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Abrazo republicano a las Cortes y gritos contra los corruptos

Una cadena humana de un millar de personas pide trabajo y soberanía popular

La manifestación discurrió por el centro de Valencia. Ampliar foto
La manifestación discurrió por el centro de Valencia.

Más de un millar de personas abrazó la de este sábado las Cortes valencianas formando una cadena humana que reivindicaba la república y el derecho al trabajo, además de cargar contra los corruptos "que están en las bancadas".

Convocada por las Marchas de la Dignidad, la manifestación estaba poblada de banderas tricolores republicanas, de Esquerra Unida, del PCE, de Intersindical, de la CGT y de la CNT. Muy activos se mostraron los Iaioflautas. Durante el recorrido, que partió de la plaza de San Agustín y acabó frente al Palau de Benicarló, sede de las Cortes, se profirieron gritos como "Felipe, Borbón, trabaja de peón" o "Menos crucifijo y más trabajo fijo". La mayoría de las consignas pedía trabajo.

No en vano, la marcha transcurrió bajo el lema Pan, techo, trabajo, dignidad y soberanía popular, y reclamó "un cambio de políticas por parte del Gobierno y de los parlamentos autonómicos", según manifestó el sindicalista Vicent Mauri a Europa Press.

Las reivindicaciones fueron las mismas que llevaron a las Marchas de la Dignidad a Madrid: la necesidad de "no pagar una deuda ilegítima", protestar contra la troika, los recortes y la represión, y reivindicar una renta básica para todos los ciudadanos, agregó.

Los manifestantes exigieron también que las Cortes dejen de legislar pensando en los poderes económicos y atiendan las necesidades sociales de los valencianos, con miles de jóvenes sin trabajo ni becas y una cuarta parte de la población por debajo del umbral de la pobreza.

A partir de las 20.00 horas, los manifestantes formaron una cadena humana que rodeó el edificio de las Cortes por las calles Muro de Santa Ana, Conde de Trénor, Salvador y Libertad.

Para finalizar, los concentrados celebraron una asamblea popular, en la que los diferentes colectivos expresaron también su oposición a las limitaciones de los derechos sociales e individuales impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy.