el contexto ha variado mucho: PSC y ERC cambiarán de candidato tras sus respectivos procesos de primarias; el desgaste cada vez mayor del alcalde, especialmente después de la gestión del desalojo de Can Vies.

A todo ello se le suma la nueva plataforma de Ada Colau que amenaza en convertirse en un partido político con aspiraciones a la alcaldía. Iniciativa per Catalunya y la CUP están intentando un acuerdo para concurrir juntas bajo el paraguas de Guanyem Barcelona.

La sensación de incertidumbre ya se ha colado en el Ayuntamiento y si antes el equipo de Gobierno aparentaba cierta seguridad (a pesar de su minoría política), en las últimas semanas se detecta un cierto nerviosismo. Trias ya ha tenido que aprobar los presupuestos de este ejercicio a partir de una moción de confianza pero “el final de mandato será todavía más complicado para el Gobierno", aventura Astrid Barrio, miembro del grupo de investigación Élites y Partidos Políticos de la UAB . Estas dificultades ya se observaron en el último pleno, cuando a propuesta del PP (el principal socio en la sombra del Gobierno) se aprobó una reprobación al alcalde por su gestión del conflicto de Can Vies.

“Guanyem puede generar nuevos intereses en el electorado que hasta ahora se abstenía”, explica Josep Maria Reniu, jefe de estudios de Ciencias Políticas y de la Administración de la UB. “Parece claro que CiU perderá apoyos y que ERC tiene posibilidades de ser la primera fuerza. Pero si la otra izquierda se articula, es difícil prever qué puede pasar. Es muy posible que Ada Colau dé la sorpresa”, apunta Astrid Barrio. Para argumentar esta tesis recuerda que “lo que ha pasado con Podemos es muy importante. Nadie daba un duro por ellos”. También Mir advierte que el proceso que ha iniciado Colau puede tener mucho terreno por delante, porque puede motivar “a una parte de la población que hasta ahora no se sentía reflejada en ninguna opción política”.

Independientemente que la plataforma se consolide y se presente a las elecciones, la sola existencia de Guanyem puede remover el ala izquierda de la capital catalana. “ERC tiene una buena inercia, las cosas le van bien, y es muy probable que se mire el resto de propuestas con cierta distancia”, apunta Mir, con esa lógica de no cambiar lo que funciona. Pero para el PSC e ICV-EUiA la interpelación es más directa. “Los socialistas tendrán muchas dificultades para enfrentarse a esta situación con la falta de pilares que tienen y, EUiA, en cambio, lo ve con muy buenos ojos”. El papel más difícil lo puede tener ICV aunque, según Mir, pueden “hacer el doble juego” y acercarse y después decidir si unirse o no. Aun así, según Mir “lo más importante de Guanyem no está en la esfera parlamentaria. Parece el tipo de proyecto que ilusiona a gente que está más allá de la política habitual e incluso más allá de la izquierda”, defiende.

Por si el contexto municipal de la capital catalana no fuera suficientemente confuso, la situación general es todavía más complicada. Siete meses antes de las elecciones municipales más reñidas de los últimos años, está prevista la celebración de la consulta independentista la cual, se suspenda o no, influirá también en los comicios locales. “La clave nacional puede ganar peso y podría reforzar a ERC, CiU e ICV-EUiA y en cambio penalizar al PP, Ciudadanos y al PSC”, según el politólogo Reniu. Los socialistas son una de las formaciones que pueden tener más problemas ya que “se pueden sentir incómodos por el sector nacional y por el social, ya que no solo tendrá que competir con ICV”, advierte.

 

 

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